07/08 - Estimados habitantes del submundo. ¡Aquí tenéis las noticias con las actualizaciones/nuevas propuetas/ideas del foro! ¡Pasaos cuanto antes a echar un ojo!


10/06 - Estimados habitantes del submundo. Ahora tenéis una forma de llevar el recuento de las habilidades especiales de vuestras armas. ¡Sólo tenéis que pasaros por este tema para tener al día el tiempo que os queda hasta la próxima recarga! ¡Pasáos cuanto antes!


04/06 - Estimados habitantes del submundo. Como habréis comprobado, la raza de los nefilim vuelve a estar abierta para todo el mundo <3 Y aunque aún no ha habido actualización de noticias... ¡no desesperéis! ¡Que antes de lo que podáis pensar estarán en vuestra bandeja de entrada ardiendo con el fuego celestial!


31/03 - Estimados habitantes del submundo. Como habréis comprobado, la raza nefilim tiene las letras en rojo en el censo del tablón. Eso indica que, hasta nuevo aviso, la raza está temporalmente cerrada por sobrepoblación. Sin embargo, antes de llevaros las manos a la cabeza definitivamente, esperad a tener un nuevo aviso por nuestra parte, pues estamos sopesando algunas cositas. ¡Un saludo! <3


07/03 - ¡¡Queridos habitantes del submundo!! ¡Aquí llegan las últimas noticias del foro! ¡Leedlas atentamente y no perdáis ni un solo detalle!


27/02 - ¡¡Queridos habitantes del submundo!! Queremos anunciaros que la limpieza de este mes de febrero se realizará entre los días 02 y 03 de marzo, para que tengáis tiempo de poneros al día. Así mismo, estimaremos que las noticias del mes saldrán esta misma semana, aunque sabemos que ya vamos con imperdonable retraso. ¡Perdón por las molestias y gracias por vuestra atención!


07/01 - ¡¡Queridos habitantes del submundo!! Queremos anunciaros que hemos recuperado el dominio del foro satisfactoriamente, de modo que podéis volver a utilizar la dirección anterior, www.cazadoresdesombras-rpg.com, sin ningún problema. Por otro lado, hoy se han realizado las limpiezas del foro. ¡Sigamos trabajando y pasándolo bien como hasta ahora, y perdón de nuevo por las molestias!


02/01 - ¡¡Feliz año nuevo a todo el mundo!! Con motivo de la llegada del ansiado 2017, hemos decidido daros un pequeño regalito. Si miráis en vuestra reserva de reliquias... ¡veréis que han aumentado considerablemente! Es un premio a todos los usuarios que se registraron antes del 01 del 01 por vuestro apoyo ^^Recordaros, además, que las limpiezas se realizarán al final de esta semana. ¡Apurad los últimos post para no perder vuestro color!


36 # 39
21
NEFILIMS
6
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♠ SAN VALENTÍN SANGRIENTO [ TRAMA GLOBAL ] ♠ PARTE II

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♠ SAN VALENTÍN SANGRIENTO [ TRAMA GLOBAL ] ♠ PARTE II

Mensaje— por Invitado el Sáb Feb 14, 2015 10:03 pm

Recuerdo del primer mensaje :


San Valentín Sangriento

 

Trama Global ~ Parte II


El baile

 
Explicación de la Trama

 
Tras el disfrute de una deliciosa cena con las mejores delicatessen de la cocina del restaurante del hotel, los asistentes disfrutarán ahora de un baile romántico en la sala de baile del hotel, donde son acogidos por camareros que sirven parfaits de frutas exóticas con nata, y barra libre para todos.
Se trata de una sala de celebraciones amplia, con una barra de bar y siete camareros dispuestos a hacer su sueños alcohólicos realidad. Contamos con una orquesta que ameniza los bailes, y de música más movida de vez en cuando. Focos de colores azul y blanco iluminan la estancia, invitando a un ambiente más relajado. Globos en forma de corazones rojos se despliegan de vez en cuando desde una pequeña abertura en el techo, y un aroma a rosas frescas, que hay colocadas en distintos jarrones, termina de darle el toque romántico a la siguiente estancia.

 
Aclaraciones Off-Rol

 
» Éste post permanecerá abierto desde el día 14 de Febrero a las 22:00 hora española.
» En éste post, se supone que los personajes ya han cenado en el rol anterior y los han desplazado hacia el salón de bailes para hacer lo propio.
» Los dos posts permanecerán abiertos simultáneamente. Me explico: creo que no es pertinente que nos pasemos un tiempo en un rol esperando a que todos los personajes terminen de cenar o del desarrollo de sus respectivas mini-tramas dentro del mismo; así que los dos posts estarán abiertos al mismo tiempo. Por ello, os pido coherencia: un personaje que esté en el primer post no puede saber o predecir lo que va a pasar en el segundo post si no termina primero su rol allí y después se pasa al segundo. Sin embargo, os recomiendo prestar más atención al segundo, es decir, a éste, pues es donde sucederán todos los acontecimientos importantes de la trama. ACLARACIÓN/PETICIÓN: No abandonéis la parte I de la trama.
» Las cosas que vayan a suceder dentro de éste post las narraré yo con la cuenta de Adrien, de forma que todos podáis participar en lo que surja, recibiendo instrucciones y estipulándoos a ellas.
» Cualquier duda que os surja, ya sabéis, podéis contactar conmigo mediante Mensaje Privado.


 By Maika
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Re: ♠ SAN VALENTÍN SANGRIENTO [ TRAMA GLOBAL ] ♠ PARTE II

Mensaje— por Invitado el Miér Abr 08, 2015 9:35 pm

Realmente me irrita que me ignoren. No tanto porque no esté acostumbrada por ser una señorita de alta alcurnia, sino porque es algo de una terrible educación y que yo no suelo hacer con los demás. Generalmente la persona en cuestión suele terminar peor que mal, y no quiero especificar los medios porque es algo de muy mal gusto para hablarlo de forma tan tranquila y despreocupada,  sin embargo en esta situación estoy más que dispuesta a pasarlo por alto, porque creo que es más importante salir de aquí y porque, ciertamente, mientras se mueve de un lado hacia otro, está comenzando a responderme aunque sea de forma indirecta.

Sin embargo algo extraño me distrae durante unos segundos de la atención que le he estado prestado únicamente al señor Blair, quien empieza a ayudar a la gente de su alrededor a ponerse medianamente a salvo. Y es que escucho el grito un sonoro ‘mamá’ que hace que me vibre el cuerpo y me recorra un escalofrío por la espina dorsal. Un doloroso crujido estalla en mi corazón, y durante un segundo tengo la impresión de que al girarme me encontraré con Fernando detrás de mí, lloroso, asustado, intentando escapar del incendio que asoló la mansión donde vivíamos la noche en que Armand me secuestró.

Las lágrimas caldean mis ojos muertos, pero al darme la vuelta sólo me topo con el jovencito que lleva el mismo nombre que mi hijo, que me observa con una expresión que en este momento no sé descifrar. El dolor de la mano, el de mi pecho, son demasiado intensos y me nublan el buen juicio con el que generalmente habría analizado esa situación. Todo está en llamas; no podemos escapar; el dragón crece, sube al techo y se enfrenta a algunos comensales mientras yo lo único que puedo pensar es que aunque no sea mi hijo, quiero protegerle en ese momento. Algo se despierta en mi interior, una certeza. Tengo que protegerle de aquello.

Así que me acerco al joven vampiro y le abrazo sin pensar realmente en lo que estoy haciendo. Sólo sé que no puedo dejar a otro niño solo bajo las llamas de la muerte, que nos rodean e intentan lamernos para arrastrarnos de nuevo a sus brazos.

Tranquilo, no me marcharé. Me quedaré contigo. No voy a dejarte solo. —No supe nunca si en realidad le hablaba a él o a mi hijo, que en ese momento no estaba conmigo, pero lo dije con todo el sentimiento que pudo guardar mi voz en su interior—. Ahora busquemos una forma de ponernos a salvo, Ferdinand. Dejemos que los que de verdad saben pelear se ocupen de esto.
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Re: ♠ SAN VALENTÍN SANGRIENTO [ TRAMA GLOBAL ] ♠ PARTE II

Mensaje— por Invitado el Jue Abr 09, 2015 1:01 am


SAN VALENTÍN SANGRIENTO
→ Trama global {parte II} → San Valentín → Salón de baile → With: Hetera Greyjoy & Emily Yates


"Lo vi hace un momento. Estaba salvando a una niña del fuego."

Alivio. Al menos en parte. Venus, tan analítica como siempre, sabía bien que la expresión "hace un momento", era demasiado amplia como para establecer un margen de tiempo que resultara del todo esperanzador. Pudo ser hace tres segundos, o hace veinte minutos. Además, no se le pasó el hecho de que le había dicho la acción que estaba realizando, y no si lo había logrado con éxito o no. Aún así, era algo, y ciertamente no podía dejarse paralizar por lo que hasta el momento eran solo suposiciones, surgidas de la preocupación y el miedo. Dejó de pensar en el asunto, pero no lo pasó a segundo plano, así como tampoco lo hizo con el ataque a la criatura. Era Venus Haberkorn, podía hacer dos misiones a la vez.

A pesar de que había tenido cuidado de buscar uno que fuese lo más cómodo posible para que así no le resultase un obstáculo toda la noche, porque era obvio que desde el primer momento ella había tenido en cuenta que las cosas podrían complicarse, la castaña consideró que hasta allí había llegado su antifaz. La fiesta estaba, obviamente, concluida y no tenía necesidad de seguir fingiendo que era una invitada más, que asistía puramente para pasar un buen rato con su pareja. De modo que se quitó la máscara, y el disfraz metafórico que conllevaba la misma, tirándola a alguna parte del suelo. La encantadora mujer enamorada se había ido, y la meticulosa cazadora, fría y calculadora como ella sola, había tomado, finalmente, su lugar de vuelta.

Comenzó a estudiar mejor el lugar, analizando los múltiples daños a la estructura del hotel, verificando que el mismo no se les fuera a venir encima en cualquier segundo. Pero el "dragón", si es que eso era, por suerte, no había dañado los puntos fuertes en los que, Venus suponía, se mantenía el principal sostén del edificio. Así que lo básico estaba cubierto. Entonces se detuvo a ver a los invitados/víctimas de aquel desastroso evento. Muchos atacaban de vuelta hacia la amenaza, incluso los subterráneos, pero había varios que simplemente se ocultaban, presas del terror, esperando que la pesadilla desapareciera de un momento a otro. Logró ver al vampiro responsable de la fiesta, y le pareció curioso que no hubiese huido aún, sobre todo considerando que estaba herido...

Y en todo ese tiempo de análisis constante, aún no había podido divisar a Caleb.

No pudo evitarlo. Lo llamó a gritos.- ¡Caleb! -Más tarde Venus llegaría a la conclusión de que había hecho aquello por una razón puramente práctica. Era muy posible que, si bien no pudiera verlo, él estuviese cerca, porque había gran cantidad de escombros y la sala era lo suficientemente amplia como para volver aquel lugar una especie de laberinto. De modo que haciéndose notar de ese modo el rubio podría saber, al menos de forma aproximada, en dónde estaba ella. Y, si respondía, entonces la castaña sabría su ubicación también. Era lógico. Simplemente eso.... Sin embargo, en el preciso momento en que el intenso grito, cargado de emociones que no entendía, salió de sus labios, ni ella misma pudo darle una explicación. Solo había pasado.

Y si hubo una respuesta, no la escuchó.

La bruja y Hetera seguían cada una a un costado de la Haberkorn, reaccionando a su manera a la respuesta mordaz que ella le había dado a la peliazúl. No es que a la castaña le interesara ninguna de las dos opiniones, menos lo que pensarían de ella por ser como es. La bruja de por sí no necesitaba explicación. ¿Cuándo siquiera había reparado ni un segundo en lo que uno de su clase creyera? Y en cuanto a la miembro de La Clave, pues Venus no era estúpida, ni ignorante, siempre fue perfectamente consciente de que sus opiniones en cuanto a los subterráneos no eran compartidas por todos sus colegas, si por algunos, pero no por la mayoría. Y la brecha entre los que estaban a favor y los que estaban en contra se había intensificado luego de la Guerra Mortal, en la que ni ella ni Warren habían participado. La razón de ello, contrario a lo que muchos pensaban cada vez que la castaña o su parabatai afirmaban no haber luchado ese día, no fue que no quisiera asociarse con subterráneos, fue de hecho una inoportuna coincidencia que una desgracia ocurriera en esa semana, la cuál apartó a los hermanos Haberkorn del campo de batalla.

Pero ese es un asunto en el que a ninguno de los dos le gustaba pensar.

De modo que, no siendo la primera vez que se enfrentaba a una situación en la que debía defender su punto de vista frente a otro miembro de La Clave, la castaña simplemente se limitó a recobrar las balas santificadas que había perdido, pensando ya en su siguiente ataque, mientras le contestaba a su colega con voz indiferente.- Ese sería justamente mi punto, cazadora. -Una cosa era estar acostumbrada a ese tipo de diferencia de opiniones, otra muy distinta que fuera a acobardarse solo por lo urgente de la situación.- "Ayuden", es la palabra clave en esa oración. -Sacó dos cargadores, los últimos que le quedaban gracias a que traía ese maldito vestido en lugar de su uniforme de caza, el cuál aún añoraba, y los colocó en ambas armas. "Click" y "Click". Ya estaba lista.

Se giró hacia Hetera.- Es una criatura que reacciona por instinto, concentra su atención en lo que representa una amenaza. Si lo atacamos directamente lo verá venir y, si bien no parece muy listo, solo necesita tirar una llamarada para que cualquier intento de ofensiva se vea frustrado. -Tiró su cabello hacia atrás, deseando haber traído una banda elástica para hacerse su familiar trenza perfecta, y así no tener molestos mechones cayendo sobre su rostro.- Voy a distraerlo, atácalo mientras se concentre en mi. -Acto seguido salió disparada hacia el dragón y comenzó a rodearlo, corriendo por todo el salón de baile, mientras disparaba las balas santificadas hacia su pecho nuevamente. Alteró movimientos en zig zag para que la criatura tardara en soltar el fuego, pero finalmente lo hizo. Por suerte, justo a tiempo de que la castaña llegara hasta detrás de una gruesa columna, en la cual se refugió para no ser alcanzada por la llamarada de calor.

Esperó que su compañera hubiese hecho su parte.


Última edición por Venus Haberkorn el Dom Abr 12, 2015 5:16 am, editado 1 vez
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Re: ♠ SAN VALENTÍN SANGRIENTO [ TRAMA GLOBAL ] ♠ PARTE II

Mensaje— por Invitado el Jue Abr 09, 2015 1:09 am


SAN VALENTÍN SANGRIENTO
→ Trama global {parte II} → San Valentín → con: Venus Haberkorn & Emily Yates → Salón de baile.

Hetera era una excelente trepadora; si hubiera sido por ella se habría lanzado contra la figura para apuñalar la carne de la criatura estando sobre su lomo. Se sentía ansiosa por luchar cuerpo a cuerpo con la criatura pero la distancia y el fuego se lo impedían. Y ciertamente las condiciones del salón no eran las más favorables. Aún así ella estaba entrenada para soportar situaciones adversas como el frío, el hambre y la enfermedad sin la ayuda de runas (punto positivo para su padre, que se creía veterano de Afganistán, según su madre). Los Greyjoy habían aprendido a clasificar tipos de venenos por su olor, usar algunas plantas como medicina y suturar una herida luego de quemarla para evitar infecciones. Lo cual no tenía mucho sentido si siempre tenías una estela entre manos, pero a veces los accidentes ocurrían. A veces los trazos no eran tan precisos y las runas no tan duraderas. En esas ocasiones, sabía la pelinegra, había sido de gran ayuda los conocimientos de supervivencia que les había impuesto Týr. En realidad nunca sabes en qué momento puedes perder tu estela y enfrentarte de cara con una herida que pretende ser grave. No obstante, se dio cuenta que si quería acabar con la bestia tendría que atacar, si o si, desde la distancia. Lo cual nunca había sido su fuerte. Después de todo el arquero de la familia siempre fue Einar y luego de tanto tiempo si tensar la cuerda de un arco le era difícil imaginarse atacando incluso con una ballesta. Además, estaba el pequeño detalle del aliento de fuego.
 
La islandesa tomó una honda bocanada  de oxígeno agradeciendo que en esa zona en particular se pudiera respirar un poco mejor, aunque seguía siendo un olor acre y sucio el que entraba en sus pulmones. Los ojos expuestos a la atmosfera contaminada también habían comenzado a lagrimearse solos pero hizo su mejor amague de resistir ante la resequedad. Pestañeó más de cuatro veces, logrando sacarse de encima la sensación tan maluca y molesta de la piquiña en los ojos. Acalorada se agarró el cabello en una coleta negra, que siempre llevaba a modo de pulsera en una de sus muñecas y agradeció que aún podía escuchar bien (sí, de algún modo el bullicio no había acabado con la estabilidad de su tímpano). Aunque lo escuchado tampoco era de su total agrado, la bruja había tenido intensiones de ayudar aliándose a la castaña pero tal parecía que la responsabilidad caería en otra: Hetera.

Con esa actitud tan despectiva será difícil intentar si quiera contar con el apoyo de la bruja en nuestro próximo ataque ¿qué hacer?, pensó Hetera tras escuchar hablar a la alemana, pero no tardó demasiado en encontrar respuestas. Decidió quedarse callada y reservarse su opinión en vez de replicar. No solamente porque estaba segura de que aquella mujer siempre tendría una respuesta cuando menos astuta y a la vez bastante prepotente. Había que tener en cuenta que necesitaba perder tiempo y extenderse en un discurso de tolerancia que -sabía por experiencia- no iba a llegar a ninguna parte. En cambio asintió al plan que estaba tramando la alemana y pronto se puso a maquinar como usaría sus armas en este nuevo movimiento. Cuando vio partir a la castaña supo que era hora de poner manos en acción. Deslizó las manos dentro de la falda de su vestido para sacar los dos cuchillos serafines: Luciel y Samadriel. No tardó en pronunciar los nombres para que el fuego del ángel hiciera resplandecer ambas cuñas. La perfecta simetría en ambos era evidente, no se podía ver un centímetro más o un centímetro menos en ninguno de los dos. Incluso en su acabado: las runas talladas a través de la hoja eran exactos. Idénticos. Incluso podría haberse dicho que eran como dagas gemelas excepto que más alargados, de al menos medio metro de largo, y brillantes.

Luciel brilló ferozmente ante la invocación, mismo que Samadriel en su mano izquierda. Giró ambos cuchillos sobre las palmas como si fuera una exhibición, haciendo gala de la maestría con que podía combatir.
Si lo intentas nuevamente… haz que valga la pena―podía parecerlo o no, pero esa era ella dándole ánimos a una completa desconocida, sin ningún motivo aparente.
Echó una última mirada por sobre su hombro a la bruja e hizo un asentimiento de cabeza a modo de disculpas por abandonarla en pleno fragor de la batalla y notó en ella una mirada decisiva. Supo desde ése momento, que la bruja no le daría a Venus el placer de verla minimizada por palabras hostiles.

Hetera gozó sintiendo los vibrantes llamados de ambos cuchillos. Se lamió el labio inferior, saboreando la sal de su sudor justo antes tomar una posición más ventajosa desde la cual lanzar un ataque. Las balas estampaban continuamente contra el esbirro maligno. Unos segundos a penas fue lo que tardó hasta que se lanzó en banda con ambos cuchillos, penetrando con éxito las defensas del animalejo. Ambas estocadas golpearon con certeza pero no fueron suficientes para acabarle. Cruzó una mirada inquieta con la bestia pero esta tan sólo se movía para atacar a la castaña que ya había desaparecido tras la columna y ella hizo lo propio porque no ganaba nada echándose a la vista del lagarto.

Otros ataques fueron recibidos por una llamarada por lo que no resultaron. Hasta Emily.  




Hetera se encontraba cerca de la entrada cuando las grandes puertas se abrieron, los mundanos evacuaron el lugar. La parte de seguridad exigía orden al salir para que nadie terminara herido o tumbado pero sinceramente ninguno estaba de humor para mantener la calma, mucho menos para salir en fila como si fuera un simulacro. Las personas pasaban a su lado, niños, ancianos… sintió que el corazón se le encogía, imposibilitada de entender como cualquier ser –mundano o no- era capaz de causar tanto mal sin remordimientos. Mientras tanto su mirada recorría los rostros intentando reconocer a su parabatai. Un rostro de facciones fuertes, cabello castaño en ondas, actitud de sobrada y bromista. Tragó con fuerza cuando no pudo reconocerla entre las llamas y los cuerpos que la golpeaban para salir. Había tantas presencias en aquel lugar, que incluso la conexión parabatai terminaba siendo inútil. Cerró los ojos unos segundos, un hombre se la llevó por delante golpeando su cuerpo violentamente pero nada le importaba en ése momento; excepto liberarse del caos dentro de ella.

Se obligó a sí misma a ocupar su mente en cuestiones más importantes. Recuperar su puñal de oro, que entre los ataques de otros seres y los movimientos propios del dragón se había caído al suelo. Hurgó entre los escombros hasta tomar la pieza, le sacudió el polvo y la guardó en su escondite. Miró en torno a ella, buscando a Venus o a la bruja. Cualquiera de las dos le servía. Al menos para preguntar si habían visto a Katerina, de algún modo sentía que estaba allí, la pregunta era ¿dónde?


Última edición por Hetera Greyjoy el Lun Abr 20, 2015 10:06 pm, editado 4 veces
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Re: ♠ SAN VALENTÍN SANGRIENTO [ TRAMA GLOBAL ] ♠ PARTE II

Mensaje— por Invitado el Jue Abr 09, 2015 2:15 am

Sin disminuir su paso, la bruja cruzó el lugar casi arrastrando a su hermana junto a ella. Deos, si hubiese podido ser capaz -quitando todo el pánico y lo demás-, probablemente Viktoria hubiese ignorado cualquier otra persona y puesto a salvo a su gemela. Pero no podía salir de ahí sin saber si el vampiro estaba bien. El continuo pensamiento que el fuego era la mayor debilidad de los de su clase -porque Dios sabía que ardían de inmediato si solo una llama los tocaba- y todo el maldito lugar se estaba volviendo un infierno en la tierra.

Esquivó los aterrorizados invitados que seguían tratando de hallar una manera de huir y buscó, a través del cada vez más espeso humo a su alrededor, alguna salida antes que el dragón siguiese en su ataque. Aunque todas estaban atestadas de gente, todas agrupadas y presionando sin resultado alguno las grandes puertas que les negaban la libertad de la escena casi sacada de pesadilla que estaban viviendo.- No hay manera de salir. Debemos acabar con el dragón para poder salir...- escuchó a su gemela mientras trataba de encontrar, al menos observando, alguna manera de escapar.- Y rápido. Si no nos mata el dragón, terminaremos intoxicados con el humo.- Las hermanas compartieron una mirada, cargada de un secreto significado, y la mayor de ellas bajó la mirada al ser acosada por los recuerdos. Todo eso traía demasiadas memorias... tantas cosas que debían mantenerse bajo control, pero la presencia de Milena se movía con diversión dentro de su mente. Deleitándose con el caos a su alrededor. Basta de charla, hermanita. Si no quieres que tu copia se muera, busca una salida rápido. Luego seguirás con tu parloteo de alma atormentada. Ese tono tranquilo, como si ella no estuviese también en peligro.. La cabreaba, la desesperaba hasta el punto de querer tenerla frente a frente y..

Todo pensamiento fue cortado de la nada al escuchar esa voz que aquel que había buscado. La bruja se giró, tratando de mantener su postura inalterable pero claramente la preocupación teñía sus ojos. Incluso cuando recorrió con la mirada al vampiro en busca de alguna herida. Habían un par, pero tal y como habían ya aprendido -sobre todo la Danea- el vampiro se recuperaría en un par de minutos y no necesitaba de su ayuda. No te necesita en lo absoluto. Acalló a su némesis a duras penas, pero realmente la acotación de James le ayudó bastante. La sorpresa, mezclada con la confusión, evitó que la ya conocida guerra entre ella y aquella otra alma se desatara completamente.

Se mordió las ganas de responderle mordaz, pero terminó diciendo, casi por impulso.- Intenta que no te maten, Amdahl. Solo.. Solo cuídate.- No pudo mirar a su hermana, simplemente dejó que Harmony la guiara hasta una de las puertas. Los invitados, desesperados, seguían intentando forzar la entrada pero no había resultado alguno.

La bestia, ahora siendo enfrentada por nefilims y otros submundos, se removió cabreada y con su cola empujó las pocas mesas que quedaban en pie, siendo estas el ataque indirecto hasta los presentes quienes rompieron en nuevos gritos.- Demonios...- refunfuñó la hija de Lilith, al momento que alzaba su mano y contenía el ataque, redirigiendolo hacia la lagartija quien pareció enfurecerse aún más. Irguiéndose sobre su escamoso cuerpo, la bestia emitió un peligroso siseo y otra llamarada fue dirigida hacia quienes la enfrentaban.- ¿¡Harmony?!- profirió la castaña al no encontrar a su gemela a su lado, pero el temor no alcanzó a consumirla por completo. La encontró entre el tumulto de gente, dirigiéndose hasta la puerta.

No necesitó más que eso para saber que su gemela se encargaría de hacer volar esa puerta de una vez. Pues bien... ella, entonces, se encargaría de protegerla de los ataques del Dragón hasta que lo consiguiese.

Estado del dragón~:
Dragón: 2~


Última edición por Z. Viktoria Danea el Vie Mayo 01, 2015 6:29 am, editado 2 veces
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Re: ♠ SAN VALENTÍN SANGRIENTO [ TRAMA GLOBAL ] ♠ PARTE II

Mensaje— por Invitado el Jue Abr 09, 2015 10:46 am

SAN VALENTÍN SANGRIENTO - HOTEL BLAIR - 14 DE FREBRERO

:!: Puntos de vida del dragón :!:


Seguid atacando hasta que al dragón no le queden puntos de vida.

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Los escasos segundos hasta que Venus habló fueron para Emily realmente eternos. Casi tanto como cuando no había podido encontrar a Jack entre la marabunta que les había rodeado momentos antes. Sentía perfectamente todo a su alrededor, como si el mundo se moviese a cámara lenta mientras la nefilim se giraba hacia ella, reconociéndola, a pesar de su pelo castaño. La sequedad de los labios y de la garganta. Las uñas clavándose en las palmas de sus manos. El sudor recorriéndole la nuca y colándose bajo su vestido blanco. El calor sofocante del dragón, del fuego y de la gente. Los ojos de Venus. Taladrándole lentamente, casi con parsimonia, antes de abrir sus sonrojados labios para hablar.

Bruja. Bruja. Bruja. Bruja.

Resonó en sus tímpanos como si fuese un golpe seco.

Pam. Pam. Pam. Pam.

Era como si cada sílaba le diese un martillazo en la sien, provocándole un dolor de cabeza que amenazaba con romperla en dos trozos que se precipitarían contra el suelo con la misma fuerza, provocando en las losas el mismo efecto que causaba dentro de ella. Arrollador. Demoledor. Desolador.

Pam. Pam. Pam. Pam.

El simple hecho de que se refiriese a ella con ese apelativo le provocó verdaderas náuseas. Supo contenerlas, aunque el amargo sabor a bilis le permaneció en la boca durante bastante rato, agrio y desagradable. El sabor del odio, del desprecio y de la desesperación que nacía dentro de ella por no conseguir desprenderse de la sensación que la embargaba cuando se encontraba ante su simple presencia. Le hacía sentirse pequeña, inútil y completamente prescindible. Agachó la mirada durante escasos segundos mientras una dolorosa lágrima rebelde se le escurría mejilla abajo, porque de pronto había visto el rostro de Susan contemplándole con horror, y sus párpados se unieron en un desagradable abrazo que finalizó tan rápido como empezó.

Habían pasado meses desde la primera vez que se habían visto. Meses desde que había tenido que enfrentarse al helador recibimiento de sus ojos, meses desde que había sentido el cuchillo de su desprecio en las entrañas, revolviéndose con cada segundo que pasaba a su lado dolorosamente dentro de su ser. ¿Por qué había ido a buscarle? ¿Por qué si quiera se había planteado hacer equipo con ella? ¿Es que acaso lo hacía a propósito? ¿Se torturaba aposta para recordarse a sí misma que seguía sin ser merecedora del calor de la gente que le quería por ser una bruja? ¿O era –pensó mientras alzaba de nuevo el rostro– porque quería demostrarse a sí misma, demostrarle, que no era ni de lejos el despojo de basura que ella creía que era?

Sus palabras llenas de desprecio intentaron herirle, pero Emily sintió que nada había penetrado ni perforado tan intensamente su coraza como el simple hecho de que la llamase bruja. Bruja. La otra nefilim también lo hizo. Bruja. ¿¡Es que eso era lo que le quedaba el resto de su vida!? ¿¡Ser conocida como una hija de Lilith más, sin voz, nombre ni voto!? Las palabras de Danielle resonaron en su cabeza, para nada como un bálsamo, pero sí como una certeza absoluta. O te temen o te odian. O ambas cosas. Pocas podían ser las personas que llegarían a amarles de verdad sin tener en cuenta su condición.

«Déjanos el ataque a nosotras.»

Apretó los puños. ¿Quiénes se creían que eran? ¿Acaso pensaban que sus armas nefilim podían hacer efecto ante una criatura como aquella? La rabia y el dolor la poseían cada vez con más fuerza. Aunque quería ayudar, se negó a hacer nada de lo que le habían pedido. Ni se apartó ni apagó el fuego o disipó el humo; se mantuvo exclusivamente concentrada en el dragón. Sólo en el dragón. Ignoró los ataques acertados y los ataques fallidos. Ignoró cuanto le rodeaba, con los ojos fijos en el fuego que crecía y decrecía conforme los segundos pasaban. Sólo las palabras de la nefilim que estaba junto a Venus desviaron su atención de la criatura.

«Si lo intentas nuevamente, haz que valga la pena.»

Sus miradas se cruzaron durante un segundo, y Emily creyó percibir en ella algo parecido a una señal de apoyo, de ánimo, y una disculpa. ¿Por qué le pedía perdón? ¿Por el trato hostil de Venus? ¿O había algo más que no alcanzaba a comprender? Sin embargo para Emily eso carecía de importancia. El fuego de la determinación brillaba en su mirada; no pensaba darle el gusto a Venus de permanecer al margen sólo porque ella la consideraba inútil. Porque se empeñaba en considerarle inútil, a pesar de todo.

Se centró de nuevo en el dragón, sin saber muy bien qué estaba haciendo, en realidad. Volver a intentar controlarle no parecía una perspectiva de lo más inteligente, puesto que la primera vez había fracasado de una forma tan rotunda y estrepitosa que le causaba vergüenza. Sin embargo, algo dentro de ella le decía que debía intentarlo de nuevo; que debía ser capaz de controlar a esa criatura, que no era más que una ilusión de fuego, y el fuego era un elemento que ella podía controlar con tanta facilidad como podía dibujar un atardecer sin referencia alguna. El fuego era lo que la animaba a seguir. El fuego era la que le impulsaba a caminar, a avanzar, a cambiar. El fuego era la vida, era el amor que sentía por las personas más cercanas. El fuego era la magia que le recorría las venas. Era el calor que le había recorrido el cuerpo cuando los ojos de Jack se había centrado sobre ella esa noche para decirle que no pensaba dejarle sola.

Ella podía llegar a ser fuego. Y el fuego no iba a superarle ni a dominarle. El fuego formaba parte de ella y por eso iba a controlarle.

Por eso cuando la criatura se giró de nuevo hacia ella, notando su intervención, su deseo por manipular el elemento que la conformaba para hacerle desaparecer, no se apartó. No pestañeó, siquiera. Permaneció firme, de pie, con los puños y los labios apretados. No se movió cuando sus fauces se abrieron, cuando su tripa hinchada creció considerablemente ni cuando la llamarada salió de su interior. Sólo alzó la mano y con grito desgarrador ordenó.

DESAPARECE.

Fue como si la hubiesen introducido en una piscina de pronto y nadie le hubiese avisado que no podía seguir respirando como si nada. Su magia le había estado recorriendo el cuerpo de forma bulliciosa, vertiginosa, tan mezclada con toda la rabia, el dolor y la impotencia que ni se había dado cuenta de cuándo había comenzado a hervir. Permitir que saliese de su cuerpo como un caño de agua fría había resultado horriblemente intenso; casi parecía que se le había ido la vida con ella. Pero después de proferir semejante alarido, de notar que el calor se le iba del cuerpo junto con su voz rota, el dragón se disipó en una cortina de humo y un rugido que se mezcló con su chillido.

Emily sintió que todas las fuerzas de su cuerpo le abandonaban sin remisión. La visión se le nubló. Sus miembros temblaron, débiles, por lo que se tambaleó. Y mientras sentía que la cabeza se le iba lo último que recordó, antes de desvanecerse, fue haber mirado a Venus directamente a los ojos con un mensaje desesperadamente claro.

«No soy inútil. Puedo hacerlo. Puedo luchar.»


Última edición por Emily Yates el Lun Abr 27, 2015 11:21 pm, editado 2 veces


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Re: ♠ SAN VALENTÍN SANGRIENTO [ TRAMA GLOBAL ] ♠ PARTE II

Mensaje— por Invitado el Jue Abr 09, 2015 4:59 pm

SAN VALENTÍN SANGRIENTO - HOTEL BLAIR - 14 DE FREBRERO

Finalmente, y tras muchos ataques, el dragón se disipa en un rugido y una cortina de humo, lo cual significa su derrota. Los asistentes pueden recuperarse y las fuerzas de seguridad del hotel logran abrir las puertas y se disponen a evacuar a todos los asistentes.
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Re: ♠ SAN VALENTÍN SANGRIENTO [ TRAMA GLOBAL ] ♠ PARTE II

Mensaje— por Invitado el Miér Abr 29, 2015 6:55 pm

Aldair siente que es incapaz de respirar. Está tomando inspiraciones rápidas e irregulares que parecen incapaces de hacer que su pecho se alce, y el nudo de nervios en su pecho le incita a correr hasta dejar todo lo que está ocurriendo atrás. Y sin embargo permanece clavado en su sitio, con los ojos fijos en Meelo, en las alas heridas del que considera su amigo. Las manos del joven brujo tiemblan visiblemente y siente las lágrimas picarle al fondo de los ojos. Se pasa la manga llena de hollín por estos, intentando hacer desaparecer cualquier rastro de llanto antes de hablar.

 -Vamos a salir de aquí -afirma, intentando imprimir en su tono toda la seguridad de la que es capaz -.Todo va a ir bien, ya lo verás. -y forma una sonrisa mientras por inercia busca la mano de Lizzette. Es una sonrisa temblorosa e insegura, pero no consigue poner en ella nada de su ánimo habitual. Simplemente porque no lo tiene.

Aldair gira la cabeza, buscando con algo que roza la desesperación un rostro conocido. Jackson, se dice. Si encuentra a  Jackson encontrará a Emily, y es a ella a quien busca. Ahora que tiene asegurados a sus dos mejores amigos, es la chica quien le preocupa. Su agarre se aprieta en torno a la mano de Lizz con cierta preocupación mientras la idea de que algo pueda haberle pasado provoca una sensación de náusea escalarle desde el estómago.

Es entonces cuando escucha el grito. Nunca ha escuchado a Ems alzar la voz, pero la reconocería en cualquier sitio. Los ojos de Aldair se posan en la figura de la bruja, y su nombre escapa de entre sus labios antes de que pueda refrenarlo.

El dragón desaparece ante la voz de la chica, como si hubiera estado esperando su orden. La admiración se mezcla con el miedo en el pecho del niño mientras ve a Emily tambalearse. El instinto es lo que hace que abandone la mano de Lizzette y eche a correr hacia la muchacha de pelo azul, con un jadeo de horror.

Da un traspié súbito en medio de su carrera, y está cerca de caerse al suelo, pero no desacelera. En su cabeza, como un martillo, está el recuerdo de las historia con las que su madre le arrullaba cuando era pequeño, cuentos de poderosas brujas que salvaban el día sin necesidad de capas o antifaces, que chasqueaban los dedos y terminaban con las amenazas porque "eso es lo que hay que hacer, Aldair, cuidar de aquellos que no pueden hacerlo por sí mismos, ¿de acuerdo?".

El niño llega hasta Emily, dejándose caer de rodillas al suelo. Las lágrimas que estaba conteniendo caen ya libremente por sus mejillas de nuevo, y no puede evitar pensar para sí que es un auténtico debilucho llorón. El niño no se molesta en zarandearla, no trata de despertarla. Se limita a colocar su cabeza en su regazo, apartándole un mechón de pelo castaño de la frente y dejando un momento su mano en ese punto. Nota algo de su propia energía abandonarle mientras utiliza su poder de curación, y el cansancio se instala de inmediato en su cuerpo, ya de por sí agotado tras el subidón de adrenalina previo. Sin embargo no para. Si hay alguna opción de que esto la haga sentir mejor, no piensa dejarla escapar.

 -Hey, Ems -susurra, muy bajito-Despierta. Vas a asustar a todos.

Aldair se ha sentido todo menos un héroe esta noche, pero de algún modo Emily parece una a sus ojos en este momento.
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Re: ♠ SAN VALENTÍN SANGRIENTO [ TRAMA GLOBAL ] ♠ PARTE II

Mensaje— por Invitado el Jue Abr 30, 2015 4:53 am

Todo había pasado extremadamente rápido. Ella se había colgado del castaño como si su vida dependiera totalmente de ello; las respiraciones eran rápidas y cortas contra su pecho lo cual le provocaba una sensación de incomodidad. Como si no tuviera el aire suficiente; como si se estuviera ahogando, sus manitas se aferraron a su cabello y se enredaron en el mismo. Aldair había dicho que los héroes no lloraban; pero con sus alas fuertemente plegadas contra su espalda; con los temblores que recorrían su cuerpo y con el dolor punzante en el pecho no se sentía como una heroína. Se sentía como una princesa. Una que había que rescatar.

Una que ella detestaba ser.

Y tenía miedo. Ya no por su vida pues había algo en el castaño que le recordaba que era sentirse segura. No, ella temía por Aldair; con su cabello rubio que ella había acariciado muchas veces; con su fuerte agarre diciéndole que todo iba a estar bien; Y Meelo, a quien apreciaba tanto como a Aldair; quien le había enseñado a ser astuta y a pensar antes de actuar. Y si algo les pasaba ella nunca se lo perdonaría.-De acuerdo-murmuró ella tragándose sus lágrimas, sintiendo una calidez en su estómago al contemplar aquellos ojos desconocidos y llenos de cariño. Como si la conociera de toda la vida. Ella nunca olvidaría lo que había aprendido de él, que los cazadores de sombras no los odiaban a todos.

-Todo el caso del mundo. Yo sólo quería comida y dulces. No que algo les pasara a ellos-susurró mientras se obligaba a mantenerse firme de pie. Jugó con la cadena en su cuello; la única cosa que Cossette no le había logrado quitar. Era una simple cadena de la que colgaban pendientes de superhéroes. Levantó la vista cuando una muchacha apareció y entonces miró al cazador de sombras -cuyo nombre ahora conocía- y no se molestó cuando la pusieron en el piso. Ni cuando este se acercó a la hada y Lizzy bajó la vista porque varias veces le habían dicho que los niños no miraban a los adultos cuando mostraban su "cariño". Dios la salvara de mostrarle su cariño alguna vez así a Meelo o Aldair. ¡Horror!

-Iré con Ophelia, si-asintió solemnemente mientras extendía las alas correosas y escamosas como las del dragón. Sus ojos brillaron extrañamente decididos mientras tomaba la mano de la mujer firmemente y empezaba a caminar entre el humo buscando a Aldair y a Meelo. Se negó a seguir a la hada cuando esta le dijo que necesitaban salir de ahí, sus ojos se pusieron vidriosos y había murmurado con voz rota-. Ve tu, pero no me iré sin mis amigos. No te apures, no le diré a Caleb que me dejaste, ve. Pero yo no puedo.

Sin embargo cuando menos se lo esperaba chocó contra alguien. Alguien que tenía unos ojos naranjas; los ojos de Lizzette se llenaron nuevamente de lágrimas al mismo tiempo que lo abrazaba con fuerza; cuidando de no lastimar sus alas-. Lo siento Meelo, lo siento. Tus... tus alas-lloriqueó la niña mientras lo soltaba y tomaba su mano con fuerza. Negándose a dejarlo ir.

Todavía les faltaba encontrar a Aldair.

Lizzette temblaba. Todo su cuerpo sufría horribles espasmos. Así que cuando escuchó la voz de Aldair el alma se le cayó a los pies. Si no fuera por la mano de Meelo hubiera caído de rodillas. Y lo abrazó, y lo estrujó. Enredó sus dedos con su cabello, lo revisó de pies a cabeza. Aldair era como una parte de si misma, la otra parte de su corazón. Si lo perdía no se lo perdonaría nunca.

-¡Aldair! ¡Eres... Eres un...!-,la palabra murió en sus labios mientras le tomaba de la mano. Se sentía segura. Más segura de lo que se había sentido con Caleb, Aldair era batman. Los salvaría a todos de todo. Era imposible que le fallara. Su fe en el brujo era ciega y completa; así que cuando entrelazó los dedos con los de su amigo sintió como si le hubieran inyectado algún tipo de valentía.

Escuchan un grito y antes de que Aldair salga corriendo, Lizzette corre detrás de él. Porque no lo va a volver a perder; no le importa si muere a su lado. Se deja caer junto a la mujer y le pone la mano a Aldair en el hombro; inconscientemente le está pasando su propia energía; su propia magia; siente el agotamiento recorrer sus venas pero si Aldair la necesita ella siempre va a estar ahí.

-Vuelves a dejarme...-murmura ella mientras le sacaba la lengua a la par que lloraba; lagrimas cristalinas que recorrían sus mejillas mientras ella miraba a la mujer en el piso con miedo. ¿Que pasaría si se quedaba para siempre dormida? Aldair nunca se lo perdonaría.-Tenemos que ir siempre juntos, no puedes dejarme, soy tu asistente-y lo dice como si fuera una verdad inapelable, sin embargo siente que más de lo que el brujo la necesita; ella lo necesita a él.
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Re: ♠ SAN VALENTÍN SANGRIENTO [ TRAMA GLOBAL ] ♠ PARTE II

Mensaje— por Invitado el Sáb Mayo 02, 2015 5:24 pm

Apretó los dientes y contuvo apenas las ganas de gritar. No debió haberlo dejado ir. Nop. Para nada. La preocupación de antes pareció acrecentarse el doble ahora que lo había visto; claro, debía haberse hecho la dura y controlada dejándolo como si nada. ¿Pero qué más hubiese hecho, en verdad? Una parte de ella seguía repitiéndose que no eran nada y mucho más luego de lo que había pasado esa noche. Tosió, media ahogada con el humo, y le echó un vistazo a su gemela quien seguía tratando de abrirse paso apenas entre la multitud. Si querían salir de allí... pues tendrían que trabajar en equipo y no andar pensando estupideces, como la mayor de ellas lo estaba haciendo.

Verificando que el dragón estaba entretenido con los otros que seguían enfrentándolo, la castaña corrió hacia ella y a duras penas logró hacerse espacio entre la multitud. Al llegar a su lado -mejor dicho quedar apretujada contra ella- la mayor de las hermanas, le dijo.- Es mejor que trabajemos juntas, digo si quieres..- su fiel copia le sonrió, conteniéndose para no parecer grosera, y asintió.- Al fin te diste cuenta, tonta.- No lograron moverse en lo absoluto. Sus intentos fueron infructuosos hasta el punto donde tuvieron que hacerse espacio a punta de empujones y dolorosos roces, sobre todo para Viktoria quien era constantemente avisada que su quemadura seguía tan presente como antes.- ¡Muévete de una vez! - le gritoneó a una señora quien lloraba histérica y no paraba de rasguñar la puerta, como si eso hiciese algún cambio. Las gemelas al fin llegaron hasta donde los de seguridad seguían empujando las grandes puertas siendo ayudados por un par de caballeros más.

Bastó un último chillido de la bestia para que los hombres se volviesen a sus intentos con renovada energía. Solo que esta vez dos chicas estaban observando fijamente el proceso, sus manos unidas... hasta que de pronto la puerta cedió. Los pobres hombres casi cayeron ante el astillar de las puertas, pero al fin eran libres. Zeraphine reaccionó a tiempo y abrazó a su hermana en el momento justo cuando la horda de mundanos, submundos y nefilims salieron desesperados por su libertad. Bajo la barrera en que la Danea las mantenía no recibían golpe alguno, por lo que al terminar de salir la primera ola humana.. solo ahí Zeraphine se atrevió a soltar a su gemela.- Vamos, salgamos de aquí.- esta vez fue Harmony quien la tironeó e inició la caminata hacia el exterior del salón.

Solo que al primer paso la chica siseó a causa del dolor. Solo que ahí fue visible que la bruja cojeaba producto de una herida.

Gruñó por lo bajo y apretó la mano de su gemela. La lucha por intentar abrirse paso por el tumulto de gente le había costado que la quemadura se hubiese puesto peor. El roce con la tela y los empujones habían causado que la herida se abriera y sangrara.- Zeph.. - Su gemela la guió hasta uno de los sillones y descubrió su pierna herida, develando la quemadura. Ni siquiera tuvo que mirarla para saber que su hermana estaba cabreada. Le había mentido -en cierta manera- al bajarle el perfil a su herida, pero lo había hecho para no preocuparla.- Hay personas que necesitan más ayuda que yo..- su gemela la cortó con un severo mandato.- Ni te atrevas a escudarte con eso. Debiste decírmelo.- Intentó tomar las manos de su hermana, al ver como temblaban, pero rehuyó su toque sin mirarla. Dios, estaba realmente cabreada.

Estuvo a punto de comenzar a pedirle perdón por semejante estupidez, pero un presentimiento recorrió su espalda.

Con una perfecta coordinación las gemelas alzaron la mirada hacia un punto en específico. Un punto con nombre y apellido que tanto conocían… Whar. Whar Danea; el primogénito, el heredero de la familia Danea y el único sobreviviente, aparte de ellas, del ataque a la mansión. Su hermano mayor. Ambas se quedaron realmente sin palabras al verlo caminar tranquilamente hacia ellas, con las manos unidas tras su espalda. Llegó hasta su lado, inalterable, solo sus ojos dorados recorriendo la piel herida de su pierna, para luego volver a su propia mirada con una severa nota de desaprobación. – Dejen de mirarme así, que van a llamar la atención de él.- murmuró sin cambiar su porte, aunque su mirada pareció entibiarse al fijarse en sus rostros. Fingía… estaba fingiendo, pero ¿Por qué?- No tengo tiempo para explicarles ahora. Necesito que me encuentren en las afueras, aquí están vigilándome. – continuó hablando en su lengua materna, para luego despedirse con una inclinación y alejarse sin más.

Las gemelas se observaron por unos momentos, olvidando todo el asunto del dragón –incluso que el hotel podía seguir ardiendo sin más– y la herida. Su hermano… había vuelto.

~~ 0 0 ~~

Entre la multitud en las afueras del hotel era casi imposible fijarse en una persona en específico. El pánico seguía tan presente como hacía unos minutos, por lo que un par de chicas saliendo presurosas hacia el exterior no era gran cosa. Zeraphine seguía de cerca a su hermana intentando parecer lo más tranquila posible. Algo en su hermano le había causado una muy mala sensación, como si temiera por algo y solo por ello se había limitado a indicarles que se encontraran afuera. ¿Qué habrá hecho el hermanito mayor? Zeph, querida, creo que te vas a llevar una linda sorpresa.. No le gustó para nada la notoria diversión que destilaba en las palabras de su némesis y mucho menos cuando ella tenía la misma corazonada.

De entre las sombras una figura alta hizo aparición, esta vez esbozando una sonrisa sincera. Solo ahí la castaña se permitió volver a ser la niña pequeña que sabía que su hermano la protegería de todo. Las gemelas apuraron el paso para abrazar a aquel que no veían desde hace años, aquel que se había decidido ir por el camino de las sombras.- Lamento lo de antes, pero no podía levantar sospechas sobre ustedes.- ese presentimiento de nuevo se hizo presente en la castaña, obligándola a alejarse de él.- ¿Qué hacías aquí? Si hubieses venido a por nosotras... sabías donde estábamos.- Y claro que lo sabía. Whar había sido bendecido con el poder de la presciencia, por lo que -si Zeraphine no se equivocaba- podría haber sabido su posición desde antes. Fue su gemela quien provocó el cambio en Whar.- No estas aquí por nosotras.- Su hermano desvió su mirada, pero aún así no soltó a su gemela quien seguía abrazada a él. Como si necesitaba a una de ellas cerca.

Bastó solo ese gesto para hacer entender todo a Zeraphine. Tenía que mantenerse callada. Mantener la calma al menos hasta que ellas o todos los demás se fuesen, porque su hermano estaba en peligro. Si los nefilims se enteraban que Whar estaba metido en eso... Dios, no podía ni siquiera pensar en eso. Apretando los puños, la castaña tuvo que alejarse. Al menos un poco para evitar llamar la atención y descubrieran que uno de los invitados no tenía mancha alguna de hollín en sus ropas.
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Re: ♠ SAN VALENTÍN SANGRIENTO [ TRAMA GLOBAL ] ♠ PARTE II

Mensaje— por Invitado el Mar Mayo 12, 2015 5:01 pm


SAN VALENTÍN SANGRIENTO

→ Trama global {parte II} → San Valentín → Restaurante → With: Venus Haberkorn



«Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.»


Pablo Neruda {Veinte poemas de amor y una canción desesperada}



Caleb nunca fallaba, su precisión y destreza con las armas blancas y las de fuego –a las que como el resto de nefilim, no era demasiado asiduo– eran resultado de años y años de duro entrenamiento, de arduas batallas encarnizadas que siempre creyó ganadas aún siendo consciente de que no existía victoria alguna en los actos de guerra, quizá sí cierta honorabilidad mezclada con la sangre, las cenizas y las lágrimas derramadas por los caídos en batalla, pero nunca triunfo.

Su manejo armamentístico constituía el resumen de en lo que, hasta ahora, el muchacho había fundamentado su vida: la cacería…Sin ella y para su desgracia, Caleb sólo habría sido una sombra impía de sí mismo, alguien vacío sin nada a lo que aferrarse.

Era por ello, por lo que el nefilim podría haber gritado a pleno pulmón, alzando su voz de entre las llamas, que él nunca, jamás erraba…Y sin embargo, aún no existiendo para el alemán, verdad más firme que aquella, hacerlo, habría implicado mentir, porque por primera vez en su vida, aquella sangrienta y devastadora noche en la que inertes cuerpos eran engullidos por el fuego que crecía sin parar, Caleb Tobias Vanderburg cometió un error fatal al desviar la vista de su rival.

Perdió el control unos segundos antes de lanzar los serafin –que nunca alcanzaron su verdadero destino–, justo en el momento en que una voz, que hubiese reconocido en cualquier recóndito lugar del universo, se alzó sobre los alaridos y el crepitar del fuego, gritando de forma casi desesperada su nombre…

El nefilim habría podido percibir aquella tonalidad, aunque sólo hubiese sido un susurro en plena tormenta, aunque sólo hubiese sido un tenue eco y proviniese de la otra punta del planeta…Era su voz, la misma que un día –o tal vez en un sueño- , le musitó un suave, sincero y cálido “te quiero” que le erizó la piel…Era la voz de ella…Era Venus.

El mirar del ojiverde resplandeció más que el sol, más que el furioso fuego que lo rodeaba en ese momento, cuando distinguió su esbelta figura y su elegante porte a través de la velada cortina de humo. Gracias al Ángel estaba sana y salva, y tal y como él esperaba lista para librar batalla.

Una tímida sonrisa se dibujó en sus resecos labios, como un suave trazo de acuarela.
—Te estaba esperando — murmuró con un deje de emoción, y se dejó guiar por la visión de aquella a quién amaba más que a nadie en el mundo.

Luego alzó la voz y respondió al reclamo con otro igual de desesperado. —Venus…— Buscó sus ojos con los suyos, y sin estar seguro de haber sido visto, echó a correr hacia ella con el único deseo de sostenerla entre sus brazos, tal y como lo había hecho tantas otras veces en el pasado.

Un descuido frente al enemigo, un descuido de principiante a decir verdad, fue lo que desencadenó de forma abrupta los hechos que se sucedieron...Tal vez el comienzo del final...

Una llamarada flameando sin piedad la piel…Un grito ahogado…Un dolor con nada equiparable y el sonido ralentizado de sus propios latidos fue todo cuanto consiguió discernir cuando su cuerpo mutilado y malherido, cayó al suelo presa de las fulgurantes teas.

Él fue su primer pensamiento, Ella el último, antes de que la oscuridad lo engullera…

Durante un segundo, un millón de recuerdos escaparon de su encierro...y deseó con toda su alma, con todo su corazón, volver a enredar los brazos en torno a la estrecha cintura de la castaña, acariciar de nuevo su pelo…
Deseó volver atrás el tiempo y robar de los labios ajenos un beso, gritarle a su orgullo y a su conciencia que se callaran. Porque ella no lo sabía, ella nunca lo había sabido y quizá nunca lo sabría. Ajena a las lágrimas no derramadas, a los secretos, al mismísimo amor que con torpeza le había profesado casi demasiado tarde. Venus nunca sabría cuánto la quería.

Un grito silencioso se ahogó en su garganta. Desgarrador y demente, ansioso por darle voz a todo aquello que no podía decirse, anhelante por jamás apartarse de su lado. Pidió por el tiempo que quizá no tendría, por ese cariño insano que no llegó jamás a demostrar.

Deseó volver a los dieciocho años y callarse el juramento, alejar de sí todas las palabras y callarlas con un beso.

Sintió pena por sí mismo y lamentó todas esas caricias que no habían compartido… Esperó ser más que veneno y un mal recuerdo. Y si aquel era su fin, deseó con cada ápice de fuerza que le quedaba en el cuerpo que alguien más supiese amarla mejor. Y que fuese feliz.

Porque era cierto, él, Caleb Vanderburg nunca fallaba, salvo, cuando de amor se trataba…





OFF:
Obviamente Caleb no ha muerto, pero sí que está gravemente herido...Su piel ha ardido en llamaradas y necesitará algo más que iratze para curarse...Vamos, que habrá que llamar a los "bocacosidas" xDDD. O sea Venus, que te toca rescatarme, tralalalala~, de paso tumbamos el cliché de chico salva always a la chica...So, haz conmigo lo que quieras ^^...llévame donde quieras que yo no me puedo ni mover xDDDD.

Siento el pasteleo y amorosea del post, hay arcoiris por todas partes, pero es que es SAN VALENTINNNN!!!

PD: No te acostumbres :)
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Re: ♠ SAN VALENTÍN SANGRIENTO [ TRAMA GLOBAL ] ♠ PARTE II

Mensaje— por Invitado el Dom Mayo 24, 2015 8:47 pm


San Valetín sangriento
→ Trama global {parte II} → San Valentín. → With: Aldair, Lizzette & Emily. → Salón de Baile.

Los brazos de la bruja lo envolvieron, apretándolo con fuerza unos segundos, en la desesperación del momento, una que causaría una reacción así en cualquiera... pero que en Meelo no. Al sentir el contacto afectivo, e intencionado, se quedó completamente petrificado. Y, por supuesto, no le devolvió el gesto. Si bien la niña tuvo especial cuidado de no tocar sus chamuscadas alas, el hada sintió una sensación de malestar igualmente. Nadie se le acercaba de ese modo... ni invadía su privacidad así... "Lo vuelvo a decir, puesto que con solo una vez que lo aclare no basta: ese par de brujos no son normales. En el mal sentido." La desconfianza lo invadió, sumada a una sensación de incómoda preocupación. Algo andaba mal. Siempre que alguien tenía un gesto por el estilo con él, significaba que algo andaba mal.

"Genial, ahora hasta te ha tomado de la mano." Era justamente por ello que Aldair era el que mejor le caía del aquel par, porque nunca hacía ese tipo de cosas. Y Lizzette, por otro lado, solía hacerlo con cierta frecuencia. Quizá no, pero el hecho de que sucediera más de una vez ya le parecía toda una rareza, teniendo en cuanta el estándar al que Meelo estaba acostumbrado. Los abrazos y la preocupación, como el notar las quemaduras en sus alas, eran actitudes para nada familiares en su vida. No sabía como comportarse cuando sucedían, y no estaba seguro de que le gustaran.

Para sumar a su desconfianza, notó que no estaban solos. Una mujer, de su misma raza, se encontraba detrás de la bruja, mirándola medio suplicante, alternando la vista entre ella y la puerta de salida. Sin embargo, no duró mucho, con solo un último vistazo al fuego creciente de la habitación, pareció decidir que no tenía nada más que hacer allí, y desapareció entre el mar de gente, escombros y humo. El niño ni siquiera se molestó en preguntarse quién era, volvió su atención a la bruja frente a sí.- No seas tonta, mis alas jamás sirvieron para nada, Lizzette, ya lo sabes. -Le respondió en tono de claro fastidio, como si el hecho de que no las pudiera usar ahora no significara que no podría haberlas desarrollado cuando fuese mayor, o que las quemaduras no le doliesen muchísimo.

Cualquier cosa con tal de que dejara de ser dulce con él.

Pero luego, mientras la niña buscaba a Aldair, Meelo miró a la distancia, al fuego, al dragón, a los destrozos del lugar... tenía miedo, mucho miedo. No sabía como salir, nadie parecía ser capaz de derrotar a la criatura, y esta era muy grande... se suponía que para eso estaban los estúpidos cazadores, pero estos no parecía estar causándole nada. La mano de Lizzette, le gustase o no, le había proporcionado, al menos, algo a lo que aferrarse. Un recordatorio de que, quizá por primera vez en su vida, no estaba completamente solo. Aunque, claro, en ese momento esa comprensión solo causó que se pusiera más incómodo.

Sin embargo, el rumbo que tomaban los pensamientos del hada en momentos así no eran los de buscar a alguien que lo protegiera, una espalda en la cual resguardarse o una falda a la que aferrarse. Porque eso tampoco era parte de su vida. Nadie respondía por él nunca, así que, a falta de muchas alternativas, lo que Meelo hacía en ese tipo de situaciones era o bien huir, o bien esconderse y rogar por que nadie lo encontrase hasta que pudiera zapar de la situación...unos brazos volvieron a envolverlo, ya por segunda vez en el día... "Espero que esto no se vuelva una costumbre." Su mente seguía haciendo comentarios cínicos, todo con tal de avinagrar el dulzón del momento, que cada vez parecía intensificarse más.- ¡Que mis alas siempre fueron inútiles! ¿A quién le importa? -Le respondió mirando el suelo, haciendo un puchero enojado, en un intento desesperado por no verse obligado a mostrar debilidad.

Pero Aldair estaba bien. Estaba bien.

Fue arrastrado por la mano de la bruja, que a su vez era arrastrada por el brujo, hasta una joven que yacía inconsciente en el suelo. El dragón había desaparecido y el caos comenzaba a disiparse, el niño notó que el miedo abandonaba el ambiente, siendo reemplazado por alivio. Cuando volvió a concentrarse en el trío de brujos pudo ver que los niños intentaban hacer alguna especie de curación para que la mujer volviera a despertarse. "... ella hace un hechizo increíble, derrota al monstruo con toda su genial magia... ¿y ellos realmente creen que tienen el poder para causar algún efecto en ella? ¿Ves? Son idiotas." - Silencio, quiero ver que pasa. - Se contestó, enojado. Tenía curiosidad. "Haz algo mejor que mirar."

Bueno, en eso tenía razón.

El hada metió la meno en su bolsillo y rebuscó unos segundos en el mismo, finalmente sacó una flor y la sostuvo entre sus dedos. Era azul intenso, con forma de bola y tenía espinas puntiagudas, aunque no filosas, sino tan suaves como el terciopelo. Era como un mangual, solo que liviano. Rompió una de las pequeñas espinas y en seguida se tapó la nariz con una mano, mientras que con la otra acercaba la flor a la nariz de la mujer. Si aquel olor no la despertaba, nada lo haría.

"¿Por qué los ayudas?" Preguntó su mente.- ... no lo se... -Fue lo único que se le ocurrió responderse. Porque era verdad, no lo sabía.

Off~:
Yo sé que si Emily está inconsciente por usar mucha energía la flor no va a hacer nada, pero Meelo quería aportar su granito de arena xD
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Re: ♠ SAN VALENTÍN SANGRIENTO [ TRAMA GLOBAL ] ♠ PARTE II

Mensaje— por Invitado el Vie Mayo 29, 2015 3:20 am


SAN VALENTÍN SANGRIENTO
→ Trama global {parte II} → San Valentín → Salón de baile → With: Emily Yates & Caleb T. Vanderburg

No tenía mas balas. Oficialmente, se había quedado desarmada. Reprimiendo un suspiro, la castaña volvió a guardar sus armas, ahora vacías, en las fundas ocultas sostenidas a sus muslos. Se apartó el cabello de la cara, maldiciendo por milésima vez aquella noche el no tener su acostumbrada trenza, mientras, con suma lentitud, se iba parando del suelo, hasta apoyar toda la espalda en la columna que la ocultaba de la mira del "dragón" {Aún se negaba a llamarlo propiamente de ese modo. Por lo que a ella respecta, estos no existían}. A esas alturas, el ataque de su compañera, si es que había logrado efectuarlo, ya estaba hecho. Así es que, debido a los ruidos que escuchaba, claros indicios de que la bestia seguía siendo una amenaza, Venus dedujo que Hetera o bien había fallado, o bien lo que había hecho no había sido suficiente. No era una sorpresa, ciertamente no estaban tratando con un juego de niños, pero esperaba que, al menos, la morena hubiese logrado debilitarlo considerablemente.                  

Se atrevió a asomarse, más porque no tenía alternativa que por otra cosa, lo cierto era que si no sabía en qué situación estaban no podría ayudar, y esconderse detrás de la columna hasta que el peligro pasara no era un opción. Sin embargo, lo único que pudo hacer a partir de allí fue mirar. La bruja, la cual ya era una presencia indeseablemente constante, se paró frente a la criatura y, con un grito demasiado dramático para su gusto, utilizó sus poderes de manera tal que, en cuestión de segundos, la invocación no era más que humo desvaneciéndose en el aire. Y, mientras todos miraban asombrados como el acto de la peliazúl disipaba cualquier amenaza, Venus concentraba su atención en ella, clavando su gélida mirada en la turbada e intensa de Emily. Ambas se miraron todo el lapso que tardó la bruja en desvanecerse en los mares de la inconsciencia, justo como ella hacía unos minutos, que en realidad ya parecían horas. Supo exactamente que quiso transmitirle con la mirada, y la castaña, a su vez, le devolvió una respuesta igualmente silenciosa.                            

"Esto no ha terminado, bruja".                            

Inmediatamente luego de que el cuerpo de la subterránea tocara el suelo, tan centrada en las prioridades como siempre había sido, la Haberkorn no perdió un segundo y se dirigió a las puertas de entrada a toda velocidad, las cuales habían sido abiertas. Sin embargo, a diferencia de todos los demás invitados, la castaña no salió por ellas. En lugar de ello, buscó la estructura más elevada que encontró, una mesa medio destruida pero todavía estable, y se subió a la misma. Su intención no era escapar, sino vigilar. Y su objetivo, Caleb.                      

En medio del caos que provocó el ataque, el no encontrarlo ni una vez había resultado, si bien inconveniente, relativamente normal. El no haberlo visto siquiera una vez desde su desaparición con la capa del brujo, era una desafortunada secuencia de movimientos, guiados por las acciones de ambos, que posiblemente los habían llevado a lugares opuestos en todo momento. Lo que ya de por sí era raro teniendo en cuenta que, por lo que sabía, ambos tenían el mismo blanco. Ahora bien, el hecho de que el ataque haya concluido, y siguiera sin encontrarlo por ninguna parte, siquiera haber escuchado de lejos alguno de sus comentarios sarcásticos destinados a... pues a cualquiera, tratándose de él, era ya una situación por demás alarmante. Y, por pesimista que sonara, Venus era una mujer realista. Las opciones que, por el momento, se le ocurrían eran dos: o había huido, o estaba gravemente herido. La primera apenas logró formarse en su mente antes de que la descartara... así que solo le quedaba la segunda.                        
Gracias a Raziel, que ella se había entrenado para que las emociones no intervinieran en sus habilidades.              

El primer flujo de gente que salió atropellándose mutuamente del salón de baile fue ligeramente sondeado por la detallista mirada de la castaña, quién en realidad no estaba muy interesada en ellos, pero a los que había vigilado solo por las dudas. Realmente dudaba que Caleb fuese de los primero cobardes que se alejaban de las escena peligrosa a la primera oportunidad que tenían. Era más probable que saliera al los últimos, para asegurarse de que nadie quedaba atrás. Los nephilims empezaban a a reunirse, seguramente para considerar si debían llamar a más miembros de La Clave. Él no estaba. Los empleados buscaban en los escombros algo, o alguien, que pudiesen rescatar del desorden. Él no estaba. Algunos brujos intentaban borrar la memoria de los mundanos presentes, y el resto de los subterráneos o corrían a la salida con el resto, o se preocupaban de sus propios asuntos.                  

Él no estaba.        

Ya había visto suficiente, dio la espalda a la puerta y, desgraciadamente, comenzó a buscar por el suelo. Con el enfoque correcto, Venus no tardó en hallar a quién buscaba... el nephilim estaba tirado entre los escombros... y no se movía. No fue consciente de cuando fue que empezó a correr, pero de repente estaba acortando la distancia que los separaba a largas zancadas, luego supuso que había sido un acto reflejo, la acción más lógica en aquel momento. Se cortó varias veces con los escombros en distintas partes de su cuerpo, aunque apenas lo sintió. Un dolor agudo le oprimía el pecho, no le dejaba respirar, pensar, siquiera coordinar sus movimientos. Ella solía ser de gestos elegantes y decididos, ahora prácticamente tropezaba cada par de pasos. Sin embargo, no lloraba. No recordaba la última vez que lo había hecho, o quizá si... pero era un recuerdo demasiado lejano...

Se dejó caer a su lado, movió las manos por encima de él, pero sin tocarlo, temiendo empeorar las heridas. Un segundo después, tomó fuerzas y agarró un hombro para girarlo en su dirección.- No... -Susurró. Inclinó la cabeza hasta tocar su pecho, y los latidos que escuchó, leves pero constantes, lograron aliviar una mínima parte del revoltijo de emociones que estaba sintiendo. Ni siquiera sabía como tratar aquel tipo de heridas, ella tenía conocimientos en medicina, por supuesto, pero aquello la superaba enormemente. Uno de los sentimientos que la Haberkorn odiaba más, era el de la impotencia, y, ciertamente, jamás lo había sentido con tanta intensidad como en ese momento. No, al menos, desde que presenció la muerte de su madre. Miró alrededor, no había nadie cerca, y el lugar donde se encontraban ambos estaba semi oculto por los escombros.    

Cerró los ojos un segundo, respiró profundamente, y luego los abrió con decisión.

No le susurró palabras conciliadoras, ni le exigió que no sucumbiera al camino fácil de dejarse llevar por la Parca. Tampoco lo abrazó como si fuese un cachorrito herido, ni lo besó para que supiera que no estaba solo. No derramó lagrimas sobre su cuerpo inconsciente, ni le tomó la mano entre las suyas para infundirle consuelo. Ella no era una sentimental, y él estaba en un estado en el que le era imposible  escucharla o sentirla, no iba hacerle ningún bien empezar a hacer cursilerías de películas románticas. Hacer aquello solo significaría perder tiempo, valioso tiempo, el cual era mejor aprovechar en una verdadera solución. Así es que, sin dejar que los sentimientos nublaran su juicio, manteniendo aquella firme capa de protección que siempre usaba para separar su mente de su corazón, Venus puso manos a la obra.

Mandó un mensaje rápido a la directora Lightwood, crease o no ese era el paso más urgente, sin explicar detalles y sin ser muy cortés. Hizo una demanda, y puso una dirección, la suya. Luego, con cuidado de no tocar ninguna herida, movió el cuerpo inerte de Caleb hasta que la espalda de él estuvo sobre su regazo. Sacó la estela que guardaba en el compartimiento junto al arma de su pierna derecha, y dibujó en el suelo la runa portal que había creado la chica Fairchild cerca del momento en que se desató la Guerra Mortal.

Con un solo pensamiento, ambos se fueron, al fin, de ese ridículo evento, que ya no era un pintoresco baile de los enamorados, sino más bien un San Valentín Sangriento.


Off {todos}~:
Pues, esto es mi salida de la trama, con Venus claro, que aún me queda Meelo xD
Fue genial rolear con todos, adoré de verdad que esta trama se sostuviera tanto y contara con tantos pjs activos y genialosos. ¡Espero que se repita! Besos a todos <3

P.D: Me llevo a Caleb conmigo porque GRRRRRRR xDDDD
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