07/08 - Estimados habitantes del submundo. ¡Aquí tenéis las noticias con las actualizaciones/nuevas propuetas/ideas del foro! ¡Pasaos cuanto antes a echar un ojo!


10/06 - Estimados habitantes del submundo. Ahora tenéis una forma de llevar el recuento de las habilidades especiales de vuestras armas. ¡Sólo tenéis que pasaros por este tema para tener al día el tiempo que os queda hasta la próxima recarga! ¡Pasáos cuanto antes!


04/06 - Estimados habitantes del submundo. Como habréis comprobado, la raza de los nefilim vuelve a estar abierta para todo el mundo <3 Y aunque aún no ha habido actualización de noticias... ¡no desesperéis! ¡Que antes de lo que podáis pensar estarán en vuestra bandeja de entrada ardiendo con el fuego celestial!


31/03 - Estimados habitantes del submundo. Como habréis comprobado, la raza nefilim tiene las letras en rojo en el censo del tablón. Eso indica que, hasta nuevo aviso, la raza está temporalmente cerrada por sobrepoblación. Sin embargo, antes de llevaros las manos a la cabeza definitivamente, esperad a tener un nuevo aviso por nuestra parte, pues estamos sopesando algunas cositas. ¡Un saludo! <3


07/03 - ¡¡Queridos habitantes del submundo!! ¡Aquí llegan las últimas noticias del foro! ¡Leedlas atentamente y no perdáis ni un solo detalle!


27/02 - ¡¡Queridos habitantes del submundo!! Queremos anunciaros que la limpieza de este mes de febrero se realizará entre los días 02 y 03 de marzo, para que tengáis tiempo de poneros al día. Así mismo, estimaremos que las noticias del mes saldrán esta misma semana, aunque sabemos que ya vamos con imperdonable retraso. ¡Perdón por las molestias y gracias por vuestra atención!


07/01 - ¡¡Queridos habitantes del submundo!! Queremos anunciaros que hemos recuperado el dominio del foro satisfactoriamente, de modo que podéis volver a utilizar la dirección anterior, www.cazadoresdesombras-rpg.com, sin ningún problema. Por otro lado, hoy se han realizado las limpiezas del foro. ¡Sigamos trabajando y pasándolo bien como hasta ahora, y perdón de nuevo por las molestias!


02/01 - ¡¡Feliz año nuevo a todo el mundo!! Con motivo de la llegada del ansiado 2017, hemos decidido daros un pequeño regalito. Si miráis en vuestra reserva de reliquias... ¡veréis que han aumentado considerablemente! Es un premio a todos los usuarios que se registraron antes del 01 del 01 por vuestro apoyo ^^Recordaros, además, que las limpiezas se realizarán al final de esta semana. ¡Apurad los últimos post para no perder vuestro color!


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Encuentros Desconcertantes (Jane M. deveroux)

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Encuentros Desconcertantes (Jane M. deveroux)

Mensaje— por Invitado el Miér Ago 19, 2015 5:03 pm

Llevaba horas viendo a la gente pasar. Analizando a los individuos uno por uno. Detalle a detalle. Y por el momento, no había una sola persona que hubiese captado mi interés lo más mínimo. Era lo típico, cuando deseas hacer algo específico, el tiempo se pone en tu contra y te hace creer que es imposible alcanzar tus objetivos. No obstante, sabía que terminaría encontrando lo que buscaba, no debía impacientarme, la espera daría sus frutos. Lo que no quita que me quedara otras tantas horas observando hasta que al fin encontré una presa. Un hombre de negocios, con un traje caro, un reloj más caro que el traje y apostaría que una billetera abultada, por lo que comencé a seguirle. A pesar de todas sus apariencias, no parecía que este hombre viviese con estrés, o mejor dicho, diría que tenía algo planeado para esta noche; por desgracia para él, las cosas no le iban a salir como esperaba.

Una vez estuve lo bastante cerca de él, me apoderé de su cuerpo, poseyéndolo de forma absoluta. Y entonces me dedique a averiguar quien era este hombre, revisando todos los documentos legales que llevase encima y su agenda electrónica. Con lo básico ya sabido, fui al banco de confianza del afortunado y desafortunado individuo para hacerme una generosa transferencia desde su cuenta, saqué una cantidad importante de efectivo, y me dirigí al Royal Opera House para asistir a una cena que tenía reservada mi anfitrión de cuerpo. Para que no digan que soy desconsiderado con las cáscaras que me pongo.

El restaurante estaba lleno, como de costumbre, y como de costumbre casi en exclusiva de gente adinerada. Serían buenas presas si me preocupase realmente el dinero, tal vez para otra ocasión me acordaría de alguna cara. El maître me llevo personalmente a mi mesa, una con buenas vistas en general. La mesa estaba vacía, por lo que pedí un buen vino y la carta para observar que platos iba a pedir, probablemente lo más caro dentro de lo más caro, ya que era otro el que pagaba.

Incluso un ser tan caótico como yo no esperaba ser interrumpido en este momento de calma, ya que era extraño que nada perturbase la paz de un sitio como este y debería ser demasiado pronto como para que hubiera llegado acompañante, de quien solo sabía el nombre. Y no obstante, me sorprendieron, cosa que ocurre con muy poca frecuencia...

Spoiler:
A quien le interese entrar, le dejo total libertad para hacer su entrada. Incluso le puede poner nombre al tipo rico que estoy poseyendo, si lo que se quiere es ser su acompañante en esta cena, por la razón que sea.

PD: Espero que este inicio no esté del todo mal(?)


Última edición por Kane H. Osborn el Miér Ago 26, 2015 9:24 am, editado 1 vez
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Re: Encuentros Desconcertantes (Jane M. deveroux)

Mensaje— por Invitado el Miér Ago 26, 2015 5:15 am

Encuentros Desconcertantes
→ Miércoles → 8:00 pm → Royal Opera House →Nublado

Hace muchos años que no veía a mi padre adoptivo, no le tenía buena estima por todas las cosas que me había hecho durante estuve bajo su cuidado, ni siquiera por asomo fui al funeral de mi madre adoptiva, se que él me localizo por aquella pagina donde trabajaba por internet, donde no era algo que a él le gustaría que su verdadera hija trabajara, pero en realidad me importaba poco lo que el opinaba de mis cosas. Me quería ver ya que estaba en la ciudad no sabía si se iba a quedar bastante tiempo o qué pero necesitaba hablar conmigo a lo mejor tendría algo importante que decirme, pero eso solo lo averiguaría si me acercaba hasta el restaurante que me invito para cenar con él. No le conté nada a Arael y a Sakura porque ya es algo personal y creo que eso a ellos no le interesaría para nada, ahora como ya los dos eran tal para cual, me sentía más sola que de costumbre en esa casa.


Me arregle medio formal para asistir al lugar donde me encontraría con Phillipe el cual era un sitio muy elegante, recordaba que los Deveroux tenían buena fortuna, no eran ningunos pobres a pesar de todo tuve suerte por esa parte, pero lo que se trataba al cariño eso se fue a la basura. Hice un pequeño moño en mi cabello rojo, acomodando mi vestido negro, que era corto estilo coctel para después pasar hacia el espejo y terminar de retocar mi maquillaje, me puse aquellas prendas de cristales debido que no podía usar oras prendas de accesorio, algunas me hacían mal y no sabía el porqué, coloco finalmente mis argollas y salgo de la mansión de los Nox.


Estaba un poco nerviosa mordiéndome le labio inferior por lo que me deparaba esa cena, a demás no sabía cómo reaccionar cuando lo viera allí tan descarado ahora tratando de ser amable conmigo, eso no se lo aceptaría. Preferí ir sola de nuevo, no quería que nadie me acompañara y viera las cosas de mi vida personal, no quería que nadie se enterara de mi pasado.


Llegue al susodicho lugar el Royal Opera House, miraba a todos tan elegantes pasar de acá para allá que me causo un poco de sonrojo en las mejillas, me sentía por un momento intimidada, nunca había estado en algo tan sumamente elegante y hermoso, no sé cuanto pago Phillipe por todo aquello me imagino que era un servicio muy alto. Entre mientras que escuchaba el sonido de mis tacones al mismo tiempo que el de mi corazón, no entendía porque estaba tan asustada, a lo mejor temía que me llevara a ese lugar donde me mantuvo la mayoría del tiempo de mi niñez, encerrada en esa habitación blanca-Buenas Noches, ¿Señorita que desea?-me pregunto un hombre bajito y algo relleno pero con mucha elegancia y formalidad. Me quede observándolo sacándome de mi ensimismamiento-Buenas Noches, vengo encontrarme acá con una persona-le contesto al señor-Dígame como se llama la persona con quien se encontrara y además de su nombre, claro-se acerca a un podio donde tenía una lista de personas y unas cartillas de menú-También necesito su invitación para anotarla-asiento-De acuerdo-encuentro la invitación y se la entrego-Soy la hija del Sr Deveroux, Jane Deveroux y sé que me está esperando por uno de estos lugares-comento observando el lugar tan grande y esplendido.


El señor hizo unas anotaciones, mandando a buscar a uno de los meseros para que me llevara a la mesa donde se encontraba Phillipe y finalmente mire al hombre que me crio tan miserablemente en esas épocas en New Orleans-Hola Phill-le saludo con un poco de sequedad esperando al que mesonero me sacara el asiento y me pudiera sentar, me senté y observe todas las cosas que tenía en la mesa, como que si se le había abierto el apetito al hombre durante estos años-¿Por qué tanto formalismo para verme?-pregunto un poco sospechosa, colocando mi bolso de mano entre mis piernas.


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Re: Encuentros Desconcertantes (Jane M. deveroux)

Mensaje— por Invitado el Vie Ago 28, 2015 8:48 am

Tenía una posición privilegiada en ese momento. Podía ver a la mayoría de gente del local sin que ellos me viesen a mi, aunque también he de decir que es cosa de demonios, ya que un mundano no podría ver tanto. Y como es normal, los subterráneos estaban entre los clientes del *. Todos distraídos en sus conversaciones privadas. No obstante, siendo normal encontrar personas sobrenaturales entre la gente corriente, incluso estos seres estaban por encima de la media, al menos en lo económico y social. Pudiera ser que alguien estuviera vigilando constantemente que no se colara ningún ser que causase destrozos o empezara una pelea. A mi me habían pasado por alto, y que no suela armar alboroto no quiere decir que no lo haga, pues pertenezco al caos, nadie sabe que es lo que puede pasar cuando el destino cambia o es cambiado para que los sucesos que van a acontecer sean más interesantes.

El servicio era rápido, mucho más de lo que cualquiera esperaba. Tal vez se debía al dinero que el tal señor Deveroux había dado para hacer la reserva. Ni corto ni perezoso, aproveché la buena atención y la inversión de este adinerado recipiente para pedir todo lo que se me ocurría, mientras no se desbordara la mesa. Algún cuchicheo se oía, pero como estaba en una zona reservada, no había mucha gente que pudiese verme, y quien podía trataba de evitarlo con clase. Las típicas tonterías de los que se creen aristócratas.

De pronto, los murmullos subieron ligeramente de tono, mientras una joven que parecía ser ligeramente reconocida entre los presentes y que, en cualquier caso, destacaba incluso en aquel restaurante, había llegado y se dirigía a mi mesa. Yo también la conocía, si bien no en mucha profundidad. Nunca habría esperado que fuese ella mi acompañante.

No todos los días te encontrabas con una “estrella” de internet, y mucho menos te esperarías que es la hija del tipo al que has poseído recientemente. A pesar del atuendo que había elegido, los tatuajes de la joven se hacían notar por encima de todo. Al principio creía que sería una cena con una hija pija o algo así, pero estaba claro que era muy distinto. La sorpresa era grata, cuanto más fuera de lo común salieran las cosas, más divertido sería.

Resultó obvio que no había mucho aprecio mutuo en esta familia, ya que de ser así, Jane no llamaría a su padre Phill ¿Qué razón tendría para verse? Ni idea, la verdad. Tampoco me importaba lo más mínimo, aunque sería muy aburrido que se fuese y terminara cenando solo. Por eso le dediqué una seria mirada a los ojos, apoyé los codos en la mesa y entrecrucé las manos delante de mí, en pose grave.

- El cómo te reciba es irrelevante. Sabes porqué te he llamado y porqué estás aquí, en caso contrario, no habrías venido. Pero no hace falta apresurar los acontecimientos. Come y cuéntame más sobre ti, sobre lo que haces y como vives. -La inste en tono autoritario-.

Una vez dije eso, me puse en una postura más formal y comencé a comer de lo que ya había pedido. Ciertamente, no creía que se fuese aún, a pesar de que era un farol, algo de razón había en mis palabras. Si ella no preguntaba directamente o me decía que era lo que quería, no podría responder nada en absoluto, por eso debería forzarla a esa situación. Y conocerla un poco más no me vendría mal. Incluso si reprochaba algo a su padre, me vendría bien para saber como actuar.

Por otro lado, mi mente ya maquinaba la diversión posterior a estos juegos preliminares. Soy un demonio, no se debe esperar algo bueno de mí. O eso dicen.
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Re: Encuentros Desconcertantes (Jane M. deveroux)

Mensaje— por Invitado el Miér Sep 02, 2015 5:06 am

Encuentros Desconcertantes
→ Miércoles → 8:00 pm → Royal Opera House →Nublado


Note sus palabras autoritarias algo que me hizo recordar mucho cuando estaba pequeña, en su casa, de repente me dio un gran escalofrío pensando en todo lo que en esos minutos trato de indicarme. Alce un poco mis hombros descubiertos ya que la camisa solo ocultaba el cuello con un lazo sencillo por detrás. Con un movimiento de mi mano tome uno de los cubiertos observando el montón de comida que tenía en la mesa, pero todo lo que estaba allí muy pocas cosas me gustaban-Estas peor que un cerdo-comente arrugando un poco la nariz dejando mostrar algunas pecas que se me escapaban del maquillaje. Tome un plato con algo apetecible, tostadas francesas al menos eso era lo que recordaba comer en mi niñez en la casa de los Deveroux y era lo único que mas extrañaba. Con el tenedor y el cuchillo, pique un poco de tostada untándole los demás ingredientes a modo que lo arrastraba con los cubiertos para después con una refinada inclinación de mi brazo lo lleve hasta mis labios para apretar con mis dientes y comerlo. Estaba simplemente deliciosa, trague e hice el mismo procedimiento hasta que caí en cuenta que aun tenia al viejo de mi padre adoptivo en frente.


Sé que me pedía que le contara varias cosas de mi vida. Que hacía, que como vivía, mas cosas sobre mí, además me insinuaba de que yo sabía porque estaba con él en ese lugar, en realidad estaría perdiendo la memoria porque él fue el que me cito en realidad, no yo, así que estaba en la misma falta que información que el-En realidad no sé nada, no sé porque me citas a este lujoso restaurante, no sé si es que me vas a decir que vas a tener una nueva mujer y aquí le vas a pedir matrimonio, pero si solo era para saber cómo estaba creo que en esto te has gastado demasiado, me fueras invitado mejor a un té-alzo una ceja divisándolo pues la manera de comer era sumamente diferente al anterior Phil que conocía, puede que con el transcurrir de los años estuviera cambiando un poco o después de la muerte de Genevive.


Antes me hacías pasar por loca ahora veo que tu eres el que estas parando a loco, por algo creo en el Karma-comento algo divertida-Pero, si tú no sabes porque me has citado a cenar en este lugar yo menos-como otro poco de tostada-De todas maneras no me quejo por la comida, esta muy buena-dije sonrojándome un poco sin quererlo-Phill, ¿qué sucede?- pregunto nuevamente, esperando que el hombre soltara algo, pero no, su expresión era tan serena, calmada y tan inexpresiva que me estaba alterando un poco-De vedad no puedo estar mucho tiempo contigo, no me gusta estar contigo, ya lo sabes, nunca has sido un buen padre y ahora no se qué te habrá pasado pero eso no creo que lo recuperes ahora conmigo, puedes conseguirte otra mujer con quien tener otros niños a ver si ellos te hacen ver en que fallaste y si fallas de nuevo a lo mejor te perdonen, pero yo nunca te voy a perdonar lo que me hiciste-arrugo el ceño, afincando fuertemente el tenedor sobre la tostada como si la estuviera apuñalando mientras lo veía a él con mirada fija y enojada-Ahora de una vez por todas, termina de sacar lo que venias a decirme, porque ver tu cara, me da gana es de vomitarte en tu plato todo lo que has estado pagando para que yo comiera junto contigo en este lujoso restaurante-me coloco de la misma manera que él se coloco para responderme anteriormente pero lo diferente era que le pestañeaba como niña buena.


   
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Re: Encuentros Desconcertantes (Jane M. deveroux)

Mensaje— por Invitado el Miér Sep 02, 2015 11:07 am

Se notaba que la joven odiaba a su padre. No es que fuese algo extraño en estos tiempos, antaño eso sería impensable independientemente de lo que te hiciese tu padre, y eso lo sabía yo mejor que nadie. No obstante, no era el odio común de las chicas despegadas, además de haber hecho caso sin rechistar a pesar de todo; algo tendría que haber pasado en ese caso ¿qué le habría hecho este hombre, que en principio parecía tan sofisticado? Reí internamente con los comentarios despectivos de Jane, manteniendo en el rostro de mi cascarón una mirada imperturbable.

- Si quieres algo que no esté aquí, pídelo, se llevarán cualquier cosa que te disguste -me limité a contestar. Mientras comíamos cada cual lo nuestro, observé que mi acompañante disfrutaba de lo que había escogido para comer, por un momento se había evadido de la situación en la que estábamos.

Aparentemente, ella no tenía idea de el porqué la había llamado su padre. Eso me ponía en un compromiso, pues en mi caso apenas sabía nada ni de mi recipiente ni de su hija, por otro lado, si no sabía el porqué, podía inventármelo yo sin que pudiese sospechar que fuese un impostor, como mucho pensaría que había perdido unos cuantos tornillos. Y eso fue lo que me señaló efectivamente, dándome de paso unos valiosos datos de la relación que tenían, con eso ya podría trabajar mejor la situación. Me mantuve en una postura neutra para escuchar todo lo que tuviera que decirme la joven, cada palabra me serviría de una manera u otra y puede que la velada terminase siendo más divertida de lo que había espera en principio.

- Puede que tengas razón, que esté perdiendo la cabeza... Si es un castigo, lo merezco. -Negué con la cabeza- no voy a pedirte que me perdones, no sería justo, y lo entiendo. Tampoco tengo interés en otras mujeres, solo tengo lo que me queda de ti... Y como dices, no es algo que tenga realmente, es solo un recuerdo y un remordimiento que no van a desaparecer. Por eso te he llamado aquí, no esperando aliviar mi conciencia, solo haciendo lo que debería haber hecho hace mucho tiempo... -me preparé para la bomba que se me había ocurrido, mirándola a los ojos con seriedad-. Voy a dejarte todo lo que me queda. Un testamento no dice mucho, por eso voy a dártelo cuanto antes. Quiero que puedas disfrutar de la vida, comiendo cosas que te gusten como ahora, o viajando si es lo que decides. Me da igual el uso que le des, todo mi dinero será tuyo.

Probablemente el auténtico Phill no estaría muy de acuerdo con ello, pero como no me importaba nada lo que le pasase, simplemente haría lo que había dicho, o al menos en parte, ya que le había quitado mucho a este hombre, incluyendo acciones e inversiones. Pero eso era harina de otro costal. Se me ocurría también otras cosas que podía “darle” a Jane, cosas que recibiría dependiendo de como se desarrollase la situación.

- Después de la cena, me gustaría que me acompañaras a mi habitación de hotel, donde tengo el ordenador para hacer las transferencias. Necesito algunos de tus datos para asegurarme de que te llega todo... -Dicho esto, continué cenando y bebiendo vino con tranquilidad mientras obsevaba como reaccionaba la “afortunada ganadora de la lotería Deveroux”. Puede que bien, puede que mal, no importaba, el simple hecho de observarla era entretenido por si mismo.
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Re: Encuentros Desconcertantes (Jane M. deveroux)

Mensaje— por Invitado el Mar Sep 08, 2015 3:24 am

Encuentros Desconcertantes
→ Miércoles → 8:00 pm → Royal Opera House →Nublado


Jane observo los relucientes platos con cada comida extraña mientras que fruncía la nariz, puesto que no todo lo que estaba en la mesa le apetecía, pero ella aparte de aquel movimiento de su nariz, arrugaba mucho su rostro debido a por cómo se comportaba aquel hombre que tenía en frente de ella. Todo parecía extraño, la comida, su vestimenta, su comportamiento hacían que la chica se confundiera por momentos y pensara que con el que cenaba no era su padre adoptivo.-No déjalo así, con estas tortillas me es suficiente pero deberías tu ordenar que se lleven lo demás si tampoco te lo vas a comer, le podría servir para otra familia desamparada o incluso para los animales de la calle que son mejores que tu-murmura para después comer otro poco de tortilla a la vez que observaba a Phill con mucha suspicacia, viendo cada uno de sus movimientos.


Cuando la humana colocaba su bebida en sus labios para beber del líquido que esta contenía, el hombre comenzó a dar una pequeña charla de que no podía disculparse como debería de todo lo que le hizo anteriormente a Jane pero eso no quitaba que las palabras del humano se le quedaran grabadas a la pelirroja al momento de que este la soltara de su boca- De acuerdo… creo que me estás dando a entender que pronto te vas a morir, ¿no?-cuestiona, alzando una ceja sumamente confundida por toda la revelación de Phil tras esas palabras tan seriamente que decía. Esta respiraba profundamente para comprender toda aquella situación pero lo que más le impacto fue aquella sorpresa de su herencia completa la cual se la dejaba entera a la pelirroja. Los ojos se le agrandaron por un momento a la vez que pestañeaban sin quitarle la mirada a Phill-¿Estás loco?- se le sale en un leve grito lo cual tuvo que ir bajando poco a poco para que las demás personas no se dieran cuenta de que pasaba algo en aquella mesa- ¿Cómo piensas dejarme todo a mí? No soy de tu sangre, simplemente soy una adoptada, tú y tu esposa me lo recordaban siempre, ahora no puedo creerte del todo, que de la noche a la mañana te despertaras con un ápice de remordimiento, de que todo lo que me hiciste paso en vano y que yo acepte ahora tus condolencias dejándome toda tu fortuna-suelta una risa sarcástica, dejando los cubiertos sobre la mesa-Pues, no gracias a tu dinero he podido viajar y sobre todo darme buenos lujos con la comida, he podido mantenerme sola y darme mis propios gustos-comenta altanera, a la vez que cruza sus brazos a la manera que observaba cada movimiento y cada acción que este tomara por la respuesta de la humana. Jane temió de que delante de todos la golpeara, era algo común de Phill, no le importaba golpear a los demás delante de varias personas no tenía vergüenza ajena.


Negó con la cabeza cuando él le proponía ir al hotel donde él se estaba hospedando para realizar todo aquel procedimiento de las transferencias bancarias. No era que Jane supiera demasiado de administración, cosas del banco o notaria, pero primero, él tenía que redactar aquello en algunos papeles donde dejara constancia de que si me dejaba toda su fortuna. Hacer lo que pedía no era legal-No, no quiero ir contigo a ningún lado, no estaría sola contigo en un hotel, no estás tan bien de la cabeza como supuestamente tú decías que la tenías. Una mente brillante. ¡Ja! Claro sobre todo brillante-rueda los ojos, sofocada- Brillante que… no sabe que para que me dejes toda tu fortuna primero lo tienes que legalizar en unos papeles para yo leer bien lo que me estas dejando, dejar consta de eso. Siempre hay que cuidarse las espaldas-suelta con una voz odiosa pero a la vez melosa, con rencor hacia el hombrecillo que estaba empotrado en la silla del otro extremo mirando a Jane con una cara tan severa que parecía que se le iba a explotar en cualquier momento. La pelirroja no le daba ya tanto miedo estar en frente de él, ahora tenía a quien temerle más pero de todas maneras ella sentía un frío en el pecho que le llegaba hasta el estómago haciendo que las manos le sudaran frío cuando observaba a Phil después de tantos años. El había sido el primer torturador de su vida y esa era una marca que ella no podría olvidar jamás.
   
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Re: Encuentros Desconcertantes (Jane M. deveroux)

Mensaje— por Invitado el Miér Sep 23, 2015 2:41 pm

Me intrigaba que cosas le había hecho Phill a su hija para que esta le repudiase por completo. No reaccioné a sus muecas ni a sus insultos, me limité a comer. Comería tanto como me fuese posible y más, pues el estómago que se llenaba no era el mío. No obstante, debía privarme de aquellos lujos para mantener una conversación entretenida, a pesar de que lo primero que pensase la humana es que su padre iba a morir pronto. Probablemente sería así, pero en lo social y económico seguiría “vivo” mientras adoptase su apariencia, aprovechando los últimos momentos de vida del cascarón para que me revelase todo lo que supiera para poder suplantar su identidad de forma perfecta.

- No me voy a morir, aunque cualquiera diría que eso es lo que quieres... De todos modos, mi intención es darte una significativa suma de dinero, y cuando vaya a morir realmente, que te lleves todo lo que me pueda quedar. -Aclaré, para luego escuchar, entre otras cosas, que Jane resultaba ser adoptada, dato importante. La verdad, habría sido más divertido si fueran familiares consanguíneos-. Eres lo que me queda. Esto es un acto de reflexión que me ha llevado mucho tiempo, no es un capricho ni demencia, y aunque está muy bien que no hayas tenido problemas hasta ahora, nunca se sabe lo que podría pasar, mi decisión es firme, no voy a cambiar de idea.

A pesar del escándalo producido, mantuve en todo momento una calma glacial. Ni una sola sonrisa se formó en mis labios, ni el entrecejo se frunció lo más mínimo. Una calma que rayaba en la indiferencia, ya que como demonio me importaba muy poco realmente las reacciones que pudiese tener la muchacha. Tras haberse “calmado”, reflexionó un momento sobre lo que le había dicho, y aunque se negó a acompañarme, por sus palabras y acusaciones fiscales, parecía que no iba a decir que no a mi dinero, o mejor dicho, al dinero de Phill.

- Si es una donación, tan solo tendré que pagar un impuesto aparte, no es algo que te deba preocupar a ti en específico. Te puedo donar poco más de cinco millones de dólares y el resto reservarlo en mi testamento, y si quisieses, podría darte otros catorce mil dólares anuales hasta el día en que me muera. Conozco las leyes, Jane, sé lo que hago aunque no te lo parezca. -Evidentemente, mi conocimiento de este tipo de leyes era muy agudo, pues era algo que usaba mucho por diversos motivos-. De todos modos, no sabía que te cuidabas tanto las espaldas por cuenta propia, la verdad es que me alegro por tu precaución, así sé que mi dinero estará a buen recaudo.

Aún sin la historia completa, estaba claro que había habido abusos en esta relación familiar. Que la actitud de su padre adoptivo fuese tan “irreal”, amable, incluso paciente, debía chocar mucho con la concepción de la pelirroja. No iba a perdonar a su padre por esta tontería, por supuesto, la única solución a este problema sería un contacto frecuente y conciliador durante años y sin ninguna garantía. En lo personal, me importaba muy poco la estructura familiar de nadie, simplemente soy amable lleve la piel que lleve... Estaría muy bien poder decir eso sin reírme, pero lo cierto es que me divertía desconcertando a mi acompañante. No tenía mucha idea de la implicación emocional que acarreaban mis acciones; los hechos decían que, a pesar de todo el odio que le dedicaba la joven a su falso padre, había ido a la cena, ya fuese por miedo o por algo tan humano como un pequeño instinto de reconciliación con su figura paterna, y en ambos casos, el trato que le estaba dando la desestabilizaría. Si en el momento apropiado, cambiaba mi forma de actuar bruscamente, la tortura psicológica sería grave. Tal vez, para conseguir este efecto, debería darle algo de espacio.

- Si no quieres venir hoy, contactaré contigo otro día ¿De acuerdo? Puedes traer abogado, notario o lo que te apetezca, yo lo pago todo. Supongo que es normal que no confíes nada en mí... -Tampoco expresé nada en ese momento, solo pensaba en como aprovechar al máximo mis opciones.
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Re: Encuentros Desconcertantes (Jane M. deveroux)

Mensaje— por Invitado el Miér Sep 30, 2015 1:59 am

Encuentros Desconcertantes
→ Miércoles → 8:00 pm → Royal Opera House →Nublado

  Cuando el hombre dijo que no se moriría algo dentro de la pelirroja se alivió pero a la vez sentía un enojo porque era lo que más deseaba-Lastima en realidad quería verte muerto-comenta como si nada para después escuchar sus palabras tan galantes, eso sí que no lo había perdido siempre hablaba de esa manera tan seca pero muy elegante y caballerosa aunque de eso no tuviera ningún ápice-Bueno entonces me dejas en tres y dos, es un sí o un sí, de acuerdo, acepto tu misericordia-la pelirroja cruza sus dedos sobre la mesa formando un puño completo con ambas manos para similar la situación-Si alguien te escucha juraría que eres hasta un abogado y todo que sabe las leyes pero eso no viene al caso-suspira hondamente, de todas maneras no era nada malo recibir esa gran cantidad de dinero el cual la humana podía guardarlo en su cuenta y utilizarlo para más adelantes si se encontraba siendo abandonada por aquellos dos que la custodiaban-Cuando tenga mi abogado me contáctare de nuevo contigo para ir a donde te estés quedando y hacer todo aquel procedimiento, al menos tendré alguien de testigo tanto para que vea si me quiere hacer un bien o por si me quiere hacer algún mal-deja las palabras sobre la mesa aunque haciéndole más hincapiés a las ultimas cosas que salieron de sus labios.


Jane tenía mucho miedo de encontrarse a solas con él, podría hacerle algún daño, toda esta caridad aún no se la creía para nada y no la iba hacer cambiar de parecer pero si llevaba con ella a alguien a lo mejor saldría ilesa de lo que realmente quería hacerle el viejo. Recuerda las otras palabras sobre de que era bueno que aprendiera a cuidarme sola porque así podía cuidar su dinero con más seguridad-Eres un idiota y un maldito- dice entre dientes, molestándose-Si, aprendí a cuidarme por mi misma, algo que ustedes no llegaron a inculcarme-la chica acerca su torso hacia su padre donde se notaba un poco su escote pero no le importo y se dispuso a tomarlo de la corbata-Si haces algo que no está en el plan te matare yo misma con mis propias manos-le susurra para soltarle de la corbata y empujarlo sobre su asiento nuevamente-Ya me retiro, no deseo verte más tu rostro- se termina por levantar de la silla-Gracias por la cena-le deja unos cuantos dólares sobre la mesa como pagándole por su servicios-Hasta otro día-toma su cartera y se larga atravesando la puerta de aquel compartimiento donde se había encontrado con el desagradable de su padre adoptivo.


   
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Re: Encuentros Desconcertantes (Jane M. deveroux)

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