10/06 - Estimados habitantes del submundo. Ahora tenéis una forma de llevar el recuento de las habilidades especiales de vuestras armas. ¡Sólo tenéis que pasaros por este tema para tener al día el tiempo que os queda hasta la próxima recarga! ¡Pasáos cuanto antes!


04/06 - Estimados habitantes del submundo. Como habréis comprobado, la raza de los nefilim vuelve a estar abierta para todo el mundo <3 Y aunque aún no ha habido actualización de noticias... ¡no desesperéis! ¡Que antes de lo que podáis pensar estarán en vuestra bandeja de entrada ardiendo con el fuego celestial!


31/03 - Estimados habitantes del submundo. Como habréis comprobado, la raza nefilim tiene las letras en rojo en el censo del tablón. Eso indica que, hasta nuevo aviso, la raza está temporalmente cerrada por sobrepoblación. Sin embargo, antes de llevaros las manos a la cabeza definitivamente, esperad a tener un nuevo aviso por nuestra parte, pues estamos sopesando algunas cositas. ¡Un saludo! <3


07/03 - ¡¡Queridos habitantes del submundo!! ¡Aquí llegan las últimas noticias del foro! ¡Leedlas atentamente y no perdáis ni un solo detalle!


27/02 - ¡¡Queridos habitantes del submundo!! Queremos anunciaros que la limpieza de este mes de febrero se realizará entre los días 02 y 03 de marzo, para que tengáis tiempo de poneros al día. Así mismo, estimaremos que las noticias del mes saldrán esta misma semana, aunque sabemos que ya vamos con imperdonable retraso. ¡Perdón por las molestias y gracias por vuestra atención!


07/01 - ¡¡Queridos habitantes del submundo!! Queremos anunciaros que hemos recuperado el dominio del foro satisfactoriamente, de modo que podéis volver a utilizar la dirección anterior, www.cazadoresdesombras-rpg.com, sin ningún problema. Por otro lado, hoy se han realizado las limpiezas del foro. ¡Sigamos trabajando y pasándolo bien como hasta ahora, y perdón de nuevo por las molestias!


02/01 - ¡¡Feliz año nuevo a todo el mundo!! Con motivo de la llegada del ansiado 2017, hemos decidido daros un pequeño regalito. Si miráis en vuestra reserva de reliquias... ¡veréis que han aumentado considerablemente! Es un premio a todos los usuarios que se registraron antes del 01 del 01 por vuestro apoyo ^^Recordaros, además, que las limpiezas se realizarán al final de esta semana. ¡Apurad los últimos post para no perder vuestro color!


25/12 - ¡Por fin se ha abierto el panel de inscripción para moderadoras/es! ¡Apuntáos cuanto antes! Además, administración quiere dejar constancia de que, con motivo de las fiestas, la nueva limpieza por inactividad se realizará entre los días 03 y 04 de enero. ¡¡De nuevo, Felices Fiestas, submundis!!


19/12 - ¡Las noticias de final de 2016 están recién sacaditas del horno! ¡Felices fiestas!


04/10 - ¡Aquí llegan el inicio oficial de la Trama Global! Seguid este caminito de baldosas amarillas para saber dónde están vuestros temas, quiénes participan y decidir en cual entrar. ¡Esperamos que lo disfrutéis mucho!


06/09 - ¡Aquí llegan los cambios en la ambientación y la trama y las noticias de agosto y septiembre! No dejéis de leerlas, porque dentro hay muchos cambios importantes.


31 # 39
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Who wouldn't want it when it looks like that? εїз Danielle Grace

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Mensaje— por Invitado el Lun Feb 23, 2015 4:30 pm



Who wouldn't want it when it looks like that?

· VIERNES · CAFETERÍA NOCTURNA DE NUEVA YORK · FRÍO · CON DANIELLE GRACE ·

Tiempo era precisamente lo que le sobraba a la francesa desde que se había convertido en una hija de la noche. Y, precisamente, la paciencia no era algo de lo que estuviese dotada en exceso.

Miró su reloj nuevamente, con disimulo, mientras tamborileaba con los dedos sobre la mesa. El choque de sus uñas contra la madera la hizo estremecerse, mientras miraba al exterior con un gesto pensativo. Tenía que admitirse a sí misma que la curiosidad había crecido durante algunos momentos, pero cuando vio que la bruja inevitablemente se retrasaba algunos minutos de su cita –probablemente debido al tráfico, o éso quiso pensar–, su entusiasmo comenzó a mermar en cuestión de segundos. Ésta vez, Éline había escogido un modelito más discreto para la ocasión, puesto que era una cita meramente profesional. Éline había encontrado una voz perfecta para las actuaciones del Zapphire's, y no quería desperdiciar aquella oportunidad, a menos que le obligasen a tirarla a la basura. Había escuchado en muchos lugares que aquella bruja estaba dotada de una voz inconmensurablemente maravillosa, y Éline no quería perder la oportunidad de escucharla y convertirla en una de las suyas. Puede que no fuese la cúspide de la carrera de una cantante el hecho de cantar en un lugar donde la lujuria y la perversión estaban a la orden del día, pero Éline se encargaría de pintárselo de tal manera que fuese incapaz de resistirse. ¿Quién podía hacerle frente a un fajo de billetes y a la oportunidad de dar a conocer su oficio y comenzar a paladear los primeros coletazos de la fama y el glamour? Cada vez que tenía que pensar en nuevas formas de explotar su futuro club nocturno, Éline notaba cómo la emoción de la ambición brotaba dentro de ella, abriéndose paso a codazos por dentro.

Y es que el dinero movía las masas y abría muchas puertas. La mayoría de los mundanos estaban plenamente convencidos de que había cosas que el dinero no podía comprar: amor, familia, salud. Pero estaban completamente equivocados. El dinero podía darte absolutamente todo lo que necesitabas, en el más estricto sentido de la palabra. Era una poderosa droga que, una vez que la probabas, inevitablemente caías en la tentación de conseguir más, poseer más. El hecho de que le costase a la francesa cerrar su billetera llena de billetes verdes era una satisfacción tal que no era comparable. A menos que la comparases, claro, con comprarte un bolso de Chanel. En tal caso, podríamos decir que la felicidad se materializaba, y estaba al alcance de muy pocos.

Por disimulo, y por el mero hecho de que podía permitírselo, pidió un café con leche. La comida mundana lograba causar verdaderas náuseas en la vampiresa. El simple hecho de olerla la hacía querer vomitar hasta la primera papilla, y aunque había podido educar su naturaleza para comer un par de alimentos humanos, aún los repudiaba. No podía engordar, no podía adelgazar, se había quedado estancada en el punto perfecto, aunque aquel no era el mayor problema. Fingir que removía el líquido negro humeante con la cucharilla causó que un par de miradas se girasen al titilar la cucharilla contra las paredes de la taza blanca. Éline lo sabía, y su respuesta fue una mirada fija que, lejos de alejar la que se había hincado sobre ella, hizo que los chicos en cuestión se girasen. Por norma general, solía adorar el descaro. Le encantaba llamar la atención, disfrutaba cuando todas las miradas del lugar se posaban encima de ella y las bocas se abrían cuando comenzaba a caminar con sus andares de modelo, aprendidos tras muchos años de profesión. Le encantaba frustrar las amargas expectativas personales de su público para, posteriormente, dejarles a punto de caramelo. Igual podría beber algo de su sangre, pero, por el momento, no lo necesitaba.

Simplemente, esperó a que llegase la bruja. Miró su reloj de Michael Kors en una especie de gesto de descuido mientras veía cómo pasaban los minutos, de forma tranquila. No le importaba esperar, exteriormente hablando; pero por dentro, su impaciencia comenzaba a reconcomérsela como si de un poderoso y fulminante virus se tratase.


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Re: Who wouldn't want it when it looks like that? εїз Danielle Grace

Mensaje— por Invitado el Miér Feb 25, 2015 4:16 am

And when she walks she walks with passion
When she talks she talks like she can handle it
When she asks for something boy she means it
Even if you never ever see it


Los ojos de la pelirroja estaban clavados en su teléfono como si el mismo fuera culpable de un gran crimen. La verdad de lo único que el Iphone era culpable es de haber funcionado tal y como se suponía que debía hacerlo y dejar entrar una llamada. Danielle estaba acostumbrada a las llamadas, llamadas de chicos que se habían quedado prendados de ella, llamadas de empresarios ricos que querían sus servicios "mágicos", llamadas de amigos como Derrick o Emily, llamadas de Lukács; no estaba acostumbrada a llamadas de un cabaret famoso para una entrevista. Cuando había recibido la llamada empezaba a anochecer y ella estaba ordenando unos archivos que quería traducir. Había recibido viejos escritos de Londres pertenecientes a su familia y había estado descifrando la letra desgastada y pasando a limpio cada uno de ellos. Había contestado de mala gana debido a que odiaba trabajar en la noche.

Su expresión había cambiado radicalmente al escuchar la voz desconocida que anunciaba un hecho todavía más sorprendente.

Y ahí estaba. Con los ojos clavados todavía en el celular cuyo brillo se iba atenuando debido a la inactividad. Reaccionó tardíamente y se planteó el pedirle consejo a alguien. Quien fuera. ¿Pero que podía hacer? ¿Siquiera se podía pedir consejos para eso? Negó mientras subía las escaleras de dos en dos para irse arreglando. Soltó su cabello del improvisado moño, el cuál cayó en espesos risos suaves y cálidos sobre su espalda. Se quitó la blusa y los shorts para sustituirlos por un vestido azul que se ataba en el cuello. Se maquilló lo más rápido que pudo tomando su tiempo en quedar presentable. Era competitiva, siempre intentando lucir y no quería quedar menos en un lugar lleno de chicas que estaban acostumbradas a lucirse. Especialmente cuando ella era una excelente bailarina de pole, tenía un voz bastante buena y era hermosa. No. Definitivamente no dejaría que nada la hiciera sentir inferior, incluso si ese alguien era una vampiresa dueña de un cabaret.

Mientras conducía por las calles el coche rojo que era su pasión abosluta, miraba el celular con el ceño fruncido, informándose de la dueña a la que conocería. Agradecía profundamente contar con amigos como Derrick que con un simple mensaje pidiendo datos podían conseguirle lo que necesitaba. Suspiró al terminar de leer y se recordó que tenía que darle las gracias al castaño más tarde. Derrick Golvis, estaba terriblemente bien relacionado. Vampiresa, perteneciente al clan de Camille, francesa... Datos que le eran triviales en si pero agradecía tener. Se sentía más segura, no es que estuviera nerviosa. No. Pero la bruja era una obsesa de tener información sobre todo y el no tener datos tan triviales como la edad incluso de las personas empezaba a irritarla ligeramente hasta que movía cielo e infierno para descubrirlo. "Una persona bien informada" citó ella mentalmente recordando las palabras que solían describirla. Como iba a ser de otra manera, ¿cuando el futuro estaba al alcance de tus manos?

Finalmente y tras esperar unos pocos minutos más en el tráfico. Paró el coche frente a una cafetería que no le sonaba en lo más mínimo. Dejó que unos chicos que la miraron de forma descarada llevaran su coche mientras Danielle esbozaba una sonrisita que quería decir claramente: "Vuelve a mirar y acabarás con los ojos en un lugar que prefieres no mencione"

No tuvo que buscar mucho tiempo, se acercó de manera despreocupada y elegante a la única figura cuya palidez era delatadora. Recorrió la silla tras comprobar que la rubia había notado su llegada y posó sus ojos verdes en los de la vampiresa con curiosidad y como no, una ligera diversión disimulada y nula, no porque la rubia le causara gracia, si no porque la situación si que lo hacía.-Tu debes ser Eline, mucho gusto. Soy Danielle. Puedes llamarme Danny si así lo prefieres-Danielle extendió la mano con elegancia y se estremeció ligeramente cuando su palma entró en contacto con la piel helada de la mujer.-Lamento el retraso. En verdad. El trafico no era un beneficio-sus pestañas bajaron al notar el café de la mujer y sin poderlo evitar se preguntó que tenían los vampiros con forzarse a comer algo que claramente les desagradaba.

-Me han comentado que tenías algo que proponerme-se fue directa y sin escalas al asunto debido a que los rodeos eran para personas inseguras.-Estaría encantada de escucharte.
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Re: Who wouldn't want it when it looks like that? εїз Danielle Grace

Mensaje— por Invitado el Miér Feb 25, 2015 3:40 pm



Who wouldn't want it when it looks like that?

· VIERNES · CAFETERÍA NOCTURNA DE NUEVA YORK · FRÍO · CON DANIELLE GRACE ·

No pudo decir que la llegada de la bruja fuese una sorpresa para Éline, puesto que estaba esperándola, pero cuando la bruja irrumpió en el lugar con elegancia, Éline pudo notar un soplo de aire fresco en su situación. Bien, la bruja había cumplido sus expectativas, superándolas con creces. Éso sumaba muchos puntos a su favor; puesto que la primera impresión que se llevarían los clientes eran la de una cara bonita, y Danielle contaba con ella. Ésto no era algo que le preocupase, puesto que sabía perfectamente dónde estaba ella y dónde estaban sus chicas. Sin embargo, debía ganársela primero para después poder entrar en su competencia. Muy formal vestida, Éline estrechó la mano que le cedía la pelirroja y sonrió con amabilidad mientras también dio lugar a su presentación:

Yo soy Éline, querida, mucho gusto. Llámame Ellie.

Retirando un mechón de pelo revoltoso de su cara, la vampiresa comenzó a sopesar diferentes ideas que se le habían ido amontonando en la mente. Estudió el rostro de su compañera mientras meneaba el café que se había pedido con tranquilidad. ¿Cómo sería la mejor forma de trabajarla?, era la pregunta que se estaba dando continuamente en su mente. Por suerte, contaba con una cabecita que se empeñaba en trabajar a velocidades inmensas, con lo cual no pasó demasiado tiempo hasta que halló la forma en la que Danielle pasaría a su terreno. Sonriendo amablemente, y dejando a un lado cualquier tipo de bordería típica en sí, Éline consideró oportuno comenzar e ir directamente al grano.

Imagino que ya te habrás informado sobre quién soy y demás, así que considero un poco estúpido caer en formalidades – sonrió levemente, y cruzó los dedos sobre su rodilla –. Verás, Danni, querida. Mis fuentes me han informado que dentro de ése cuerpo coqueto se esconde una voz que envidiaría la mismísima Sirenita. Y puesto que soy una mujer de negocios, siempre estoy mirando en mi beneficio. Pero claro, éso me dejaría como una egoísta y, aunque me tilden de ello, también habría que pensar en el beneficio del otro lado, por supuesto. Querida, te ofrezco poder lucir tu estupendo don en el Zapphire's, mi club nocturno que tendrá su apertura en breves. – No, no se andó con rodeos. ¿Para qué? Alargar la conversación más de lo necesario sería inútil y contraproducente, aunque dispusiese de toda la eternidad para hacerla suya –. Ofrezco un trabajo parcial, ingresos a comisión y, bueno, quizás contases con algún otro tipo de ventaja al tratarse de mi única y especial cantante. – Enfatizó aquellas palabras. Sabía de sobra que todos los artistas buscaban exclusividad para hacerse notar, y Éline podía ofrecérsela a Danielle si éso era lo que quería. Si la contrataba a ella, no contrataría a más cantantes, puesto que el caché de lo único y peculiar daba mucho más dinero que cualquier espectáculo –. Creo que ésto sería perfecto para ambas. Me refiero a... ambas ganamos por cualquier parte.

Sus ojos azules se postraron en la pelirroja. Esperaba al menos despertar algo de interés en ella. Aunque se hubiese delatado con el hecho de haber acudido allí. Si había ido, era porque tenía curiosidad. Y Éline debía encargarse de que su curiosidad continuase creciendo hasta el punto de convertirse en un interés que, finalmente, se derrocara en su contrato; que, por cierto, llevaba a buen recaudo en su bolso. Nunca se sabía dónde iban a terminar las cosas, y mejor cubrir todos los aspectos del terreno que quedarse corta.

Éline pasó los dedos por su cabello a modo de peine mientras esperaba la reacción de su compañera, que, aunque no podía predecirla con exactitud, sí que podría hacerse una mínima idea. No utilizaría sus poderes de persuasión con ella, por ahora, puesto que desconocía la magnitud de sus poderes, así que únicamente se limitó a esperar.


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Re: Who wouldn't want it when it looks like that? εїз Danielle Grace

Mensaje— por Invitado el Jue Feb 26, 2015 10:05 pm

Everybody, get your necks to crack around
All you crazy people come and jump around
You doing anything to keep her by your side
Because she said she love you, love you long time


Curiosidad. Seguramente el pie del que más cojeaba la pelirroja. Era la misma curiosidad la que la habían traído ahí esa misma noche. La misma que había hecho que quisiera saber más de la rubia frente a ella. Y es que Danielle toda su vida había sido curiosa, era su marca de heroína uno de sus muchos pecados. Sin embargo aquella reunión no debería empezar con ella pensando que era la curiosidad la que la había traído ahí. Debía actuar con profesionalismo y firme, segura; como siempre.

Sin molestarse en pedir nada y cuidando que no hubiera personas mirando hizo que una brillante taza con un espumoso contenido apareciera sobre la mesa. Capucchino. Dirigiendo una mirada de disculpa a Eline sonrió antes de cruzar las piernas. Su voz sonó suave cuando dejó sus labios carmesí.-Espero que no te moleste querida. Prefiero no interrumpir más nuestra charla que ya he llegado tarde-Danielle se sentía más cómoda dejando las formalidades de fuera por lo que agradeció que la mujer no parecía empeñada en llamarla de usted. Tu, siempre era más cómodo cuanto entre jefes no existía esa formalidad. Por eso Danielle se sentía cómoda trabajando por su cuenta a veces en el bar, tenía la opción de ir cuando quisiera y no cuando le fuera requerido.

-Estoy de acuerdo contigo querida-exclamó Danielle con una sonrisa afable antes de tomar un pequeño sorbo de la taza frente a ella cuya porcelana se había calentado rápidamente. Esperó pacientemente mientras escuchaba las palabras de Ellie y no pudo evitar sonreír al escuchar el halago a su voz. ¿Que tanto lo creía la vampiresa? No era capaz de saberlo pero la bruja no le negaría que era persuasiva, sin querer o poder evitarlo se imaginaba cambiando su normal y soso escenario por uno lleno de lujo. Donde ella podía desplegar todos sus encantos que siempre mantenía ligeramente retenidos. No lo intentaría negar, su propuesta había captado su atención como se notó en el ligero cambio de postura al enderezarse aún más como si así pudiera escuchar más atentamente sus palabras. Danielle amaba lucirse, sentirse deseada. ¿No le estaba ofreciendo todo eso Ellie?-¿Club nocturno?-sonrió con picardía.-Como podrás imaginar, no tengo problemas para deshacerme sola de unos pervertidos. Pero me gustaría saber que tipo de club, si aparte de mi voz quieres que también baile. Que horarios tendría. Cosas que como supones prefiero saber antes de nada-luego como si fuera un detalle sin importancia pero a la vez vital agregó.-la seguridad que yo tendría.

El lugar le sonaba y eso le llamaba la atención. Veía un claro problema algo evidente como era el hecho de que si volvía al negocio del pole dance y los club's para hombres tendría que ser más abierta, más coqueta; con eso no tenía ningún problema. Provocar hombres y arrastrarlos hasta el borde del deseo era algo a lo que estaba acostumbrada y sabía hacer perfectamente. El problema es que no estaba segura de que tan bien o mal lo vería Lukács. "Es tu vida" le recordó algún tipo de consciencia. "Y extrañas eso. Extrañas el poder entrar a los clubes con toda la intención de provocar" se mordió el labio. Estaba profundamente tentada no iba negarlo. Eline tal y como Satanás a Adán y Eva, le había ofrecido un fruto prohibido que ella ansiaba volver a comer.

-Regresando a las preguntas. ¿Cuando tendrá lugar la apertura?
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Re: Who wouldn't want it when it looks like that? εїз Danielle Grace

Mensaje— por Invitado el Sáb Feb 28, 2015 12:47 pm



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· VIERNES · CAFETERÍA NOCTURNA DE NUEVA YORK · FRÍO · CON DANIELLE GRACE ·

La vampiresa sonrió. Se encontraba a gusto con aquella bruja, por alguna extraña razón. Había algo en ella que llamaba poderosamente su atención, un mecanismo que se accionaba por dentro de la misma y que parecía asegurarle, como si de una pequeña antena transmisora se tratase, de que Danielle iba a resultar un gran negocio y una gran compañera en el mismo. Así que, tras darle un par de vueltas a la cucharilla de su café y observar cómo la bruja se creaba literalmente, su propia bebida, apoyó su mejilla sobre una mano. No estaba acostumbrada a aquel tipo de trucos de magia, puesto que realmente no se había cruzado más de dos o tres brujas a lo largo de su vida, y desde luego no se dedicaban a éso, sino que más bien preferían desgastar sus poderes en la lectura de las cartas, de las manos, de las estrellas, y de toda aquella parafernalia bien montada que se habían esforzado en construir para sacarle el dinero a los más despistados. Quizás ésos ni siquiera se tratasen de verdaderos brujos, de hijos de demonios, sino de un par de dementes que pensaban que jugaban con aire cuando en realidad tenían las manos demasiado cerca del fuego. Si a algún brujo de verdad se le cruzaban los cables y decía arremeter contra todos aquellos impíos, los platós de televisión se teñirían del rojo-baño de sangre en menos que cantaba un gallo.

Danielle parecía estar interesada en su oferta. Éso era bueno para Éline, y bueno para ella también. Se supone que un negocio era un trato en el cual ambas partes salieran beneficiadas, y en aquel caso, si las dos se dedicaban intensamente a ello, trabajando codo con codo con las demás, podrían sacar una interesante tajada de dinero. A todo ello, sumémosle el hecho de poder realizarse profesional y artísticamente y, por supuesto, la oportunidad de alcanzar la fama de una forma mucho más acelerada que cantando en alguno de ésos karaokes cutres que sólo visitaban vejestorios para cantar las últimas canciones de que Mocedades hubiesen podido grabar antes de enterrarse bajo tierra.

Te ofrezco horas de espectáculo para ti misma. Puedes hacer lo que quieras, en el más estricto sentido de la frase. – No vio necesario caminar por las ramas cuando, claramente, ambas estaban interesadas en el negocio. Éline abrió su abultado bolso y extrajo de él una carpeta de fundas de plástico. De la primera, extrajo el contrato bien redactado de Danielle, y de todas las chicas a las que le interesaba contratar en su local, y lo extendió sobre la mesa de forma que quedase frente a la pelirroja, y ésta pudiese leyerlo con comodidad. De todas formas, la vampiresa ya se sabía hasta la última coma del mismo, de forma que decidió explicárselo más profundamente –. Los hombres que allí acudan no pueden tocarte, como es obvio. No puedes acostarte con ellos, aunque... dudo que quieras – le guiñó un ojo –. Te ofrezco, en principio, tres noches por semana. A partir de ahí, podemos ir renegociando cuáles serían tus horarios. Por lo general, el Zapphire's abre a las 00:00 de la noche, y tu actuación duraría una hora. Ya sabes, no quiero sobrecalentar ésa preciosa voz. Después de ello, puedes elegir entre bailar en un show exclusivo para ti, o unirte al espectáculo de alguna de nosotras. Respecto a la seguridad... – Éline señaló un epígrafe del contrato –. Una empresa de seguridad de licántropos nos proporcionará sus servicios. Dos fuera del local, cinco dentro del mismo, para que no haya altercados. Te ofrezco mil dólares por hora trabajada.

Y aunque sonase una burrada, podía permitírselo. Sólo Éline sabía las atrocidades a las que se había sometido para que Erik financiase el Zapphire's; sólo ella misma sabía el sacrificio que significaría volver a irse a las manos de aquel demonio para poder conseguir dinero para su locar. Pero “la fama cuesta, y es aquí donde vas a empezar a sudar”, o éso le había parecido escuchar en alguna de aquellas apestosas películas de cine mundano. Sacudió internamente su mente de aquellos macabros pensamientos, para no desviar su atención del verdadero e importante asunto, y continuó:

El Zapphire's se abrirá dentro de una semana. Nos enviarán todo lo necesario a ésta dirección. – Sacó una tarjetita de visita de su bolso y se la tendió encima del contrato –. ¡Oh!, has de decirme dónde vives, querida. Un choffer te recogerá todas las noches que vengas al Zapphire's y te llevará a casa después de tu show. La seguridad es lo primero, ya sabes – volvió a guiñar con coquetería el ojo izquierdo, mientras sonreía agradablemente a Danielle.


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Re: Who wouldn't want it when it looks like that? εїз Danielle Grace

Mensaje— por Invitado el Lun Mar 02, 2015 10:00 pm

I wanna see you all on your knees, knees
You either want to be with me, or be me


En su mente ya podía verlo. Y no solo porque contara con la premonición puesto que no se había molestado ni siquiera en usar el don que se le había otorgado desde su nacimiento. No. Ella podía verlo porque había algo en la manera de hablar de Eline, enigmática y seductora: que le recordaba a su propia forma de hablar. Era como estar siendo hipnotizada por una víbora, que con movimientos elegantes y veloces te recordaba que estabas a su merced. Además de que ella misma era una gran apasionada de todas esas cosas. ¿Por qué no iba a quererlo? Se llevó una mano a la barbilla, pensativa antes de darle un nuevo sorbo al capuchino frente a ella, deleitándose del sabor entre dulce y suave del café con leche. No fue hasta que saboreó la última gota de aquel trago, más no de su café; que miró el contrato que le habían entregado. Recorrió con la palma abierta la hoja, tocando la textura con la yema de los dedos, esperando de alguna manera casi suspicaz que algún tipo de código oculto se le revelara. Sólo para asegurarse murmuró-Logos- como no se le reveló nada sonrió satisfecha y empezó a leerlo mientras escuchaba las palabras de la vampiresa que confirmaban lo que sus ojos captaban.

¿Horas de espectáculo para sí misma? Una sonrisa elegante y complacida se formó en sus suaves rasgos. ¡La atención! Esa caprichosa amiga que era acompañante de tiempo completo de la bruja. Siempre se las arreglaba para que su manera de ser no pasara desapercibida, en algún punto todas las miradas tenían que estar en ella. Y a diferencia de los mundanos, ella no necesitaba la atención porque careciera de autoestima. Al contrario, ser deseada era simplemente algo que pasaba y a lo que estaba ya acostumbrada. Pero… ¿A qué escalas no podría desarrollarlo, trabajando en un lugar como el que Eline le ofrecía? Ella había trabajado en lugares así antes. Y por lo que decía la rubia esta vez podría hacer lo que quisiera en el más estricto sentido de la palabra.  Era como… Ser su propia jefa. Y le encantaba. Sus ganancias principales residencia en sus rescribíos como hija de Lilith. Invocando demonios para mundanos que creían que sabían lo que había. Que querían vender sus almas u obtener jugosos tratos y ella era la que se aseguraba que regresaban con vidas. Empleando su premonición para alertar a sus posibles clientes y la paga siempre era generosa.

Siguió prestando atención. No podían tocarla ni ella podía acostarse con ellos; nada nuevo. Tampoco es que esta vez fuera a intentar romper esa regla. Su actividad ahora sería nocturna y fue ahí cuando ella esbozó una pequeña mueca. Si no fuera bruja pensaría que trabajar de noche era la peor idea del mundo. La otra desventaja era que se develaría aún más y que si ella y su novio querían verse en las noches tendría que ser en los días que ella no trabajaba o después de su trabajo. No llevaría ahí nunca a Lukács. Pensarlo la hacía sentir una enorme cantidad de celos al imaginar sus ojos recorriendo a todas las bailarinas que seguramente habría ahí. Claro que ella luego podría vengarse; pero no. Nunca iría ahí a menos que él se lo pidiera expresamente. También tendría que llamar al antiguo lugar donde trabajaba y avisar que renunciaba. Cosas que sin duda podía arreglar en menos de una noche. -Siempre puedo ayudarles si así lo desean- comentó con su voz aterciopelada. - ¿En caso de que eso pase cual sería mi manera de ingreso? ¿Tendría parte del dinero o lo haría porque son mis compañeras de trabajo? - soltó una risita suave y movió la mano con diversión sólo quería saber todos los aspectos posibles a tratar antes de firmar algo que sin duda firmaría. Tampoco es que la respuesta de Ellie cambiaría su decisión de ayudar o no a las chicas. Ella lo haría de todos modos sólo porque sabía que tener amigas o aliadas era más importante que el dinero. A veces.

¡Perros guardianes! No pudo evitar que una sonrisa tirara de sus labios. Si, seguro cuando mencionaría que un par de licántropos la cuidarían su novio se sentiría mejor. O no. Sin embargo no pudo evitar imaginar a Luk o a Zinedine, parados frente a la puerta del prestigioso lugar lanzando miradas furtivas a todos los hombres del local. - Me parece excelente. He visto de primera mano la fuerza de los lobos. Buenos guardianes sin duda alguna- Espera… ¿Mil dólares la hora? No había duda alguna. Ella tenía que trabajar ahí y lo haría. No porque le faltara dinero, es más ella ni siquira necesitaba esos ingresos. Pero debía ser un club de gran prestigio para poder pagar eso-. Creo que respecto al contrato no tengo más preguntas Ellie.

Donde vivía. Su ceño se frunció y empezó a pensar rápidamente. ¿Valía la pena esquivar esa pregunta? ¿Qué diría? ¿Dar la dirección de Derrick e ir todos los días ahí? "No seas idiota. Es sólo una dirección. No te van a saltar, deja de ser tan desconfiada." Todavía tenía problemas con eso por lo que no era de extrañar que la duda viniera a ella. Sin embargo no vio ningún problema en especificar donde vivía a pesar de la leve incomodidad que sintió en su estómago al revelar ese dato. –Por supuesto, 223th Street, Upper West Side #56. Últimos dos pisos- el apartamento caro y que podía considerarse un pent-house debido a la ubicación y al contar con dos pisos. Estaba aparte en la zona rica y de las más seguras de Nueva York. No tenía nada que temer realmente.

Una pluma apareció en su mano, un regalo antiguo y costoso de algún amante. Sin más se dedicó a firmar y llenar los datos que le eran requeridos. Nombre, apellido. ¿Tendría que poner su edad real? Que más daba. La anotó y empezó a concentrarse solamente en el sonido del rasgueo de la pluma contra el papel. -¿Necesitas algún documento? Podemos pasar a mi casa por ellos o puedo traerlos acá. Debo decirte que no pensaba volver a meterme en clubs nocturnos. Pero tu contrato me ha logrado convencer- suspiró de forma teatral mientras se acomodaba el cabello con coquetería. Bailar, cantar... Recargó su rostro en una mano soñadora. Le encantaba la idea. ¿Para que negarlo siquiera?
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· VIERNES · CAFETERÍA NOCTURNA DE NUEVA YORK · FRÍO · CON DANIELLE GRACE ·

Sonrió con autosuficiencia. Danielle ya formaba prácticamente parte de su equipo de trabajo. Y es que ¿qué clase de ser con dos dedos de frente se negaría a tan suculentas condiciones de trabajo? Más que “condiciones” parecíamos estar hablando de un acuerdo entre amigas para salir de vez en cuando por las noches. Con la diferencia de que ambas obtendrían un suculento beneficio a cambio de ello. Éline, precavida por su parte, observó cómo la bruja postraba su mano sobre el contrato que previamente le había tendido; supuso que para cerciorarse de cualquier acuerdo secreto que pudiese haber oculto en él. Éline sonrió para sus adentros; coincidían en lo de mostrarse precavidas frente a cualquier tipo de transacción. Sin embargo, la vampiresa aún desconocía cualquier tipo de artefacto mágico o hechizo que eclipsara a la bruja de forma que la tuviese para ella como su esclava, tal y como había hecho con Mia algunos días atrás. Sin duda alguna, entre Mia y Valerie formarían un estupendo dúo que haría las delicias de todos los subterráneos que pusiesen sus zarpas en el Zapphire's. Ya le parecía ver a aquellas barras de pole siendo rodeadas con los brazos de sus chicas, el dinero entrando y saliendo en la caja registradora y, a las 08:00 de la mañana, cuatro o cinco fragrantes limousinas en la puerta del Zapphire's con sus correspondientes choffers para llevarlas a casa. Iban a vivir a cuerpo de reinas, todos lo sabían y Éline disfrutaba como una niña pequeña abriendo los regalos de Papá Noel.

Su sonrisa, que se había tornado divertida al ver cómo Danielle se aseguraba de no ser estafada en el contrato, se amplió cuando hizo aparecer una pluma estilográfica bastante antigua para sellar el contrato con su firma. Una vez la bruja le hubo devuelto el papel, Éline volvió a sonreír, satisfecha con el pequeño negocio que acababa de obtener. Una voz melodiosa y armónica durante todos los fines de su semana en su local haría las delicias de sus clientes, y más si contábamos con aquellos humanos fanáticos que estaban deseosos de ver una verdadera bruja con sus ojos. Éso sí, podían ir olvidándose de tocarla. Los licántropos contratados en aquella extraña agencia de seguridad habían sido entrenados ferozmente para no andarse con miramientos, o al menos éso le había asegurado Mayfair. Más le valía no fallar en su trato, o sería la propia Éline quien se encargara de que le hiciesen comida para gatos a él.

Perfecto, querida – dijo mientras guardaba con dinamismo el contrato en una funda de plástico dentro de su carpeta, y ésta dentro de su preciado bolso. Extrajo también del interior de la misma un folleto, que posteriormente puso sobre la mesa de la cafetería, al lado de su café (intacto) –. Aquí tienes el horario de las actuaciones, y... – pasó un par de páginas – aquí puedes hacerte una idea de cómo me van a dejar el local mis estupendos decoradores, ya te podrás imaginar que he contratado a la crème de la crème.

Se pasó la mano por el cabello trigueño, echando hacia atrás algunos mechones de pelo que, como siempre, querían tornarse revoltosos por su cara, mientras esperaba a que Danielle echase un rápido vistazo al folleto; que más bien eran un par de hojas grapadas por la misma Éline en la que ya había hecho un diseño previo para el local. Por supuesto, después de aquella cita concertada con la bruja, le tocaría desplazarse hasta el local donde el decorador la estaba esperando para una vista previa de su trabajo. Aunque le había costado lo suyo convencerle de no estampar con tela animal print las barras de pole de las bailarinas. Apuntó en un post-it rosa la dirección que le indicó la bruja y, posteriormente, añadió:

Después de cada una de tus actuaciones, un chófer personalizado te llevará adonde tú lo pidas, ¿de acuerdo? Y si quieres venir antes al Zapphire's... estará a una sola llamada de tu atención. – Escribió un número telefónico en otro post-it diferente y se lo tendió.


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Re: Who wouldn't want it when it looks like that? εїз Danielle Grace

Mensaje— por Invitado el Miér Mar 04, 2015 11:25 pm

En cuanto la tinta fluyó de la pluma al papel Danielle se sintió por alguna extraña razón aliviada. Escuchó las palabras de la vampiresa de manera algo distante debido a que sus pensamientos estaban de lleno en lo que era su idea del club. Su nuevo trabajo. Miró el horario de actuaciones y resopló ligeramente de manera inevitable, el hecho de trabajar en la madrugada por alguna razón le cabreaba. Seguro porque significaba que sus noches con el lobo se reducirían ligeramente; de todos modos no es como que le enervara tanto ese hecho, tenía otras prioridades.

Choferes, dinero, pole dance, cantar, club nocturno. Todo por alguna razón ahora paseaba por su cabeza.-Entendido Eline, supongo que te veré en una semana. El jueves para ser exactas-dijo con una risita tras consultar su folleto y horario de actuaciones. Se puse de pié y besó la mejilla de la chica como si ambas fueran amigas de toda la vida antes de guiñarle el ojo de forma coqueta.-No te decepcionaré de ninguna manera querida. Estaré puntual y preparada-tomó su bolso, metió su copia del contrato, los folletos y deslizó un billete sobre la cuenta que ambas tendrían que pagar antes de apresurarse fuera del local mientras miraba el reloj. Tenía que llegar con el dueño del bar para entregar su renuncia y recoger los honorarios que le correspondían. Luego tenía que ir de compras porque necesitaría nueva ropa para las noches en las que actuaría. Incluso si había ropa en los camerinos prefería comprar, cualquier excusa era buena para ampliar su armario.

Subió a su coche y condujo durante un rato que no fue capaz de medir pensativa. La verdad su mente estaba preparando dos discursos, el que le daría al dueño del bar y el que le daría a Lukács. Siendo el primero el más fácil, puesto que ella era conocida por ser bastante dramática y cruel cuando quería por lo que no perdería ese estilo. Sonriendo de lado se detuvo rápidamente en el que pronto sería su antiguo trabajo para entrar en la oficina del director como si fueran amigos de toda la vida y decir con voz clara y suave-Renuncio. Le advertí que no me agradaba que dejaran entrar cazadores de sombras-murmuró pensando en Alex.-Además he encontrado otro trabajo. Quiero mi cheque para el Lunes Tonny, ¡Sabes que no soy nada paciente!-le lanzó un beso al sorprendido mundano antes de salir como había entrado. Bien, paso uno listo, lo difícil sería el paso dos...

Cuando llegó al apartamento y dejó las bolsas de los nuevos vestidos que había comprado se mordió el labio.

Con suerte no vería a Luk hasta el lunes, o mañana. O no ese mismo día de modo que pensara un poco en como lo diría. Cerró los ojos deseando tener una visión iluminadora de como planteárselo pero evidentemente su don no era una máquina de deseos. Jugueteó un buen rato con una llave hasta que finalmente decidió que lo mejor sería decírselo después de consentirlo un poco. Si, eso haría.

Sonrió con malicia antes de tomar su celular.
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