10/06 - Estimados habitantes del submundo. Ahora tenéis una forma de llevar el recuento de las habilidades especiales de vuestras armas. ¡Sólo tenéis que pasaros por este tema para tener al día el tiempo que os queda hasta la próxima recarga! ¡Pasáos cuanto antes!


04/06 - Estimados habitantes del submundo. Como habréis comprobado, la raza de los nefilim vuelve a estar abierta para todo el mundo <3 Y aunque aún no ha habido actualización de noticias... ¡no desesperéis! ¡Que antes de lo que podáis pensar estarán en vuestra bandeja de entrada ardiendo con el fuego celestial!


31/03 - Estimados habitantes del submundo. Como habréis comprobado, la raza nefilim tiene las letras en rojo en el censo del tablón. Eso indica que, hasta nuevo aviso, la raza está temporalmente cerrada por sobrepoblación. Sin embargo, antes de llevaros las manos a la cabeza definitivamente, esperad a tener un nuevo aviso por nuestra parte, pues estamos sopesando algunas cositas. ¡Un saludo! <3


07/03 - ¡¡Queridos habitantes del submundo!! ¡Aquí llegan las últimas noticias del foro! ¡Leedlas atentamente y no perdáis ni un solo detalle!


27/02 - ¡¡Queridos habitantes del submundo!! Queremos anunciaros que la limpieza de este mes de febrero se realizará entre los días 02 y 03 de marzo, para que tengáis tiempo de poneros al día. Así mismo, estimaremos que las noticias del mes saldrán esta misma semana, aunque sabemos que ya vamos con imperdonable retraso. ¡Perdón por las molestias y gracias por vuestra atención!


07/01 - ¡¡Queridos habitantes del submundo!! Queremos anunciaros que hemos recuperado el dominio del foro satisfactoriamente, de modo que podéis volver a utilizar la dirección anterior, www.cazadoresdesombras-rpg.com, sin ningún problema. Por otro lado, hoy se han realizado las limpiezas del foro. ¡Sigamos trabajando y pasándolo bien como hasta ahora, y perdón de nuevo por las molestias!


02/01 - ¡¡Feliz año nuevo a todo el mundo!! Con motivo de la llegada del ansiado 2017, hemos decidido daros un pequeño regalito. Si miráis en vuestra reserva de reliquias... ¡veréis que han aumentado considerablemente! Es un premio a todos los usuarios que se registraron antes del 01 del 01 por vuestro apoyo ^^Recordaros, además, que las limpiezas se realizarán al final de esta semana. ¡Apurad los últimos post para no perder vuestro color!


25/12 - ¡Por fin se ha abierto el panel de inscripción para moderadoras/es! ¡Apuntáos cuanto antes! Además, administración quiere dejar constancia de que, con motivo de las fiestas, la nueva limpieza por inactividad se realizará entre los días 03 y 04 de enero. ¡¡De nuevo, Felices Fiestas, submundis!!


19/12 - ¡Las noticias de final de 2016 están recién sacaditas del horno! ¡Felices fiestas!


04/10 - ¡Aquí llegan el inicio oficial de la Trama Global! Seguid este caminito de baldosas amarillas para saber dónde están vuestros temas, quiénes participan y decidir en cual entrar. ¡Esperamos que lo disfrutéis mucho!


06/09 - ¡Aquí llegan los cambios en la ambientación y la trama y las noticias de agosto y septiembre! No dejéis de leerlas, porque dentro hay muchos cambios importantes.


31 # 39
22
NEFILIMS
4
CONSEJO
9
HUMANOS
9
LICÁNTRO.
6
VAMPIROS
11
BRUJOS
4
HADAS
5
DEMONIOS
0
FANTASMAS

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Mensaje— por Invitado el Vie Feb 06, 2015 11:03 pm

I'll trust no one.


Viernes noche. Nueva York, como cada noche, bullía en actividad constante. Aquella era una ciudad, que parecía iluminarse más al anochecer, despertarse cuando tantos terminaban su día  ¿Qué otra cosa podría desear una veinteañera en un lugar como aquel más que investigar una serie de asesinatos? Hacía tiempo que no tenía un plan tan perfecto. Sé sarcástica en tu cabeza, seguro que eso te es de profunda utilidad en el futuro, cuando hables en voz alta contigo misma. Se recriminó con sorna en contra de sus propios pensamientos.

Pero aquello, dejarse divagar algunos instantes, era sin duda mil veces más sencillo que pensar en lo que vendría después.

A Alex no le gustaba el trabajo de investigación cuando implicaba contacto con otras personas, vamos, que los mundanamente conocidos interrogatorios , porque era costoso, era lento y en muchas ocasiones terminaban en pelea. ¿Por qué debían ella y su entrevistado perder el tiempo en una pretendida conversación que sólo servía de preludio para lo que ambos sabían que terminaría en conflicto? Pasó una mano por el adamas del cuchillo serafín que a última hora había incluido entre sus imprescindibles de aquella noche. Distraída.

Lo mejor que podía hacer era dejar de darle vueltas a su siguiente paso y simplemente avanzar hacia el local que tenía delante. No podía asumir que aquella noche terminaría mal antes siquiera de empezar, no cuando iba sola. Dejó salir con calma el aire por la boca, creando una pequeña nube de vaho al exhalar que desapareció casi al instante mientras se acomodaba la chaqueta de cuero negro, que de repente le pareció escasa hasta lo risible. Y se puso en movimiento.

El local al que se adentró la acogió con los brazos abiertos, calefacción encendida y  un conocido olor a cerveza. Ruidoso, pero sin llegar a lo desagradable, con un partido de rugby, baloncesto o cualquier otro deporte mayoritario que apenas se podía escuchar ni distinguir por encima del barullo de los clientes. Parecía sencillo olvidarse que los motivos que la habían arrastrado hasta allí no respondían del simple ocio.

Últimamente por aquel área había demonios. Hablemos claro; por todas partes había demonios, especialmente en aquella ciudad, en la que aparecían hasta debajo de las piedras. Pero incluso así, que cada poco tiempo aparecieran nuevos monstruos como champiñones no facilitaba precisamente el trabajo del Instituto. ¿Quién era el culpable de las constantes apariciones? El no saberlo era precisamente lo que había dirigido las sospechas hacia una bruja.

Con paso decidido se acercó a la barra y buscó con la mirada al motivo que justificaba su presencia en aquel abarrotado sitio. Sonrió, fue amable al ignorar a los otros camareros que hicieron la más mínima intención de acercarse a ella y, cuando la vio, su sonrisa se amplió todavía más si cabe. -¿Me pones una cerveza?- sugirió mientras se subía a un taburete.

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Re: I'll trust no one [priv.]

Mensaje— por Invitado el Dom Feb 08, 2015 2:52 am

Todavía estaba sorprendida. Miraba el celular como si no pudiera creer lo que veía mientras parpadeaba con sorpresa. Era irónica la situación, normalmente era el trabajo de Lukács el que evitaba que pudieran reunirse y en este caso había sido su propio trabajo. Su celular había sonado y ella lo había visto con incredulidad mientras el dueño del bar -con el que Danielle se codeaba- había preguntado de manera amable si ella podía ir a cantar ese día. Le había ofrecido al licántropo acompañarle, pero al parecer ambos tenían trabajo que hacer así que muy a regañadientes se habían despedido.

Había pasado aproximadamente una hora desde aquello y ahora Danielle estaba tomándose un descanso mientras otra banda adornaba el escenario. Se acercó a la barra y pidió una margarita para luego sonreír antes de tomarla. Las margaritas eran sus bebidas favoritas y después habían pasado a ser prácticamente la única cosa que bebía. Jugueteó con el borde de la copa mientras se acomodaba el vestido rojo que lo único que hacía era hacer que ella pareciera algún tipo de chica en llamas. Cabellos rojizos, vestido del mismo tono, cada cosa que hacía que varios hombres la miraran disimuladamente pero ella no prestaba atención. Últimamente no le prestaba atención a ninguno.

-Danielle-una chica de aspecto ruborizado y cohibido se acercó a ella y lentamente desvió la atención de su copa hacia ella, haciéndole ver que le escuchaba.-¿Puedes cubrirme diez minutos por favor? Mi novio está llamándome y creo que es importante, te lo suplico-la bruja hizo una mueca ligera pero se puso de pié y miró el cuerpo de la chica. Definitivamente su uniforme no le quedaría. Tendría que ir a cambiarse detrás y conseguir una falda y camisa de su propio armario invocándolos.-Está bien Mila. Diez minutos y ya-respondió mientras iba al baño para regresar con un atuendo que parecía más de camarera que antes, realmente si a Danielle no le agradara aquella chica no se hubiera molestado en hacerle el favor.

Habían pasado diez minutos y Mila todavía no aparecía. Cuando Danielle la vio por fin, también noto a una cazadora de sombras, fácilmente distinguible por las runas leves que adornaban su piel descubierta. Rodando los ojos se dirigió hacia ella puesto que el dueño del bar -que era un mundano conocedor del mundo de las sombras- estaba demasiado ocupado a estas horas y solía dejar a la francesa a cargo de todas esas cosas.

Se acercó a ella suavemente y cuando llegó a su lado ignoró su petición para sentarse al lado de ella.-No soy camarera. Cubría a una amiga. Andémonos sin rodeos por favor querida. ¿Que he hecho esta vez para molestarles? Si fue por lo de los vampiros, el Praetor ya ha respondido por el comportamiento de su guardián y el mio. Y no he vuelto a hacer nada desde que el último de ustedes me llamó la atención-aquello era una mentira. Pero ¿Quien podía siquiera detectarla? La magia no dejaba huellas si los brujos no querían y Danielle llevaba demasiado tiempo rozando lo ilegal con sus negocios como para no saber como ocultar sus huellas.

Sin embargo como Danielle no era completamente descortés, chasqueó los dedos y le puso una cerveza enfrente a la castaña y ella misma se sirvió lo que sería su segunda margarita. Clavó los ojos verdes en los claros de la cazadora y frunció los labios con suavidad.-¿O es que la Clave quiere mi ayuda para algo?-preguntó, pensando que aquello era más probable.
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Mensaje— por Invitado el Dom Feb 08, 2015 7:04 pm


No la echó del local nada más verla. Aquello debía de ser algún tipo de logro personal, un auténtico récord, si lo pensaba con detenimiento. Sólo por ello, hizo de tripas corazón y se mordió la lengua para no no hacer comentarios acerca del uniforme de camarera que llevaba puesto. A sus espaldas el bullicio de los clientes no había desaparecido, por lo que, cuando la otra se hubo acomodado a su lado, se sintió lo bastante segura como para hablar sin tapujos de lo que la había llevado hasta allí.

-Esto no tiene nada que ver con vampiros- sacudió una mano restándole importancia a los antecedentes de la mayor. Antecedentes. Aquello sonaba tan chocante como apropiado para aquella situación, pues lo cierto es que nadie se había molestado en informarla en profundidad acerca de la bruja a la que había ido a visitar tan felizmente aquella noche. Así hacía las cosas la Clave en el siglo XXI; ¿por qué guardar ningún tipo de informes pudiendo mandar a los cazadores a las calles con una mano delante y otra detrás? ¿para qué usar siquiera un ápice de la tecnología con la que los mundanos contaban si podían trabajar como en el medievo?

Sólo volvió a ensanchar su sonrisa cuando la cerveza se materializó delante de sus narices. ¿Qué podía decir? Más allá de todo repudio o desconocimiento, el simple hecho de ver hasta la más sencillas de las muestras de un poder como aquel del que la pelirroja acababa de hacer alarde con tanta facilidad la fascinaba.  -En cuanto a si queremos tu ayuda... Quizá- se encogió de hombros levemente [color:ca8e=crimson-], depende de si eres el problema o lo serás de la solución- o ambos, añadió para sus adentros. Se giró en el taburete para dejar de pretender no estar examinando a la bruja de reojo y poder verla con mayor detenimiento antes de volver a hablar.

-Verás, sucede que de un tiempo a esta parte,  en este barrio y a unas manzanas a la redonda aparecen demonios. Eidolones, principalmente. ¿Sabes? Es común que por aquí haya demonios, pero del mismo tipo y en zonas cercanas...- chasqueó la lengua negando con la cabeza y no por una mera actuación. Lo más triste de la situación era el saber que para encontrar el patrón en la aparición de los demonios el Instituto había perdido semanas. Semanas cazando sin seguir un rumbo fijo ni saber de dónde salían los cambiantes. Aquello la irritaba, era ineficiente, más que eso, era estúpido, absurdo.

Bebió un trago de cerveza y se tragó con él unas protestas que poco o nada debían de interesar a Danielle. -Por supuesto, no te estoy acusando de nada- añadió cuando hubo aclarado sus pensamientos -Pero respuestas como “Es una casualidad” no me ayudarán demasiado, así que... ¿Qué sabes?
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Re: I'll trust no one [priv.]

Mensaje— por Invitado el Dom Feb 08, 2015 9:59 pm

Había tratado con la Clave antes. Era como tratar con el gobierno, coopera y te quitaremos la soga del cuello. Sinceramente teniendo en cuenta las cosas que ella hacía era casi extraordinario que su registro estuviera casi limpio. Algunos pocos incidentes pero la ayuda que solía brindar hacía que la Clave hiciera la vista gorda. Así que prefirió esperar pacientemente antes de delatarse o ocultarse en las sombras de su habilidad.-Te escucho-comentó mientras miraba el tono de su camisa, blanco y soso y poco a poco cambiaba el aspecto de la misma hasta que era dorada y con piedritas. Podía intentar decir lo contrario pero ella era toda una obsesa de comprar ropa y vestir bien. No hasta el punto de ser una diva pero si bastante como para que fuera notorio.

-Yo no vivo por acá-le respondió tajante en cierto modo molesta de que le cargaran las invocaciones de la zona. Si, era la única bruja que trabajaba cerca pero no la única que invocaba demonios en esa área, había zonas de la ciudad donde las salvaguardas eran más débiles y le hacían el trabajo más sencillo sin embargo supuso que iniciar cortante no sería una buena opción así que suspiró y negó con la cabeza.-La clave debería ser alertada en todo caso. De que las salvaguardas son más débiles en esta zona, lo cual nos hace el trabajo más fácil a la hora de invocar demonios. Nos, a los brujos en general. No a mi solamente.

-No te mentiré, porque mantengo buenos tratos a pesar de todo con varios de ustedes-comentó rápidamente mientras tomaba otro sorbo de la margarita pensativa.-Me he aprovechado de aquella debilidad. Es útil, hablas con esos listillos, de dan la información que necesitas y los envías de vuelta al infierno del que salieron. No les dejo salir-se humedeció los labios y frunció el ceño.-Sin embargo te conviene ver esto. Cuando lo veas entenderás a que me refiero con que nosotros no les dejamos salir.

Se puso de pie y empezó a caminar hacia la salida, esperando que la otra cazadora le siguiera. Había un edificio cerca de ahí, que se había vuelto un nido de Eidolones por así decirlo. Se habían aprovechado de un error... Que ella había cometido y que otro brujo había aprovechado.-Alguien hizo un pentagrama mal-ella lo había hecho bien y luego lo habían jodido en lo que iba a ver algo. Admitía que dejar pentagramas descuidados era como dejar tu Facebook demoníaco abierto pero bueno.

Salió del local ignorando las pullas de su jefe que le decían que después le tocaba subir. Siempre podría encontrar otro lugar donde cantar, no era primordial y aquel mundano no le echaría. Le servía demasiado el don de Danielle para ver el futuro, era como tener una bola mágica 8 y sexy como le había oído llamarla alguna vez.

-Admitiré que tengo parte de la culpa. Pero de unos dos o tres de esos demonios-se encogió de hombros como si le diera completamente igual. Los eidolones no eran tan destructivos, eran más como pequeñas bestezuelas molestas. Caminó unos minutos tranquilamente mientras jugaba con una cadena en su cuello hasta que vieron un pequeño lugar con pintas de abandonado. Danielle suspiró y negó varias veces.-Están todos adentro, se hacen pasar por vagos. Hay alguna especie de barrera protegiendo el lugar. Puedo anularla pero como comprenderás eso de meterme a investigar no era lo mio. ¿contenta?
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Re: I'll trust no one [priv.]

Mensaje— por Invitado el Sáb Feb 14, 2015 12:04 am


Habría sido una exageración decir que Alexandra se decepcionó por las ganas de colaborar que la bruja mostró desde que terminara de hacer la última de sus preguntas, pero... Demonios, sí, se esperaba tener que presionar un poco, tener que buscarle las cosquillas de alguna manera a la otra pelirroja. Por supuesto, porque que te diga que no quiere mentirte es, sin duda alguna, firma inequívoca de su fiabilidad. Resopló con sorna el más sarcástico de los rincones de su cabeza. Tampoco podía pretender conseguir, de buenas a primeras, con apenas un cruce de palabras, todo lo que buscaba conseguir aquella noche. Paciencia, eso era lo que necesitaba.

Y, de la nada, tenía delante una confesión de invocar demonios. Porque sí. Observó vagamente los cambios en el pseudo-uniforme que portaba la otra mientras daba un último trago a su cerveza, asintiendo -De acuerdo, haremos como si no acabaras de admitir algo que es ilegal. Muy ilegal- ¿y aún así tenía buenos tratos con la Clave? Tenían que ser buenísimos si obviaban algo como aquello.

Dudaba mucho que nadie tuviera en realidad noticia de aquello. Claro, las acusaciones que como si nada Alex había dejado caer momentos antes en su conversación podrían ser lo bastante persuasivas para muchos. Si la bruja era algo inteligente, no iría por ahí admitiendo cosas como aquella sin un buen motivo. Y Por otro lado, las debilidades en las salvaguardas eran pan de cada día. La siguió fuera del local olvidando atrás las bebidas y el ruido.

Agradeció salir del aire viciado del bar a la noche neoyorquina. Fría, helada, pero sin rastro de olor a cerveza caída al suelo. -Especifica a qué te refieres con parte de la culpa- comentó con las manos de nuevo escondidas en los bolsillos de su sudadera cuando -Porque tres demonios son tres demonios. Tres. Que se te han escapado. A ti- no hablaba con intenciones de picarla, no del todo.

Cuando llegaron al edificio ocupado. No parecía especialmente grande, no especialmente amenazador, podría haber sido un bloque de pisos o una futura discoteca si alguien se hubiera molestado en seguir construyendo. Tras un tiempo ignorado, debían de haber llegado grafiteros que convirtieron las paredes en su propios lienzos. Ahora quedaban pocas paredes limpias y enteras. Silbó -Estoy henchida de alegría... ¿Sabes cuántos son?- interrogó al tiempo que se sacaba el móvil y mandaba algunos mensajes -Cualquier otra cosa que sepas me sirve... Especialmente saber quiénes los invocaron- añadió como quien no quiere la cosa -Y te agradecería si haces desaparecer la barrera, he avisado al Instituto por refuerzos, aunque tardarán en llegar un rato- no, no era lo bastante estúpida como para pretender meterse a un nido de demonio sola, por muy disfrazados de vagabundos que pudieran estar -, me gustaría examinar el lugar. ¿Llegaste a deshacer el pentagrama? ¿O seguirán saliendo monstruos de allí indefinidamente?
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Re: I'll trust no one [priv.]

Mensaje— por Invitado el Miér Feb 18, 2015 12:24 am

Danielle bufó y hizo acopio de su poca paciencia con esos temas.-Arréstame entonces-comentó de manera mordaz mientras rodaba los ojos sin poder evitarlo. Le daba igual realmente, siempre se salía de sus problemas con la Clave. Porque cooperaba con ellos y realmente no se metía en sus asuntos. Tenía buenos aliados. Y le exasperaba aquel tono que usaban los cazadores de sombras cuando se creían la ley entera y por sobre todas las cosas.-Vamos a una de esas aburridas reuniones. Lleva todo el papeleo que un juicio conlleva. Seguro te divertirás-sus ojos habían acabado con las pupilas rasgadas, su marca de brujo haciéndose evidente debido a la exasperación causada. Se llevó la mano instintivamente al muslo donde había un cuchillo de lanzamiento, lista. Sin embargo se arrepintió en el último momento.-Mira si lo que quieres es pelear con gusto podemos salir del local y tener una buena pelea. Pero no me vengas con eso de que soy la única que hace cosas ilegales. Si los nefilims dejaran de preocuparse por lo que nosotros hacemos y se concentrarán más en dejar de culparnos de cada cosa, los submundos no desconfiaríamos tanto de ustedes.

Rodó los ojos y se paró en seco una vez que salió del local y la nefilim volvió a hablar, se cruzó de brazos y negó.-Yo hice ese pentagrama. Otro brujo llegó y se aprovecho de eso, no todos saben hacerlos bien ya sabes. Cuando tu padre es un cabrón demoníaco aprendes a sellarlos bien-dijo molesta y con un tono frío en la voz debido a que se sentía como normalmente se sentía cerca de los nefilims. Ofendida por heridas del pasado. Todavía no olvidaba como de niña habían intentado cazarle. Como lo habían hecho hasta que los acuerdos habían sido firmados y aún así seguían comportándose como si los malos de la historia fueran todos aquellos cuya sangre demoníaca los señalara como diferentes. Danielle dejó escapar un siseo y soltó un bufido.-Tres demonios que después maté. Vaya, no veo diferencia-dijo con una gran nota de sarcasmo y molestia en su clara voz.

-Si, claro, a mi me encanta ser amenazada por cazadores de sombras. El pan de cada día-rodó los ojos.-Nada que haya cambiado en los últimos dos siglos a decir verdad-acotó y luego dejó escapar todo el aire y recobró su calma o por lo menos lo intentó.-Dame cinco minutos-aclaró mientras cerraba los ojos y se concentraba. "Averigua cuantos son" pensó y se vio a si misma acompañada de la cazadora entrando al edificio. Un futuro posible y por lo tanto; fuente de información. Los contó mientras su yo de la visión luchaba contra ellos. Los volvió a contar y cuando estuvo segura se propuso a abandonarla y entonces notó algo más que la hizo tensarse.-Deben ser unos ocho-comentó sin vacilar.-Y no parecen dispuestos a esperar mucho. Dos vienen para acá.

Justo en ese momento, dos demonios con aspecto humano salieron. Y Ahí estaba la razón por la que Danielle se había tensado, no eran Eidolones como había supuesto. Eran otro tipo de demonio. O por lo menos esos dos.

-Escucha Alex, manipulan la mente. Pueden adoptar el aspecto de una persona que quieras para que asesines. Son expertos en ilusiones. Hagas lo que hagas, no caigas en su juego-murmuró con voz sombría.

~~~~~~~~°~~~~~~~

Había dos chicas. Delicioso, más diversión.

Los ojos de los demonios se centran en la más menuda, cuya piel es adornada por runas y esbozan una mueca de asco. Una cazadora de sombras. Escoria que debía ser eliminada en el primer momento, por supuesto. Sus ojos de manera lente y analizadora, se vuelven hacia la bruja, cuya sangre los llama pero al estar aliada con la escoria del ángel, se vuelve una víctima también. Lástima.

-Niña del ángel, no eres bienvenida-proclama la chica de la izquierda que lentamente empieza a cambiar su forma hasta adoptar el aspecto la madre de la cazadora de sombras, sus emociones abrumadoras son las que la guían para empezar a jugar con la mente de otra persona. De la boca de Moira Wilson salen alaridos de dolor mientras aparentemente un subterráneo la tortura. La bruja con la que se está aliando. "Mátala" le persuaden mentalmente. "Te ha llevado a una trampa" La otra figura, que no ha adoptado nada y tiene el aspecto de una humana común y corriente señala a la que es la madre de Alex debido a la ilusión.-La bruja está causando todo esto. Mátala. Subterráneo menos, subterráneo más. ¿Que más da?

Lo que ve la bruja es muy diferente o si. A sus ojos aparecen dos figuras, un hombre de ojos azules y cuya expresión de amor parece ser compartida por la pelirroja que cierra los ojos y se resiste a la ilusión. Luego aparece la cazadora que le degolla el cuello. Mira sorprendida la escena, sin poderselo creer.

Ellos dos, sólo querían ver como las aliadas se destruían mutuamente.

Aclaración:
Me he pensado todo este royo <3 podría ser que Alex y Danielle pelearan un poco, podemos usar los dados o no, como prefieras. Luego en algún punto recordarán que es una ilusión y se centrarán en el problema. No se si te parezca, cualquier cosa y error edito!!!

Besos!
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Re: I'll trust no one [priv.]

Mensaje— por Invitado el Miér Feb 25, 2015 9:45 pm


Su madre. Aquel era un punto débil muy jugoso, de los mejores a elegir, sin duda, la tuerca ideal que apretar en la mente de Alex.  Detuvo en el aire, a apenas unos centímetros de su cadera, la mano que en principio pretendía sacar el cuchillo serafín que tan acertadamente había llevado consigo hasta allí. Antes de nada, antes de atacar. Contuvo la respiración.

Pero aquello, por muy chocante que pudiera ser en principio, no era más que eso, una escena bien montada en unos segundos delante de sus narices. No, Moira estaba en Edimburgo, vivía una feliz y despreocupada vida mundana con su marido también mundano y despreocupado. Llevaba más tiempo del que podía recordar sin mantener con ella más contacto que el basado en incómodas llamadas de teléfono alejadas por meses en el tiempo. Aquella mujer no estaba en Nueva York. Y, sobre todo, no estaba siendo atacada por un subterráneo. No tenía sentido.

Entonces, ¿de dónde salían aquella visceral necesidad de lanzar sus armas contra la bruja? Todos y cada uno de sus nervios se habían revelado. Porque era cierto que había sido la otra quien la había conducido hasta aquel nido de demonios. Invocó demonios antes. discutía consigo misma Aunque te haya avisado de lo que pasaría. Ella pudo encaminarte a la trampa. Ella lo hizo, no los demonios. Era un auténtico dolor de cabeza que prácticamente le agujereaba todas las ideas antes de que terminaran de formarse, lo que le impedía pensar su siguiente paso a conciencia.

Y no le gustaba no poder fiarse de sus pensamientos, no poder creer que verdaderamente fueran suyos. Era irritante, más de lo que estaba dispuesta a mostrar de manera externa, pues su expresión, tras unos segundos de gesto estupefacto, había vuelto a la calma. -Jofiel- murmuró notando cómo el Adamas tomaba forma afilada en respuesta a su llamada.

Y atacó. Era para lo que estaba hecha. Se movió rápido, sin ademanes ni falsos pasos, con la seguridad de quien lleva toda su vida destripando demonios por afición. Pero no se atrevió a lanzarse contra el que había adoptado la forma de su madre, saber que no era ella no volvía más sencillo ir en contra de una figura que era tan familiar para su retina. Fue a por el costado de aquel que tan rápidamente la había ordenado revelarse contra quien hasta allí la había acompañado. Dejó que las dudas hacia la bruja se dispersaran por su mente, ignorándolas por el momento, ya se encargaría de ella después... O no. O sí.

Lo primero era aclararse la mente, y aquello no lo conseguiría hasta que no matara a los demonios.

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Re: I'll trust no one [priv.]

Mensaje— por Invitado el Vie Feb 27, 2015 2:01 am

Danielle ya había luchado contra las ilusiones en el pasado. Estaba acostumbrada a que se metieran en su mente y jugaran con ella. Sin embargo el licántropo era un tema delicado. Todo su cuerpo se tensó y por un segundo estuvo segura de que aquello era real. "Un cazador de sombras acaba de matarle" pensó mientras instintivamente se llevaba las manos al muslo de donde tomó un cuchillo de lanzamiento, balanceando el mismo en su mano. Un tiro y podía acabar con esa maldita desgraciada, un tiro y todo aquello se acabaría.

La furia que sentía no podía compararse a nada en el mundo.

Era locura. Locura pura y que podía paladear como si tuviera un sabor metálico y cálido. El verlo ahí tirado sabiendo que aquella cazadora había sido quien había acabado con su vida... "Eso es exactamente lo que quieren que creas" salió de aquel trance, dejando la ilusión al sentir el filo del cuchillo contra su palma. Para ella era perfectamente creíble, los cazadores de sombras, le habían hecho más daño que bien a lo largo de su vida. Lukács perfectamente podría encontrarse ahí. Lo que había logrado que dudara, dudara por unos segundos. El tiro que pudo haber ido a Alex fue al otro demonio.

Dejó que Alex se encargara del que había adoptado la forma de su novio, no podía ir contra él. Igual que no había podido matar al Lukács en la visión. Sabía que su mayor debilidad era esa, el amor. Fue a por el otro demonio que había perdido la forma de la cazadora de sombras y tenía un aspecto... Indescriptible. Era como si fuera una masa blanca de plastilina que se movía. Sin rostro y sin nada que pudiera hacer que Danielle pensara que fuera alguien. Como un lienzo en blanco.

Sin embargo no dudo al atacar. El fuego brotó de sus manos y ella golpeó con fuerza a uno de ellos con el puño en llamas. El olor de la carne carbonizada le asqueó por lo que soltó un bufido al sentir el golpe que asestó aquel ser sin forma en vendetta del recibido. El veneno se enterró profundamente en su carne y un gemido de dolor salió de sus labios antes de que volviera a lanzar una llama contra aquel ser.

~~~~~~~~°~~~~~~~

No. Definitivamente no era así como debía salir todo.

¿Donde estaba la sangre que sus almas penosas tanto añoraban? Los demonios no se veían nada complacidos. Al ver que no caen en los juegos que han preparado su furia crece con creces. ¿Porqué no quieren jugar el mismo juego? ¿Que les impide derramar la sangre de los que antaño fueron sus enemigos?

Aquellas dos mujeres incluso si lo desconocían. Habían sido condenadas por negarse.

el primer demonio, el que ha sido atacado por la nefilim. Es sorprendido por el cuchillo y el grito que suelta al sentirlo en su carne les parte los tímpanos. Sin embargo tonto no es por lo que reacciona rápidamente y le clava las garras en la piel, dejando que el veneno entre tal y como entró en la piel de la bruja. Si va a morir se asegurará de tumbar a esas dos pelirrojas con él.

Otro ataque fallido fue lanzado sobre la piel suave de la cazadora. Mientras la bruja empezaba a sentir el ardor del veneno en sus venas. Que poco a poco destrozaría su cuerpo. Hasta que se curara y no quería darle esa oportunidad. Pero claro, la balanza no estaba de su parte pues su otro compañero había sido borrado del mapa.
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Re: I'll trust no one [priv.]

Mensaje— por Invitado el Vie Mar 06, 2015 11:09 pm


Según aquel demonio-masilla se deformaba, desaparecían también los restos toda la ilusión en la que habían estado embutidos sus pensamientos y sentidos hasta aquel momento. Como si se desinflara. Evitó mirar el ataque contra aquella figura que había fingido ser su madre, al menos hasta que también volvió a su amorfo aspecto original.

Bastó una mirada de reojo para comprobar que el otro demonio ya estaba finiquitado. Pero aquel instante fue justo lo que  el desgraciado monstruo necesitaba para arremeter contra ella. Un corte, pero no por ello menos doloroso, lo bastante rápido como para atravesar como si el cuero de su chaqueta fuera mantequilla reblandecida. La nefilim siseó como toda protesta a pesar del sinnúmero de insultos e improperios que se le ocurrieron en tiempo récord.

-Uhg...- se examinó a sí misma antes de exhalar un suspiro. Aquella herida no tenía buena pinta y dolía como el diablo -Me vas a disculpar... Pero debería ir a curarme esto- Debería. Ladeó la cabeza con cierta confusión en su gesto, paladeando con desganas las escasas posibilidades que tenía por delante. Para retrasar la penetración del veneno, debería mantenerse quieta, tumbarse en el suelo y tratar de relajarse, cruzando los dedos porque los refuerzos a los que había avisado momentos antes llegaran con un antídoto en el zurrón.

O podía intentar llegar al Instituto por sí misma y llevarse consigo a Danielle, quién, como vio más tarde, tenía también un desagradable recuerdo del demonio al que acababa de matar. Pero ponerse a correr sólo complicaría el proceso. Todo ello, si ignoramos la dificultad añadida que era distancia que las separaba del edificio, o el ardor en la herida. Cuanto más pensaba en ello, más segura estaba de que llegar enteras sería una tarea imposible. Gruñó.

Tampoco sabía cuánto tenían en realidad, pero pensar aquello no era lo que le interesaba, pues entonces no sabría qué hacer. Y después con suerte moriría envenenada con icor de demonio. Lo que no era un plan de su agrado, precisamente -Sea como sea, no perdamos tiempo en entrar al edificio, si el escudo sigue ahí se podrá quitar más tarde o... Cualquier otra cosa- se sentó en el suelo. Le desagradaba hablar de manera inconexa, era estúpido. Esperar, eso era lo mejor, mantener sus pulsaciones bajas y quizá dibujarse un iratze. -¿Estaban esos dos entre los ocho demonios que se supone que hay aquí? ¿O se te han escapado? Porque han tardado poco en acercarse a nosotras y no eran precisamente inofensivos- añadió con cierta molestia. Cosas suyas, la perspectiva de estar envenenada no la animaba.



Spoiler:
Mohoho!
Tardé un siglo en responder :'''D
Se siente .w.
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Re: I'll trust no one [priv.]

Mensaje— por Invitado el Sáb Mar 07, 2015 5:44 pm

Su cabeza empezaba a darle vueltas. Retrocedió del campo de batalla con la esperanza de que toda aquella tortura se acabara. Pero no, había sido envenenada con anterioridad, había sentido el doloroso pinchazo de aquel veneno antes. No desaparecería, no tan sencillamente. Sólo le dejaba una opción y no era una opción que ella quisiera. Pero, ¿qué otro camino tenía? Si no se curaba moriría seguramente. El veneno corrompería todo lo mortal en ella y su sangre demoníaca no era la suficiente para contrarrestarlo todo. Incluso si el golpe no había sido mortal.

Escuchó a Alex hablar a través de la niebla en la que el veneno la había sumido. ¿Qué demonios pasaba? Sacudió la cabeza varias veces hasta que volvió a concentrar la vista. Sus ojos se enfocaron a la oscuridad mientras la visión nocturna de sus ojos felinos entraba en acción. "Curarme" pensó la bruja mareada. "eso deberías hacer. Cúrate" su mano fue a la herida y la luz, cálida y refrescante ya conocida; brotó de sus dedos mientras su dolor se despejaba con la sencillez con la que quitas niebla. Rápidamente volvía a estar en el ruedo.

Y por mucho que se planteó, por unos segundos, por la sangre demoníaca que corría en sus venas; el dejar a Alex morir envenenada. Ella ya no era así. Ya no podía ver a alguien morir de la misma manera indiferente que siempre hacía. Se acercó a Alex con gracia y elegancia ahora que su herida estaba cerrada y curada. Danielle había estudiado medicina siglos atrás y si bien aquello no te servía cuando podías curar todo con magia le ayudaba a evaluar sus opciones para contrarrestar más correctamente los efectos del veneno.

-Espera saltamontes-declaró Danielle con una voz ligeramente exasperada. ¿Que demonios tenían los cazadores de sombras y los Praetor con su concepto "salva primero y muere después"?  Con cuidado de no tocar la herida agarró el brazo de la castaña deteniendo su avance antes de que se hiciera daño. Soltó un siseo y sus ojos brillaron de manera amenazadora. Contuvo el impulso de pegarle una buena cachetada a aquella mujer y en su lugar respondió.-¡Ustedes y su desconfianza total! La próxima vez que quieras acusarme de algo-dijo mientras dejaba al descubierto la herida sin delicadeza para que Alex se callara.-Asegúrate antes de que no puedo salvarte la vida-y concentrándose lo más que pudo en esa posición arrodillada empezó a encargarse de quitar el veneno de las venas de la nefilim. Su sangre no lo había rechazado como la suya y el veneno se expandía tan rápido que empezaba a ponerle los nervios de punta.

No supo cuanto tiempo duró cerrando la herida. Sólo sabía que al finalizar el dolor de cabeza que tenía era brutal y debido al agotamiento veía como el suelo se movía.-Ahí tienes cherie no más veneno. No tienes que agradecerme-comentó mientras el ligero sarcasmo se deslizaba en sus palabras.-Y sólo para tu información. Los demonios que yo invoqué están de nuevo en el infierno. No soy tan descuidada o hace años que estaría muerta.

Su vista se desvió, al escuchar como los endiablados refuerzos llegaban. Tarde.

-Que oportunos-.murmuró.
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Re: I'll trust no one [priv.]

Mensaje— por Invitado el Dom Mar 15, 2015 10:25 pm


Le había dejado de doler su herida, lo cual no era bueno. No era... Pestañeó torpemente y apoyó la frente en sus rodillas. Sabía muy en el fondo que daba bastante igual lo que hiciera, si trataba de buscar ayuda o se quedaba en el sitio sin hacer nada. ¿Importaba acaso? Apenas lo sintió cuando tomó su brazo y tampoco atendió a sus palabras... Seamos sinceros, Alex ignoró la presencia de Danielle allí como si nunca hubiera estado al lado suyo en realidad. Sólo cuando volvió a sentir el asfalto bajo su trasero, incómodo y frío, sus pensamientos se enfocaron de nuevo.

Sus labios y mejillas estaban pálidos, de haberse visto en un espejo, se habría llamado a sí misma poco más que fantasma. Pero estaba viva, no era un fantasma. Pestañeó de nuevo y miró a la bruja que tenía delante -Gracias- dijo con simpleza, lo primero que se le había pasado por la cabeza.

Un instante después se estaba colocando meticulosamente la manga de su chaqueta y poniéndose en pie. Como si nada hubiera sucedido, los engranajes en su cabeza volvían a girar a toda velocidad y sin pausa. Nada como un envenenamiento para ponerte al día. Añadió para sus adentros antes de quitarse el polvo del pantalón. Sonrió a Danielle y, resuelta, como si nada de lo anterior hubiera sucedido nunca, se estiró y caminó hacia el grupo de nefilims que se acercaba a toda velocidad a la escena.

Eran cuatro, dos hombres y dos mujeres, vestidos de negro y posiblemente armados hasta los dientes. Sólo conocía el nombre de uno de ellos, al que había mandado el mensaje de texto con el móvil y a quien habló primero, saltándose las presentaciones  -El edificio está ocupado por Eidolones, unos ocho, quizá más. La anomalía la había provocado un pentagrama desatendido. La bruja ha accedido a levantar el escudo que les protege- escuchó murmullos en respuesta, no les prestó atención -Deberíais poder libraros de ellos sin problemas vosotros cuatro incluso si aparece algún otro- ¿habrían sido capaces aquellos de ver al par de demonios que hacía apenas unos momentos habían terminado de desaparecer?

Después, sin dar tiempo a que se formara una ronda de preguntas entre los recién llegados, contó una rápida excusa, peor que pobre, pero suficiente para sacar a Danielle de la ecuación y, de paso, a sí misma. Estaba segura de que la bruja podría apañárselas sola si también entraba al nido de demonios, pero casi morir una vez en aquella noche era de sobra. Para ambas. Vio como el grupo se encaminaba al edificio abandonado antes de girarse de nuevo para encarar a la pelirroja -Creo te debo una copa.

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Re: I'll trust no one [priv.]

Mensaje— por Invitado el Sáb Mar 21, 2015 4:57 pm

Se pasó una mano por los cabellos rojizos despeinándose ligeramente sin remedio. Se mantuvo apoyada en la pared frotándose la sien un poco mientras el tumulto en su cabeza se desvanecía a la par que su sistema se acostumbraba a la ligera pérdida de magia que había sufrido. Asintió de manera distraída ante las palabras de Alex mientras negaba de lado a lado. Como si no hubiera querido que le agradecieran. Su anterior dureza había desaparecido y es que estaba demasiado cansada para mostrarse hostil-No fue nada.

Dejó que la nefilim fuera con los suyos mientras ella seguía en esa posición despreocupada y ligeramente insolente. Cuando uno de los cazadores de sombras la miró ella sonrió divertida, sus ojos felinos destellando con diversión. Era normal que la mayoría de los cazadores de sombras miraran a los brujos esperando ver pies palmeados, cabello de un color antinatural y que Danielle tuviera marcas que no fueran tan llamativas les era extraño.

Mientras hablaban se puso a trabajar en la barrera. Era como desarmar una bomba. Clak clak clak. Tener que quitar engranajes uno a uno de un reloj y esperar que siguiera funcionando después de eso. Apretó los dientes mientras tiras azules luminosas salían de sus brazos y envolvían el edificio como si la barrera fuera algo que podía comprimir.

La sintió caer en el justo momento en que Alex regresó con ella.

Su mirada debió ser bastante divertida porque no pudo evitar abrir los ojos estupefacta. Sus ojos miraron a los cazadores de sombras que se marchaban y a la chica frente a ella. Finalmente asintió.-Supongo que hemos tenido demasiados problemas hoy. Vamos por un buen trago. Pero a otro lugar que no sea donde trabajo. Me la paso mucho tiempo ahí, gracias-comentó mientras rodeaba el lugar y se dirigía a otro bar, después de todo estaba lleno de club's y bares nocturnos esa zona, podían elegir cualquiera y salir ganando.

-Lo siento-comentó después de un tiempo como si comentara sobre el clima. Sus pasos se detuvieron en la barra en la que se encaramó con elegancia.-Intento... no juzgaros a todos por lo que hicieron en el pasado. Pero hay veces que no lo puedo evitar. No digo que nosotros seamos ángeles respetuosos de la ley pero...-sonrió de lado, como queriendo decir "¿Qué se le va a hacer?"
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Re: I'll trust no one [priv.]

Mensaje— por Invitado el Vie Abr 17, 2015 10:49 pm


De reojo observó cómo sus compañeros se acercaban al edificio. No le entusiasmaba dejarles ir, de hecho, no les hacía gracia en absoluto; una seria vocecilla en su cabeza le decía que, como seguía viva y de una pieza, no tenía más excusas para evitarse otra pelea con demonios... Pero estar viva no la justificaba para empujar a la bruja a un nido de demonios consigo o dejarla tirada porque sí. Se hizo una coleta alta y dejó que el aire le refrescara la nuca, perlada de sudor a pesar del frío que hacía en la calle.

-A dónde quieras, yo invito- sentenció con tono jovial. Ya tendría tiempo de sobra más adelante para torturarse por haberse dejado herir y curar, lo haría durante todo el fin de semana, si con eso su subconsciente se quedaba a gusto.

Con un poco de suerte, sus jefes no sabrían de lo sucedido más de lo que ella decidiera contarles al final. El final perfecto para aquel problema. Metió las manos en una manga de su chaqueta negra y se guardó con cuidado el cuchillo serafín, que a aquellas alturas ya había vuelto a su forma más inofensiva, antes de entrar al bar al que la otra se dirigió. No tenía intención de que la vieran armada.

Sonrió ante su disculpa, y robó un taburete en el que se sentó. -No te tienes que disculpar. De prejuicios trabajo. ¿O crees que no te habría acusado de traer todos esos demonios de no ser bruja?- Llamó la atención del barman con un gesto de la mano. En pocas ocasiones se conseguían las respuestas que Alex quería con amabilidad y buenas palabras. Sin embargo, cuando acusabas a alguien de traición, tendía a defenderse. -Te habría acusado hasta de remover todos los Infiernos si con eso me respondías algo de utilidad- Se las ingenió para no imbuir tono alguno de disculpa en sus palabras. Aunque nuestra nefilim se consideraba de mente abierta, pero sabía que aquello para muchos era un signo de ingenuidad. Y la joven rara vez se dejaría llamar ingenua.

Cuando el encargado de la barra se les acercó, la pelirroja se pidió una cerveza, como la que en la ocasión anterior había sido incapaz de terminarse y se sacó del bolsillo la cartera, para pagar lo que la otra pidiera. -...De todas maneras, quiero que quede claro, ahora no te estoy acusando de nada. ¿Qué fue lo que pasó antes? Parecías bastante segura- No podría recurrir a ella en un futuro si no sabía que verdaderamente era de utilidad... Y confundir unos cambiaformas vagos con demonios de mayor nivel no era precisamente la definición que Alex daría de “seguridad”.

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Re: I'll trust no one [priv.]

Mensaje— por Invitado el Sáb Abr 25, 2015 9:20 pm

Tu mayor miedo.

Mientras seguía a Alex no dejaba de pensar en eso. Sabía cual era su mayor miedo sin duda alguna; y no era morir, ni su inmortalidad. Era simplemente descubrir la verdad. ¿Y la verdad? La verdad era que ella iba a vivir eternamente; que Lukács iba a morir. Que su padre la encontraría y que cuando lo hiciera todo su mundo se tambalearía. Que últimamente sabía cada secreto de cada persona; porque su premonición simplemente se lo advertía. Antes incluso de que le hubieran mentido ya sabía lo que iba a pasar.

Por primera vez en 200 años desde que había descubierto ese maldito "don", el futuro parecía controlarla más de lo que ella podía controlarlo.

-Niebla infernal-respondió ante la intervención de la cazadora de sombras, su tono era jovial mientras terminaba la bebida frente a ella. Divertida por la ocasión que se le había presentado. Pensó en León o Hetera y como la acusarían de que necesitaba ser más discreta. Pero vamos, nunca se metía en problemas. ¿Cuantas brujas con su ascendencia y poderes inusuales habían? ¿Cuantas de ellas dispuestas a ayudar a la Clave? Pocas. Pocas y la Clave lo sabía.-Confunde y bloquea mis poderes. No es lo mismo intentar averiguar que tipo de demonio es cuando ya hay bastante alteración demoníaca en el aire. Además demonios poderosos ocultan su verdadero poder detrás de un portal para engañar...-dejó escapar un suspiro derrotado mientras se mordía el labio molesta consigo misma.-Son muchas cosas.

Y luego empezó a sentir la electricidad corriendo por sus venas. La profunda necesidad de generar algo, un cambio. Su poder. Últimamente parecía guiar su vida más de lo que ella la guiaba por si sola.-Te debo un favor Alex. Incluso si me acusas con tus superiores ahora; ellos saben lo que puedo hacer. Tal vez quieras saberlo también. Puedo ver el futuro. Cualquier cosa. Te estoy ofreciendo algo por lo que normalmente cobro-sonrió sin preocuparse en que tan arrogante se vería. Había perfeccionado su don últimamente, era infalible.-¿Hay algo que quieras saber? ¿Cualquier cosa?

Sus ojos refulgieron alegremente. La última vez que había hecho esta pregunta había sido cómplice de un próximo desastre. Esta vez sería diferente. ¿No? Tenía que serlo. No podía simplemente suponer que todo eso era una inminente señal de peligro. Que todo lo que era suyo dependía de algo tan frágil como el tiempo. El pasado se hace más largo, el futuro más corto. Pero cuando eres inmortal... ¿Que tal largo puede llegar a ser cien años? ¿Mil? ¿Que si su poder se ponía a predecir cosas más allá de las que podía siquiera soñar?

No quería pensar en esa perspectiva.
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Re: I'll trust no one [priv.]

Mensaje— por Invitado el Miér Mayo 13, 2015 11:42 pm


Había ofertas peligrosas, ofertas que podrían causarle problemas y, después, tras todas las opciones problemáticas, tras cualquier regalo de doble filo de esos que tentaban y preocupaban al mismo tiempo, allí donde la curiosidad de nuestra nephilim y su buen juicio peleaban por el primer puesto, estaba el futuro.

Y es que saber sobre el futuro era tan… Tentador. De todas las capacidades que su cuerpo podía adquirir gracias a las runas que dibujaba en su piel, pocas eran tan esquivas como aquella. Esquiva, querrás decir imposible. Pero, ¿no era así por un motivo? Seguro que había runas para clarificar el futuro, pero si no estaba al alcance de los  cazadores, ¿no sería mejor simplemente dejarlas en el limbo de la inopia y la inexistencia? ¿Tan peligroso era el conocimiento de lo que todavía no había sucedido?

Alzó una ceja con gesto divertido. Aquel agradable debate interno no le iba a privar de conversar con la otra pelirroja -Disculpa, ¿hemos estado en la misma pelea? Que yo sepa, la que ha evitado que muriera has sido tú- ¿Y por qué tenía que ser ella la que se cuestionara todo aquello? El ofrecimiento de Danielle no era ni de lejos tan profundo como los pensamientos que tan rápidamente se habían instalado en la mente de Alex. Tamborileó sobre el cuello de su botellín antes de robar otro trago Sí, bebe alcohol, eso aclarará tu juicio, con eso tomarás la decisión correcta. Escuchó comentar a la voz de su interior.

Siempre podría declinar aquel regalo, hacer un gesto elegante con la mano, pagar las copas y retirarse a inventar una buena historia con la que contarle a sus superiores cómo era que había dejado solos al equipo de respaldo. Seguramente sería la solución más sensata, incluso podría explicar en pocas palabras por qué saber del futuro era algo tan espinoso. Pero cuanto más pensaba en aquella sensata solución menos y menos le atraía.  -Maquillaré un poco la verdad, por cierto. Reprimenda me llevaré cuente lo que cuente y sobre ti no habrá castigo, lo típico, vaya- aclaró con sorna. Tampoco podía prometer mucho más, pero de peores cosas tenía el Instituto que ocuparse, un puñado de demonios de rango menor en edificios abandonados no habían sido lo suficientemente importantes antes para no enviarla sola, por lo que no lo sería después.

Y la veía tan animada, como si hablara de un juego, uno lo bastante excitante como para hacer brillar aquel exótico par de ojos de gato. Era tan distinta a todo lo que las rodeaba en aquel local en aquel momento. Vibrante, viva. Casi sintió una punzada de envidia al verla realmente.

-¿Cualquier cosa, entonces?-preguntó sin esperar realmente una respuesta, dándose unos segundos más para pensar -En tal caso… ¿En qué situación futura volveré a precisar tu ayuda? Y, en ese caso, ¿Qué sucederá?- simple, sin ningún problema en su contra. Teniendo en cuenta lo poco que le había costado preguntar algo de verdadera relevancia, que pudiera convertirse en un quebradero de cabeza, aquella cuestión resultaba más que perfecta dada la situación.



Spoiler:
OFF: Me costó, pero te amodoro igual (?)
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Re: I'll trust no one [priv.]

Mensaje— por Invitado el Vie Mayo 15, 2015 6:08 am

Ella lo sabía.

Cuando las palabras habían salido de su boca sabía un aproximado del impacto que causarían; claro que de usar su poder todo el tiempo no sólo se arrebataría la cordura si no también la excitación de vivir. Si sabías con total exactitud que harías mañana, y pasado y así sucesivamente; ¿Qué sentido tenía seguir en ese planeta? ¿Por qué los brujos que como ella tenían ese don no se quitaban la vida debido a la monotonía? Porque Danielle sólo veía lo que quería ver; o por lo menos así había sido durante casi dos siglos; ahora ya no estaba tan segura.

Últimamente veía rostros que jamás había visto; al mirar una persona tenía un flash de que pasaría con él en veinte, treinta años; y temía estar perdiendo el control de su premonición al mismo tiempo que estaba segura de que esta era más fina y mucho más precisa de lo que nunca había sido. Mene mene tekel uparsin. Las escrituras sobre la pared; pesado has sido en la balanza y hallado falto. El punto de todo eso era que pesaba más para ella. ¿Su cordura o su poder? ¿Dinero o felicidad? ¿Amor o amistad? Cosas que jamás se había tenido que preguntar hasta ahora. Y le enervaba. Le enervaba demasiado.

-Tecnicismos-masculló ella ante la respuesta de la cazadora de sombras mientras sus ojos verdes relucían y empezaban a brillar con la luz; adquiriendo un aspecto verde-azulado.-, Te lo dije, los cazadores de sombras y yo siempre hemos tenido... Una buena alianza a pesar de mis errores-o más bien León a veces le hacía favores; lo mismo que Freya. Evitaban que la clave se llenara de anuncios en su contra. Todo era recíproco por su puesto; ¿Quién les pasaba chismes y contactos del submundo? Danielle. ¿Quien era el contacto de León en nueva york, por no hablar del freno de su maldición? Ella. Podía no tener los años de los más viejos de su especie pero tenía una red de contactos que no hacía más que crecer.

No era lo que le importaba en ese momento; veía brillar la oferta tentadora y volvió a reír ante las palabras de Alex. Maquillar la verdad, ella impune. El cuento de siempre como bien había dicho-; No te regañaran, no hiciste nada que no debieras. Avisaste a tus superiores, acabamos con dos de esos. Y en cualquier caso; el brujo que los invocó está muerto. Cumpliste lo que te enviaron a hacer-y ella podía cobrarle unos cuandos favores a la vieja arpía que su amigo tenía por madre. Era de la Clave y le serviría bastante bien para ayudar a Alex.

Le bastó oír esas simples palabras para que sus párpados se cerraran con parsimonia. Desbloqueó los canales que le permitían ver lo que no había pasado. Crack. Crack. Crack. Era como soltar sus bloqueos y dejar que su poder fluyera libre; buscando lo que necesitaba con tanto ahínco. ¿Lo que vio? Ella nunca estaba acostumbrada a las visiones. Eran como explosiones cortas; imágenes rápidas. Frases dichas a media voz; guerra, dolor, muerte... Y podía ver todo eso y a la vez menos. El impacto era menor pero claro.

-Se acerca una guerra Alex-dijo ella con sencillez mientras volvía a despegar los párpados.-Cosas que nunca pasaban están pasando. Te cuidado. No confíes en las hadas, la próxima vez que nos veamos necesitarás esto-y le dio un papel con un número escrito.-El tiempo no lo puedo definir pues depende de una decisión que ha de ser tomada. Pero cuando la primera sangre nefilim sea derramada, llámame. Posiblemente me necesites antes, si la próxima vez que salgas tu enemigo es un vampiro no vayas a luchar. Confía en mi. No hay ninguna parca tras de ti pero dudo que te alegres mucho de quedarte una semana en la enfermería por caer en una emboscada; puedes quitarte de todo eso con una llamada-frunció el ceño como si estuviera recordando algo realmente importante.-Francamente me estarías salvado a mi de un maratón muy aburrido que he visto muchas veces.

-¿Tu que crees Alex?-preguntó después de una suave pausa-. ¿Crees que Valentine Morgenstern siga vivo?
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Re: I'll trust no one [priv.]

Mensaje— por Invitado el Mar Jun 09, 2015 11:50 pm


Las predicciones nunca auguraban tranquilidad y reposo. Aquella no era la respuesta que había esperado, ¿o sí? ¿Acaso en los últimos minutos se había vuelto lo bastante ingenua como para creer una premonición pudiera ser concisa y directa al grano? Lo cierto es que, por mucho que hubiera acotado la pregunta, no tenía demasiada fe de recibir una respuesta clara y que le allanara el camino. Principal motivo por el que deberías haber rechazado la oferta. No tardó en apuntar la incansable voz de su conciencia. A la que ignoró, por supuesto.  

-No fiarse de las hadas y abstenerme de pelear contra vampiros- se obligó a memorizar las indicaciones al tiempo que buscaba un lugar en su cartera para guardar el papel que la otra acababa de entregarle. Seamos sinceros, no podía prometerle nada realmente, ni mantenerse al margen ni no salir a cazar, por más que aquello le hubiera gustado, pero no por ello iba a dejar de intentarlo. -Bueno, dedicándome a lo que me dedico, no resulta tan mala predicción. Guerra y sangre- comentó con tono más ligero, dejando su botellín a un lado.

Los planes a largo plazo no le gustaban. Alex no era idiota, no era como otros nefilims con quienes se había encontrado, con los músculos sobrecargados y las cabezas vacías, pero tampoco era una estratega, y, por más que su apariencia pudiera querer decir lo contrario, donde la muchacha se sentía más cómoda era sobre el terreno y no en la retaguardia. La posición más arriesgada le sentaba como un guante, cómo no.

Se tomó más tiempo del necesario para responder la última pregunta que había planteado la bruja, pensando en eso mismo y en otras tantas ideas que cruzaron su mente a la velocidad del rayo al mismo momento. Recuerdos de la guerra, de los ataques, las heridas y los caídos. Siempre había creído que aquel había sido un golpe más duro para los cazadores de sombras de lo que muchos estaban dispuestos a admitir. Algo que ella misma no iba a decir delante de la bruja -No quiero creerlo, la verdad. Pero ese hombre hizo cosas que no creía posibles en su momento- frunció el ceño -Y sé lo poco que importa lo que yo prefiero, así que diré: Quizá.

Cosas horribles, terribles. Y lo más hiriente de todo era que el monstruo había sido uno de los suyos, un cazador de sombras. Ladeó la cabeza mirando la gente del local. ¿Cuántos de ellos sabrían del mundo como realmente era? ¿Cuántos podían tener el oído en aquella conversación? Habrá problemas. Esa es mi predicción para ti- dijo después de unos instantes, cambiando su gesto a uno más jovial. -Aunque no he dicho nada que no hayas dicho tú antes- se estiró.

-La guerra podría surgir por cualquier motivo, no sólo porque él volviera de donde esté. Pero, dime, ¿tu qué crees? ¿Reaparecerá encabezando un ejército de demonios como hizo la última vez? ¿O vendrán de otro lados los problemas?- inquirió, con el tono de quien habla del tiempo, como si la perspectiva de entrar en guerra no le supusiera ningún quebradero de cabeza. -Y no me malinterpretes, no te pido otra predicción, sino tu opinión.


Última edición por Alex Willson el Jue Jul 09, 2015 7:10 pm, editado 1 vez
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Re: I'll trust no one [priv.]

Mensaje— por Invitado el Lun Jun 15, 2015 7:39 pm

"Habrá problemas. Mi predicción para ti."

Danielle no pudo evitar sonreír. Porqué era cierto. Vivían en Nueva York. Un lugar donde los problemas estaban a la orden del día. Todos los subterráneos y cazadores de sombras con oídos se habían enterado de los últimos acontecimientos. El círculo acabando con el instituto de Nueva York cuando los Whitelaw mandaban, eso claro sólo lo sabían los subterráneos puesto que la Clave se había negado a creer que el grupo de cazadores de sombras, valientes y leales que tanto adoraban podía hacer algo así.

Leales hasta la muerte, los cazadores de sombras. Siempre prefiriendo desconfiar de los subterráneos antes de desconfiar de ellos mismos. Era eso lo que le había dado tanto poder a Valentine. Los nefilims no habían admitido -he incluso en ese momento lo hicieron a regañadientes- que el Círculo era caótico hasta que lo tuvieron encima, siendo salvados a duras penas y de manera vergonzosa -o por lo menos así lo habían visto- por todos los submundos que tanto habían despreciado.

Danielle había estado ahí, junto a los suyos. Los lobos. Incluso los vampiros ya que como era usual la gran mayoría de las hadas se había mantenido al margen. La pelirroja ni siquiera lo había lamentado pues las hadas le generaban más temor que la Clave; eran astutas y siempre iban al lado ganador. Además de que claro, mantenían una rivalidad con los brujos debido a que ambas eran razas que habían estado antes de sus amigos tatuados.

-Conocí a Valentine. O le vi por lo menos. Era encantador, el típico cabrón que podía convencerte de tirarte de un acantilado si eras lo suficientemente estúpido-para ese momento Danielle jugueteaba tranquilamente con la melena rojiza en sus hombros, asombrada por como sus recuerdos sobre el Morgenstern seguían intactos. Como si solo les hubiera faltado una ligera despolvada. -Pero los tuyos nunca lo vieron. Siempre creyeron que era un angelito hasta que les enseño garras y dientes y se reveló abiertamente.


No hacía falta que le recordara a Alex los terribles errores que habían cometido los cazadores de sombras a lo largo de la historia. Podía remontarse siglos, con los botines de guerra, que era una forma elegante de llamar a quedarse con partes de subterráneos y guardarlas en vitrinas. O cuando creían que hacerles beber de la copa era una manera de ejecución piadosa.-La verdad, yo no creo que esté muerto. No lo sé, hizo tantos tratos con demonios... ¿Por qué no asegurarse de que si era asesinado regresaría? Claro que como Raziel le mató yo no estaría tan segura... Pero corren rumores de lo más extraños en el submundo. Eso si-justo en ese momento sintió un escalofrío antes de darse la vuelta al mismo tiempo que veía a una mujer que conocía. Que conocía y no quería ver en ese momento para que tuviera más material para manipularla.

Era un buen momento para darse a la fuga.

-Tus superiores no me quieren tanto como tú-dijo Danielle mientras miraba a Freya de reojo. La señora arpía -como solía llamarla con León a sus espaldas- estaba en la lista de la pelirroja de personas que no quería ver cerca a menos que fuera estrictamente necesario. Freya podía tenerla en la palma de su mano si quería, todo porque Danielle literalmente le debía la vida. -Pero nos veremos de nuevo Alex, cuando no me persiga el pasado.

Y con esa frase tan misteriosa y tras cambiar su aspecto al de otra persona; salió del local rezando porque Freya no se hubiera fijado en ella.
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Re: I'll trust no one [priv.]

Mensaje— por Invitado el Jue Jul 09, 2015 9:16 pm


Era curiosa la vergüenza que sentía cada vez que recordaba a aquel hombre, lo que aquella guerra hubiera podido llegar a ser y no fue de puro milagro. Ajena y cercana al mismo tiempo, como si no tuviera nada que ver con ella, la superara, y aún así se sintiera de alguna manera culpable. Había cosas que no podía dejar atrás ni aunque lo intentara y aquella era sin duda una de ellas. ¿Quién lo hubiera dicho? Posiblemente la pelirroja era de las que menos relación con el conflicto había podido tener, por lo que ocasionalmente se preguntaba si otros como ella tenían esa mala conciencia encima o si, por el contrario, habían hecho borrón y cuenta nueva. Irónicamente, se temía y casi sabía que la más posible era la segunda opción.

Pero ni aquel momento ni lugar eran los idóneos para autoflagelarse por errores que habían sido de otros. -Estúpidos y no tan estúpidos- repuso. De un trago se terminó la cerveza. Había escuchado hablar a su abuela del Círculo de niña, como si fueran una mancha en el expediente colectivo nefilim, como si fueran el único y exclusivo error cometido por su sociedad y apenas unos años después, habían vuelto de la mano el mismo líder y los mismos errores que se habían dado por olvidados. Porque los que niegan la historia terminan repitiéndola. razonó para sus adentros.

-Más rumores. Ya te convenceré de que me los cuentes en otro momento- bromeó. Todo un logro poder bromerar con un tema como aquel. Cualquier otro día tendría tiempo de sobra para sonsacarle lo que se cocía en el submundo, pero no aquella noche, sabía que ya no era momento adecuado.

De un momento a otro, Danielle se había despedido y escapado por la puerta del abarratado local, dejando a nuestra nefilim con un número en un papel, una predicción agorera en la memoria ninguna gana de explicar lo que había sucedido aquella noche. No tenía intención de contarlo todo, por supuesto, había en sus recuerdos cosas que sólo eran suyas y que no llegarían a sus superiores y otras tantas que se encargaría de maquillar en el momento en que le preguntaran al respecto. A pesar de lo joven que era todavía la noche, ninguna de las anteriores opciones, sólo le apetecía volver a su habitación en el instituto y pasar lo que quedaba de velada haciendo poco o nada. Oh, y quería ducharse, llevar la cazadora negra allí dentro la terminaría asando.

-Esperemos que nos vaya mejor la próxima vez - Cómo si Alex tuviera tanta suerte.  


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