10/06 - Estimados habitantes del submundo. Ahora tenéis una forma de llevar el recuento de las habilidades especiales de vuestras armas. ¡Sólo tenéis que pasaros por este tema para tener al día el tiempo que os queda hasta la próxima recarga! ¡Pasáos cuanto antes!


04/06 - Estimados habitantes del submundo. Como habréis comprobado, la raza de los nefilim vuelve a estar abierta para todo el mundo <3 Y aunque aún no ha habido actualización de noticias... ¡no desesperéis! ¡Que antes de lo que podáis pensar estarán en vuestra bandeja de entrada ardiendo con el fuego celestial!


31/03 - Estimados habitantes del submundo. Como habréis comprobado, la raza nefilim tiene las letras en rojo en el censo del tablón. Eso indica que, hasta nuevo aviso, la raza está temporalmente cerrada por sobrepoblación. Sin embargo, antes de llevaros las manos a la cabeza definitivamente, esperad a tener un nuevo aviso por nuestra parte, pues estamos sopesando algunas cositas. ¡Un saludo! <3


07/03 - ¡¡Queridos habitantes del submundo!! ¡Aquí llegan las últimas noticias del foro! ¡Leedlas atentamente y no perdáis ni un solo detalle!


27/02 - ¡¡Queridos habitantes del submundo!! Queremos anunciaros que la limpieza de este mes de febrero se realizará entre los días 02 y 03 de marzo, para que tengáis tiempo de poneros al día. Así mismo, estimaremos que las noticias del mes saldrán esta misma semana, aunque sabemos que ya vamos con imperdonable retraso. ¡Perdón por las molestias y gracias por vuestra atención!


07/01 - ¡¡Queridos habitantes del submundo!! Queremos anunciaros que hemos recuperado el dominio del foro satisfactoriamente, de modo que podéis volver a utilizar la dirección anterior, www.cazadoresdesombras-rpg.com, sin ningún problema. Por otro lado, hoy se han realizado las limpiezas del foro. ¡Sigamos trabajando y pasándolo bien como hasta ahora, y perdón de nuevo por las molestias!


02/01 - ¡¡Feliz año nuevo a todo el mundo!! Con motivo de la llegada del ansiado 2017, hemos decidido daros un pequeño regalito. Si miráis en vuestra reserva de reliquias... ¡veréis que han aumentado considerablemente! Es un premio a todos los usuarios que se registraron antes del 01 del 01 por vuestro apoyo ^^Recordaros, además, que las limpiezas se realizarán al final de esta semana. ¡Apurad los últimos post para no perder vuestro color!


25/12 - ¡Por fin se ha abierto el panel de inscripción para moderadoras/es! ¡Apuntáos cuanto antes! Además, administración quiere dejar constancia de que, con motivo de las fiestas, la nueva limpieza por inactividad se realizará entre los días 03 y 04 de enero. ¡¡De nuevo, Felices Fiestas, submundis!!


19/12 - ¡Las noticias de final de 2016 están recién sacaditas del horno! ¡Felices fiestas!


04/10 - ¡Aquí llegan el inicio oficial de la Trama Global! Seguid este caminito de baldosas amarillas para saber dónde están vuestros temas, quiénes participan y decidir en cual entrar. ¡Esperamos que lo disfrutéis mucho!


06/09 - ¡Aquí llegan los cambios en la ambientación y la trama y las noticias de agosto y septiembre! No dejéis de leerlas, porque dentro hay muchos cambios importantes.


31 # 39
22
NEFILIMS
4
CONSEJO
9
HUMANOS
9
LICÁNTRO.
6
VAMPIROS
11
BRUJOS
4
HADAS
5
DEMONIOS
0
FANTASMAS

You can´t blame gravity for falling in love // Shana L. Winterblood

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

You can´t blame gravity for falling in love // Shana L. Winterblood

Mensaje— por Invitado el Jue Mayo 14, 2015 7:02 pm


You can´t blame gravity for falling in love
→ Jueves → 4:48 p.m. → Acuario  → Cálido

Bien ¿Cómo podríamos describir con exactitud los sentimientos que rondaban por la mente de nuestro querido mortal? Podríamos empezar mencionando los que entraban en su rango de comprensión: Desasosiego, nerviosismo, tal vez un poco más histérico de lo normal, pero, hasta allí llegaba la cosa. A decir verdad le era bastante extraño, conocía cientos de libros, sabía de memoria incontables reportes y sin embargo, se encontraba totalmente confundido, era una sensación inusual para él, en esos momentos sentía como si estuviese tratando de buscar algo, algo olvidado mucho tiempo atrás.

Se sentó entonces, a descansar en una de las barandillas; cerró los ojos e inhalo aire, una, dos, tres veces; cada vez con más calma que la anterior. Descansar un poco de su atrofiada mente resultaba muy placentero, finalmente podía entender porque la gente decía que tener la mente en blanco, -aunque fuera porque nunca estuvo llena- era una experiencia muy agradable, y había que admitir que ciertamente tenía su encanto. De hecho hasta empezaba a sentir un poco de envidia por las personas incultas que sufrían un caso de estupidez incurable, y que solo pasaban su días libres de preocupaciones, pero solo un poco.

Finalmente levanto la mirada y observo uno de los tanques frente a él; había una cantidad bastante razonable de peces, la mayoría se movía con una velocidad sorprendente; como pequeños proyectiles de colores. El era totalmente incapaz de seguirles con la mirada. Dejo escapar una carcajada al imaginarse que, probablemente en esos instantes su mente no lucia tan diferente a la pinta que tenia ese remolino de escamas y aletas. Imaginaba a todos esos peces dentro de su cabeza en forma de recuerdos o emociones, que iban de un lado a otro tan rápido que eran casi imperceptibles, solo que a diferencia de la forma ordenada con la que se movían los peces en su mente todos parecían precipitarse unos a otros, colisionando entre sí. Si, definitivamente esa era una buena descripción de su estado actual.

Empezó a notar que el lugar estaba demasiado callado; Lo primero que se le vino a la mente fue que probablemente su cerebro se había estropeado con tanta confusión. Miro a su alrededor, a medida que los rostros de los presentes se ensombrecían la habitación se volvía cada vez menos bulliciosa, como si alguien hubiese apagado el sonido. La sala estaba completamente llena y de todas formas no podía oír nada. Veía como la gente abría la boca para hablar, hacia señas, gestos e incluso  reía a carcajadas; pero aun así no producían ningún sonido, como si estuviera en una burbuja que impedía que escuchara los ruidos del exterior. Usualmente lo llamaría “efecto Greenway” solía pasarle muy seguido, cuando se concentraba demasiado en un caso o en situaciones similares, no en un Acuario lleno de moluscos.

Abandono su lugar de reposo y apresuro el paso una vez que se encontró más alejado; seguía igual de silencioso que antes solo que tenía más sentido puesto que ahora si estaba completamente solo. Nuevamente se recargo en una barandilla y volvió a repetir sus mismas acciones. Esta vez la pecera era insignificante en comparación con la anterior, y en ella solo nadaban unos cuantos peces, los cuales parecían compartir el mismo sentimiento de cansancio que él. Un pez globo, un par de langostinos, cangrejos, una mantarraya y por supuesto todos los demás peces que cohabitaban con el resto.

Hubiera seguido allí como su perezoso interno le mandaba de no ser por la llegada de su compañera, que aunque ya esperaba le había pillado por sorpresa, como alguien que sale del agua después de haber estado sumergido por mucho tiempo. Y como estamos hablando de Spencer su primera reacción fue un poco… como decirlo; ¿desconcertante? Eso si caerse de una barandilla contaba como tal, bueno técnicamente lo había “evitado” sin embargo los resultados fueron un tanto, defectuosos. En lugar de darse de bruces contra el piso, había maniobrado a trompicones hasta la pared, con esa cara ingenua que expresaba totalmente lo contrario de -no estuve a punto de estrellarme contra el suelo- en lugar de eso tenía más bien pinta de alguien que gritaba -Soy retrasado mental, hola.-

-S-shana... Me has dado un susto de muerte -Jadeo. El mundano inspiro profundamente, hizo una pausa y añadió -Me alegra verte, ¿Lista para... para lo que sea que se haga en los acuarios? -Sonrió, abriendo un poco mas sus ojos brillantes. Su voz ya sonaba mas firme aunque parecía trabarse intentando encontrar las palabras adecuadas cada vez que hablaba.

avatar
Invitado
Invitado
está

Volver arriba Ir abajo


You can’t blame gravity for falling in love
→ Jueves → 4:48 p.m → Acuario de Nueva York → Cálido  

La pequeña mano del hada se movió lentamente por la mesilla buscando aquel maldito aparato que no dejaba de sonar y que retumbaba por las paredes de su habitación. Abrió uno de sus ojos y miró hacia el lado donde se encontraba la mesa y desconectó la alarma que estaba sonando. Lentamente, se levantó de la cama y se desperezó mientras se llevaba el pelo hacia atrás y movía un poco sus alas.

Se levantó y se dirigió a la pequeña cocina para prepararse un té. Mientras el agua hervía, preparaba un poco de ensalada y ponía unos cubiertos en la mesa del salón. Cuando ya lo tenía todo listo, se dispuso a comer lo que había preparado. Estaba tranquila o al menos eso parecía. Pero realmente su cabeza daba mil vueltas después de pensar con quien había quedado esta tarde. Miró el reloj y al darse cuenta de la hora que era, comió lo poco que quedaba de su plato con rapidez. Lavó los platos y se metió en la ducha.

Veinte minutos después, el hada se encontraba frente a su armario.- ¿Cómo es posible que tenga tanta ropa y no se me ocurra que ponerme? Tengo que hacer limpieza.- pensó en voz alta Shana mientras veía como la ropa se acumulaba en su cama. Finalmente, se vistió con prendas sencillas, cogió su bolso y salió del apartamento, no sin antes colocar un glamour en sus alas. Cogió el autobús y se dirigió al acuario.

Allí, pagó la entrada y comenzó a observar todo lo que la rodeaba. Había algún subterráneo por los alrededores pero ningunas alas peculiares que ella pudiera reconocer. La figura de su hermana había aparecido ya en varias ocasiones, provocando que la joven estuviera alerta cuando veía un brillo conocido y unas alas de colores. Buscó con la mirada al joven mientras escuchaba a su corazón palpitar en sus oídos. Sí, estaba nerviosa.

Paró unos segundos delante de una cristalera donde había miles de peces nadando. Podía vislumbrar muchos colores que nadaban en bancos en aquellas aguas. Una sonrisa se dibujó en su rostro y mientras su mirada permanecía sobre aquellos peces, caminó lentamente a lo largo de toda la cristalera. Cuando esta acabó, su mirada se centró en buscar a su acompañante hasta que lo encontró, recargado en una barandilla. Parecía pensativo y el hada se acercó disimuladamente hacia él.

-Hola Spencer.- dijo con una sonrisa en su rostro. Vio como este se caía de la barandilla y su rostro tomó un aspecto preocupante.- Lo siento. ¿Estás bien?- se acercó a él para ver si se había hecho daño.- Yo también me alegro de verte. Claro, vamos a ver que se hace en un acuario.- explicó el hada mientras una sonrisa se extendía sobre su cara e intentaba disimular que aquellos ojos que el muchacho había abierto no le habían afectado tanto como la primera vez. Aunque claro estaba que su corazón se había acelerado más de la cuenta.
avatar
Invitado
Invitado
está

Volver arriba Ir abajo

Re: You can´t blame gravity for falling in love // Shana L. Winterblood

Mensaje— por Invitado el Sáb Jun 27, 2015 2:32 am

You can´t blame gravity for falling in love
→ Jueves → 4:56 p.m. → Acuario  → Cálido


Y no es hasta ahora que el mundano se da cuenta de que no tiene ni la más mínima idea de qué demonios iban a hacer ellos; mucho menos en un acuario. Digo  nadie tenía que recordarle que había sido su idea “Oye, vallamos a ver peces, todos adoran el aroma a pescado. Puede contemplar nuestra gran variedad de especies próximas a ser sushi” Si, tal vez un restaurante hubiera sido mejor idea. Sabía que debía de haber buscado alguna guía o algo. Para resumir alguien que nunca salía y un lugar público no era una muy buena combinación.

Esta clase de optimismo desesperado y ansioso era nuevo en Jeff, incluso en esas circunstancias, y habría sido completamente impropio en sus horas de trabajo. En el fondo era un pesimista. Un pesimista que sabía perfectamente que terminaría por  hacer algo estúpido.

Quizá por eso nunca se le había dado bien eso de planificar a corto plazo, pensar con menos de unos pocos días de antelación. Si uno tiende a creer de forma innata que las cosas van a ir de mal en peor ¿Para qué molestarse en intervenir? Lo único que podía hacer en ese momento era apañárselas con la situación actual.

-Bien veamos… -Exclamo el castaño pensativo, y con su mirada algo perdida entre sus propios recuerdos –No puedo pensar en nada así que, te propongo un juego… –concluyo al fin; acompañándolo de una sonrisa avergonzada.

Si una persona dice “Lo que he aprendido es que nunca haré esto otra vez, probablemente no ha aprendido mucho o realmente hizo algo muy malo, como asesinar al presidente” Bueno, algo así decía, no lograba recordar con exactitud cómo iba la frase; nunca se había llevado bien con todo eso de las frases emocionales y reflexiones profundas sobre la vida, pero, que tanto podría costarle desafiar un poco al destino, con un poco de suerte y lograban llegar a la tienda de recuerdos sin que él hubiera causado una inundación. Una cosa si recordaba y era que la gente que evita los errores o los desperdicia nunca ve realmente el otro lado de la moneda; y eso era justo lo que necesitaba.

-Este es muy sencillo, cada quien debe decir dos cosas sobre si y una sobre alguien más, un conocido, amigo, lo que sea. Entonces el otro tendrá que apañárselas para adivinar cuál es la “Falsa”, por así decirlo -Saco una moneda de su bolsillo y dijo- Si sale cara empiezas tú y si sale cruz empiezo yo ¿Qué te parece? – El mundano se separó de la pared y comenzó a caminar aun sin saber a dónde.
avatar
Invitado
Invitado
está

Volver arriba Ir abajo


You can’t blame gravity for falling in love
→ Jueves → 4:48 p.m → Acuario de Nueva York → Cálido  

El hada no sabía bien que hacer con sus manos. Por primera vez en lo que llevaba de su larga existencia, no sabía donde meterlas y optó por colocarlas frente a su pecho, cruzada de brazos. Debía admitir que aquella cita le había sorprendido gratamente y que la ilusión de volver a verlo le estaba provocando desde hacía unos días que en su estómago viajaran mariposas como aquellas que decían tener los humanos.

Lo observó mientras cavilaba en sus pensamientos y pensó que en aquel momento se podía elevar del suelo unos centímetros y quizás Jeff no se fijara en aquello. Ese tema era algo que le rondaba en la cabeza desde que se habían visto y no era precisamente para tomarlo a la ligera. El hombre que estaba frente a ella podía saber lo que era pero quizás ni siquiera supiera que había un mundo completamente ajeno al que vivía, rodeado de cazadores, vampiros, licántropos… y eso hacía que Shana se planteara muchas cosas.

Sonrió. Se encontraba feliz como nunca antes había estado y en su presencia, todo parecía fluir más rápidamente y el hada contaba los segundos que pasaban juntos, intentando no desperdiciar ninguno. Otro tema que ella no quería tocar. La vida de Jeff era efímera pero a Shana no le importaría compartir cada minuto que pudiera con él, aunque no pudiera contarle grandes cosas del pasado ya que se pasó mucho tiempo en La Corte. Pero no le importaba.

- ¿Un juego? - pensativa, lo miró con una sonrisa.- De acuerdo. ¿En qué consiste? - mientras, se sentó en la barandilla y observó a los peces que nadaban tranquilamente en la gran pecera de cristal. Algunas veces a ella le gustaría poder volar tranquilamente por las calles, sin necesidad de estar escondida. Como aquellos peces multicolores que estaban nadando en bancos delante de sus ojos. Anhelaba poder alzarse cerca de las copas de los árboles y tocar sus hojas más extremas.

Escuchó con atención las condiciones del juego y a su cabeza vino la imagen de Éline y de las chicas del lugar de trabajo. Se rió suavemente y se bajó de la barandilla hasta llegar a su altura.- Me parece bien. - lo siguió y se colocó delante de él, arrebatándole la moneda y lanzándola al aire.

Observó como esta giraba mientras caía, como si lo estuviera viendo a través de una cámara lenta de una película. Algo le decía que alzara el vuelo, pero era demasiado arriesgado en ese momento. Por el contrario, estiró la palma de su mano, cerrándola en cuanto sintió el roce de la moneda y la abrió lentamente, observando lo que el azar había deparado para ambos.
avatar
Invitado
Invitado
está

Volver arriba Ir abajo

Re: You can´t blame gravity for falling in love // Shana L. Winterblood

Mensaje— por Invitado el Miér Jul 29, 2015 5:09 pm

You can´t blame gravity for falling in love
→ Jueves → 5:03 p.m. → Acuario  → Cálido


Mantener la moneda entre los dedos fue tan complicado como atrapar agua con las manos; no vio venir la mano de Shana hasta que se fijó en el brillo de la moneda entre sus manos. Se detuvo. Observando como sus esperanzas se alzaban junto a esta; cerró los ojos, rogando para sus adentros que por una vez la suerte se pusiera de su lado y espero, lo que a su parecer eran los segundos más largos y tortuosos que había sentido. Levanto la mirada hacia el puño cerrado de la mujer, encerrando con él la moneda.

“Vamos, vamos” rogó una vez más antes de abrir los ojos, grandes como platos; observo lleno de ansiedad como Shana abría el puño mostrando el lado de la moneda. No puedo evitar lanzar un suspiro, y mientras sus ojos se llenaban de pesimismo se encamino hacia ella.

El mundo apestaba. Era irremisiblemente malo y en consecuencia su suerte también lo era.

-Bien –se giró a ver Shana con una sonrisa, para luego girarse sobre sus talones dándole la espalda –Parece que me toca a mí primero… Fantástico –Continuo; resignado a su mala suerte. Bueno, no era tan malo, solo tenía que escoger dos “cualidades” suyas y ya. Ah, pero, allí no acaba la cosa, este tipo de juego tiene su trampa, todos los juegos la tienen; debía de elegir el movimiento correcto, algo que no fuera muy personal, pero, a la vez que tuviera importancia. Algo que pudiera resultarle interesante a la otra persona.

No se la iba a poner fácil, si iba a hacerlo por lo menos debía de poner un poco de esfuerzo en ello. –Veamos… Me distraigo fácilmente – El mundano se petrifico, intentando reprimir cualquier signo que indicara si la oración que acababa de decir era falsa o no, y rebusco entre sus pensamientos revueltos. –Segundo, mi mejor amigo es francés.

La miro, y no pudo evitar esbozar una amplia sonrisa. No le había pasado inadvertido que él, en ocasiones la miraba pensativo, como si se preguntara hasta qué punto le agradaba; no, se estaba distrayendo demasiado, hasta para él. Alzo la mirada y se cruzó de brazos pensativo –Déjame ver… Oh, ya se. Y tercero, he matado a alguien –Su voz era fría, sin ningún signo de congoja o mortificación alguna por lo que acababa de decir.

-Te toca a ti.

avatar
Invitado
Invitado
está

Volver arriba Ir abajo

You can´t blame gravity for falling in love
→ Jueves → 4:48 p.m. → Acuario → Cálido

La mano del hada se cerraba en torno a la moneda que antes había lanzado al aire. Quería abrirla rápidamente, como si la pequeña pieza quemara al tacto y ver que había salido y cual de los dos sería el primero en empezar. Aquel juego era un arma de doble filo para Shana. Tenía que tener cuidado con lo que decía y como lo decía, para que él no supiera mucho de ella. Y con mucho se refería a su condición de hada. Por otro lado, podría conocerlo más, algo que le gustaba.

Abrió con lentitud y sumo cuidado la mano, mirando con impaciencia quien sería el primero en empezar aquel juego. Una gran sonrisa cruzó su rostro, mientras veía como había ganado y tendría tiempo para pensar en cosas que podría decirle a su acompañante para que no sospechara nada. En ese momento, sus alas se movieron un poco quejándose por estar quieta y ella intento controlar el movimiento.

-Te toca.- le regaló al humano una sonrisa mientras le devolvía la moneda que tenía en la mano y lo seguía a través del acuario mientras lo contemplaba en silencio y veía su perfil con la luz azul del acuario. Su corazón comenzó a palpitar de manera apresurada, pero no podía evitarlo. Ya se había acostumbrado a que, al recordar aquellos ojos y aquella voz, su estómago se contrajera de forma involuntaria y su corazón acelerara el ritmo. Lo había hablado con Éline, y la vampiresa y su amiga le había advertido de las cosas del amor. Y Ananta también le había hablado de ese sentimiento, no precisamente bien.

Pero, como había visto en su casa desde que era pequeña, el amor podía ser un sentimiento fugaz por el que merecía perder lo poco que tenías aunque ese mismo acabara destruyéndote. Shana correría ese riesgo, lo que implicaría arriesgarse a que su corazón se partiera en mil pedazos. Pero sabía, al menos en ese momento, que todo saldría bien. Lo miró interrogante mientras caminaba de espaldas y fijaba sus ojos en él.

Sopesaba las tres opciones que había dicho con bastante detenimiento mientras pensaba en el día que se habían conocido. De acuerdo, el hada sabía que la primera era la más probable aunque seguía sin descartar la segunda. La tercera... un escalofrío le recorrió el cuerpo mientras sentía un leve aleteo, como si sus alas tuvieran vida propia y quisieran llevársela lejos de allí. La seriedad con la que había dicho aquella frase le produjo a Shana una leve punzada de duda.

-La verdad es que me decanto más por la primera.- se quedó pensándolo unos segundos más y luego asintió con una sonrisa.- Sí, la primera.- luego, se giró, se colocó de nuevo a su lado y volvió a mirarlo con la luz azul reflejándose en sus facciones.- Me toca.

Se cruzó de brazos y pensativa, se llevó un dedo a la barbilla, mientras la golpeteaba con delicadeza.- Veamos, primero, tengo una hermana mayor.- eso era cierto. Una que desde que la había visto no la había dejado en paz, pero así era.- Segundo, tengo en mi casa cuatro gatos.- y quería ponerle a prueba pero no sabía exactamente como, así que tras darle muchas vueltas, se decidió por una frase.

-Tercero, mi jefa no es humana.- había utilizado lo que utilizaba todas las hadas. No había dicho una verdad completa, sino algo intermedio. Algo de lo que quizás su acompañante podría darse cuenta.

avatar
Invitado
Invitado
está

Volver arriba Ir abajo

You can´t blame gravity for falling in love
→ Jueves → 5:08 p.m. → Acuario  → Cálido
El mundano se quedó inmóvil, con la vista fija en aquellos ojos castaños que le observaban en silencio, interrogándolo con la miranda, intentando desentrañar la verdad de sus palabras. Por un momento se sintió solo, todo lo que estaba al alcance de su vista oscureció lentamente, dejándolo únicamente con sus pensamientos; y entonces, se vio a sí mismo, en medio de una habitación oscura.

Transcurrió un minuto. Dos. Miro hacia todos lados pero no vio más que oscuridad. Lanzo un gruñido de frustración, el eco se extendió por el aire, como un sonido de ultratumba. Su voz se apagó y el silencio volvió a apoderarse de la habitación. ¿Estaba solo? No. Podía sentir que le observaban, retrocedió, cruzo los brazos y se estremeció. Sintió un temblor inquietante en su pecho, como si el corazón quisiera escapar del cuerpo.

Un sonido, una voz resonó en su cabeza, queda y armoniosa; conocía esa voz. Respiro sobresaltado mientras su mirada se posaba de un lugar a otro; sonaba distante, pero cada palabra parecía acercarse más. Con sorpresa, sintió que el miedo desaparecía volando como un enjambre de mosquitos atrapados por el viento y, era remplazado por una profunda curiosidad.

Sintió una ola de confusión. La voz era extraña y sonaba con eco. Algunas palabras eran incomprensibles, otras resultaban familiares.

"Me toca" La voz surgió de nuevo de entre las penumbras y con ella una línea de luz, que se fue expandiendo rápidamente, como el flash de una cámara. Entrecerró los ojos y dirigió la mirada hacia la luz. Al principio solo vio una sombra, y luego, como si la lente de una cámara hubiera ajustado el foco, el cuerpo empezó a delinearse y, su rostro a volverse nítido.

Miro a su alrededor, intentando abarcarlo todo; estaba de vuelta en el acuario. La duda invadió su mente ¿Había vuelto? Cerró los ojos con fuerza. No, no se había ido nunca.

Miro a Shana. Su corazón comenzó a desacelerar y, ella continúo hablando. Bajo la cabeza, no podía recordar que le había dicho, cual había sido su decisión. Una infinidad de palabras pasaron fugazmente por su cabeza, ¿La primera? Oh, la distracción. Era un poco irónico, esa frase era su distracción. Una trampa. Plantada allí con un fin, la mayoría se hubiera inclinado hacia la tercera pero, ella no. Estaba un paso más adelante. Era inteligente pero, el también.

La miro fijamente, examinando exhaustivamente cada movimiento que hacia: sus expresiones, tono de voz, todo. Leer a la gente siempre se le había hecho fácil, conocía perfectamente los impulsos, las acciones que la gente cometía inconscientemente, sus errores. El mundano se sobresaltó.

Nada.

Shana no había cometido ningún error. No podía encontrar la mentira. Simplemente no había rastro alguno de ella, como si no existiera. No, imposible. Tenía que haberse perdido de algo pero, si no lo había hecho. ¿Todo era verdad?
Le recorrió un escalofrió, la última... Todas las frases podían tener un doble sentido, una artimaña. "No es humana" Sus palabras se repitieron una y otra vez. Pensó en sus alucinaciones. No. Eso no, no era posible, no quería que lo fuera.

Intento otra cosa, podía referirse a que simplemente era una persona cruel, sin los sentimientos que caracterizan a un ser humano, sin emociones. No. ¡No! ¡¡No!! Eso no era, si recordaba bien, ella tenía una amiga, alguien muy cercano a ella y, era al mismo tiempo su jefa; era casi imposible que se refiera a ella de ese modo. ¿Tendría otro trabajo? Empezó a desesperarse, por primera vez, no podía reconocer la mentira.

- Creo que iré por la segunda - Su voz, había desesperación en ella, casi imperceptible pero, podía sentirla. -Entonces, ¿Crees que soy un asesino? No te culpo, esa parte es verdad, pero en realidad yo no tengo un amigo francés y, he de admitir que mi concentración no es la mejor. Sonrió, si tenía un amigo francés pero, él se refería al amigo de su amigo; era una verdad, con trampa. Dejando eso, él ya tenía en mente un plan para dar con la mentira, había tenido que recurrido a otros métodos; todo dependía de su respuesta, muy en el fondo se estremeció, no quería que la segunda fuera mentira, no quería.
avatar
Invitado
Invitado
está

Volver arriba Ir abajo

You can´t blame gravity for falling in love
→ Jueves → 4:48 p.m. → Acuario → Cálido

Había metido la pata.
Se había despistado en aquel sentimiento que la recorría y había cometido un paso en falso, sin saber como salir de aquel lío en el que se había metido. Agachó la cabeza y pensó bien que es lo que había pasado en ese momento para que dijera aquella tontería. Shana estaba recapitulando todos los hechos.

'Bien, veamos. Primero lo encontré sentado en una barandilla.' pensó en el momento en el que lo había visto allí, tranquilo, pensando en sus cosas y hubiera dado todo lo que tuviera, por saber lo que se le pasaba en ese momento por la cabeza. Meneó la suya, haciendo que el pelo cayera suavemente por sus hombros. 'Luego, casi se cae al llegar yo.' vale, en ese momento le había parecido adorable y ella se había sonrojado. Sí, ya sabía donde había metido la pata.

En el momento en el que había parecido escuchar que tenía que decantarse por la verdad, no por la mentira. Había cometido un error garrafal y ahora no sabía como salir de él. Ella nunca mentía, ya fuera por su condición de hada, como por su filosofía de vida pero... ¿cómo podía decirle ahora que se había equivocado o que, para peor solución, había dado en el clavo cuando se había decantado por la segunda opción? ¿Qué podía decirle?

-'La verdad siempre por delante, Shan.'- susurró la voz de su padre a su oído, como si lo tuviera al lado y en ese momento tan crucial le daba el camino a seguir pero, tenía miedo. Tenía miedo de que la persona que había conocido se alejara de ella por lo que verdaderamente era. Y realmente así lo creía. Porque cuando se ponía en lo peor no se llevaba sorpresas. Si pensaba bien, siempre acababa chocando contra un muro.

Pero cogió toda la valentía que pudo reunir en esos momentos y se lanzó al vacío, esperando que sus alas le salvaran en ese duro golpe. Tragó saliva y se giró para mirarle a la cara.- Has acertado. Aunque creo que yo me he equivocado, ¿no?- la sonrisa le temblaba en la cara, después de tantos años sonriendo a las personas, por primera vez una persona conseguía que le temblara con solo clavar sus pupilas en su rostro.

-Tengo que admitir que me he equivocado. Pensaba que había que decidir la que creíamos verdadera. Por eso te dije la segunda.- siguió caminando, aunque paró el paso para sonreírle tristemente.- Lo siento. Creo que soy demasiado sincera a veces.- se retiró de su lado lentamente para apoyarse en la barandilla donde podía contemplar los grandes ejemplares de peces y un suspiro triste salio de sus labios mientras pensaba en lo que haría ahora y sobre todo, en lo que su acompañante haría en ese momento.

No le extrañaría que al girarse se hubiera ido o, simplemente, seguiría allí de pie mirándola como si fuera un bicho raro. No sabía cual de ellas le gustaba menos.
avatar
Invitado
Invitado
está

Volver arriba Ir abajo

Re: You can´t blame gravity for falling in love // Shana L. Winterblood

Mensaje— por Invitado el Vie Sep 25, 2015 10:26 pm

You can´t blame gravity for falling in love
→ Jueves → 5:12 p.m. → Acuario  → Cálido
El mundano se quedo sin palabras. Una flecha de desesperación se clavó en su pecho al entender, en ese instante, que lo que acababa de escuchar era cierto.

"No es humana"

Se estremeció. Le temblaba todo el cuerpo como si se hubiera sumergido en aguas gélidas. Se quedó de pie, sumido en el terror y la ansiedad que habían arraigado en él y que parecían propagarse por todo su cuerpo como una infección. Sus pensamientos quedaron en blanco, como si también temieran que el hombre, ahora situado al borde de un precipicio de terror, fuera a resbalar y caer para siempre. Lo invadió la rabia y la frustración, pero no duro mucho hasta que estas fueron intercambiadas por un sentimiento de terror, había escuchado una voz, que se alzaba sobre el silencio de sus pensamientos vacíos. La voz lo había petrificado, creía que la había dejado atrás...

"¿Crees que puedes escapar de lo que está en tu cabeza? Eres una desgracia, lleno de vergüenza y rabia. Estas podrido por dentro."

El mundano no pudo articular palabra y permaneció inmóvil, con la cabeza baja y los ojos fijos en el suelo.-No... No es cierto.  -Sacudió la cabeza, repitiendo las mismas palabras una y otra vez -¿Crees que porque estas donde estas y yo estoy donde estoy puedes hacerte con el control otra vez? Te equivocas. Vete de aquí, lárgate. ¡Tú eres el culpable de todo!- La intensidad de su voz fue en aumento hasta pronunciar la última palabra casi en un grito.

"¿No lo entiendes? Hagas lo que hagas, siempre vas a terminar... aquí. Cualquier decisión que tomes, cualquier detalle que alteres, siempre vamos a acabar aquí. Yo tengo el control. Así que, yo gano."

Su mirada volvió a llenarse de inconcebibles imágenes y su voz temblaba bajo su poderoso influjo. De nuevo, solo fue capaz de pronunciar tres palabras-Te equivocas, yo...- Las palabras se quedaron atoradas en su garganta y un dolor punzante surco su espalda.

Sus piernas flaquearon y, segundos después un tremendo dolor se instauro en su cabeza. Se llevó ambas manos a la nuca, hundiendo los dedos en su cabello castaño. Noto como su respiración empezaba a acelerarse, hasta convertirse en un jadeo. Las emociones se le agolpaban en la cabeza y se atropellaban sin orden, fuera de control, deslizándose a toda velocidad, desenfrenadas. Ya no estaba seguro de poder refrenarlas y dominarlas, y pensó que, de hecho, tal vez ya no estaba seguro de nada.

A pesar de sus esfuerzos, a pesar de todo lo que había hecho, finalmente se derrumbó y, cayó. Cayó al precipicio del que probablemente no volvería a salir; sabía que lo que acababa de escuchar era cierto y, fue en el momento en el que lo supo que él había fracasado.

El mundano empezó a retroceder, hasta que el golpe en su espalda le indico que no quedaba camino por el cual retirarse, se volvió hacia la pared. Apretó los parpados mientras se murmuraba, o tal vez escuchaba, una voz que le sonaba dentro de su cabeza:

"Todo lo que dijo es cierto, pero ¿No has pensado en algo? Me parece que esas alas que tanto admiras son mas que un ornamento y, creo que ambos sabemos lo que eso significa."

Las palabras explotaron dentro de su cerebro. Sonaron de forma tan intensa y extrañamente audible que sintió punzadas de dolor atravesándole el cráneo. Gruño furioso y se dio un cabezazo contra el muro de piedra. No contento todavía dio un puñetazo contra la pared, se abrió la piel de sus nudillos, dejando que la sangre brotara de sus heridas. Se dio la vuelta y apoyo la espalda contra la piedra. Observo su mano sangrar, sin notar el dolor, al mismo tiempo que reparaba en como un hilito de sangre le corría por uno de los costados de su cabeza.

En su interior la demencia lo consumía.

El muchacho se mordió el labio para no hablar. Le hervía la cabeza, llena de imágenes de sus recientes visiones; él había visto cosas, no alucinaciones o delirios, sino que ahora lo único que le quedaba era admitir que todas esas cosas que había presenciado eran ciertas, enfureció.

A pesar de la furia que anidaba en sus ojos, la locura todavía no lo había invadido por completo. Se odio por ser tan débil y se deslizo espalda contra la pared hasta desplomarse en el suelo, temblando.
avatar
Invitado
Invitado
está

Volver arriba Ir abajo

You can´t blame gravity for falling in love
→ Jueves → 4:48 p.m. → Acuario → Cálido

El agua cristalina iluminada por la luz artificial le da a Shana en toda sus facciones. Si sus alas hubieran sido visibles al resto de visitantes del acuario, estos podrían haber visto como pequeños destellos de colores salían de las mismas para dar la sensación de estar viendo un arco-iris después de un día de lluvia. Pero en ese momento, los nubarrones de color grisáceo se habían instalado en su cabeza, como si quisieran deprimir y entristecer al hada.

Nunca en su vida la joven había apretado con tantas fuerza el cristal que tenía frente a ella que la punta de sus delgados dedos se tornaban de color blanco como el papel. Nunca había tenido tanto miedo, equivalente al que sintió cuando se fue de su casa hacia un mundo desconocido para ella. Tenía la desesperación de escuchar algo, aunque solo fuera las pisadas del humano alejándose. Lo que fuera con tal de saber que es lo que estaba pensando.

Al escuchar su voz, el hada no pudo sino girar sobre sus talones y mirar con cara confusa al que hasta hace unos momentos era su acompañante. ¿Qué no era cierto? ¿Acaso no pensaba creerle? Eso en cierta manera le alivio, puesto que tampoco estaba segura de que creyera todo aquello, pero por otro lado, le entristeció. No podría ser ella misma, al menos no con él.

Sus piernas se paralizaron y su labio inferior temblaba. La situación se había tornado extraña para ella y ni que decir tiene que no salía ningún sonido ni ninguna palabra coherente de su boca. Todo en ella había quedado reducido a cenizas y su cerebro maquinaba rápidamente que es lo que debía hacer para intentar dejar todo tal y como estaba.

Un pie se movió, al cual le siguió el otro. Así, se fue acercando, a pesar de los gritos de él, hasta llegar a donde estaba. Se agachó y alargó su mano para tocarle la cara, pero se detuvo justo antes de que las dos pieles se juntaran. Parecía destrozado y no quería hacerle más daño.- Jeff, lo siento. Yo no quiero hacerte daño.- susurró mientras una solitaria lágrima resbalaba por su rostro y acababa en sus labios, donde una sonrisa triste se había instalado.

Buscó ayuda en uno de los encargados del acuario, que la ayudó a dejar a Jeff en uno de los bancos que allí había. Luego, se sentó a su lado, mirando la inmensidad del agua azul donde nadaban los peces tranquilamente. Sabía lo que tenía que hacer y como debía hacerlo y aquel era el momento exacto para ello.

Lo miró y con voz baja y suave le habló.- Esto no ha sido fácil. Nunca pensé que llegara una persona a... querer decirle lo que era para poder ser yo. Pero tú trastocaste los planes.- su boca estaba reseca y se pasó la lengua disimuladamente por los labios.- Ahora, no sé donde estás. Y es por mi culpa.- respiró hondo y levantó la cabeza. Con la voz ahogada terminó su discurso.- Ya no volveré a verte. No quiero que sufras más y menos por mi culpa. Gracias por todos, Spencer. Adiós.- ni siquiera lo tocó. Simplemente agarró su bolso y salió del acuario en dirección a quien sabe donde.
avatar
Invitado
Invitado
está

Volver arriba Ir abajo

Contenido patrocinado
está

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.