07/08 - Estimados habitantes del submundo. ¡Aquí tenéis las noticias con las actualizaciones/nuevas propuetas/ideas del foro! ¡Pasaos cuanto antes a echar un ojo!


10/06 - Estimados habitantes del submundo. Ahora tenéis una forma de llevar el recuento de las habilidades especiales de vuestras armas. ¡Sólo tenéis que pasaros por este tema para tener al día el tiempo que os queda hasta la próxima recarga! ¡Pasáos cuanto antes!


04/06 - Estimados habitantes del submundo. Como habréis comprobado, la raza de los nefilim vuelve a estar abierta para todo el mundo <3 Y aunque aún no ha habido actualización de noticias... ¡no desesperéis! ¡Que antes de lo que podáis pensar estarán en vuestra bandeja de entrada ardiendo con el fuego celestial!


31/03 - Estimados habitantes del submundo. Como habréis comprobado, la raza nefilim tiene las letras en rojo en el censo del tablón. Eso indica que, hasta nuevo aviso, la raza está temporalmente cerrada por sobrepoblación. Sin embargo, antes de llevaros las manos a la cabeza definitivamente, esperad a tener un nuevo aviso por nuestra parte, pues estamos sopesando algunas cositas. ¡Un saludo! <3


07/03 - ¡¡Queridos habitantes del submundo!! ¡Aquí llegan las últimas noticias del foro! ¡Leedlas atentamente y no perdáis ni un solo detalle!


27/02 - ¡¡Queridos habitantes del submundo!! Queremos anunciaros que la limpieza de este mes de febrero se realizará entre los días 02 y 03 de marzo, para que tengáis tiempo de poneros al día. Así mismo, estimaremos que las noticias del mes saldrán esta misma semana, aunque sabemos que ya vamos con imperdonable retraso. ¡Perdón por las molestias y gracias por vuestra atención!


38 # 40
23
NEFILIMS
5
CONSEJO
11
HUMANOS
9
LICÁNTRO.
9
VAMPIROS
12
BRUJOS
5
HADAS
3
DEMONIOS
1
FANTASMAS

You are gonna go far, Kid ➵ Christopher O'Dare

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

You are gonna go far, Kid
→ con Christopher O'Dare → 22:00 → Instituto de Nueva York  


"Señorita Wintercloud somos conscientes de su posición de miembro del Consejo pero espero entienda la urgencia de nuestro mensaje;  hemos dispuesto nuestras fuerzas a patrullar la ciudad de Nueva York y adyacentes cuando hemos recibido cierta información de gran valor. Necesitamos que en conjunto con otro cazador de sombras se dirija a la guarida de unos hijos de la noche que ayudados por un demonio eidolon han secuestrado a un niño del instituto de Chicago y que residen actualmente en un edificio abandonado. Por favor repórtese en el Instituto de forma inmediata.



- Robert Lightwood, Director del Instituto de Nueva York"





Victorie dejó el mensaje de fuego apenas termino de leerlo. Cerró los ojos mientras se frotaba las sienes; hacía aproximadamente dos semanas que su llegada a Nueva York era conocida de forma "pública" por así decirlo; pues si bien había estado recibiendo instrucciones pues Amelia le decía donde estaban concentrando los "refuerzos" nunca habían ido dirigidos hacia ella en específico. Ahora la familia Lightwood y casi todos los nefilims del Instituto seguramente (Gracias, Christopher) sabían que la rubia residía temporalmente en la ciudad y la misma francesa había ido a ofrecer explicaciones a los directores del Instituto explicando el motivo de su venida -por lo menos uno de ellos claro- y que por cualquier cosa ella estaba a sus órdenes pero dejando explícito que ella no deseaba quedarse en el Instituto como era normal en los nefilims. Había tenido que usar cada gramo de persuasión que poseía pero finalmente -aún que de forma desganada- ambos directores habían aceptado su petición por lo que Victorie podía seguir residiendo en su apartamento en Upper West Side. La única diferencia es que ahora ella estaba al servicio de los directores y por supuesto al estos ganarle en rango no podía negarse.

Cambió su pijama por el flexible y rígido conjunto de los nefilims mientras se trenzaba el cabello en un moño elegante que evitaba que sus rizos dorados le disminuyeran la visión. Llevaba su estela en el cinturón de armas; en sus brazos y clavícula -y realmente en cualquier parte de piel despejada- relucían con intensidad las nuevas runas que acababa de aplicarse con monotonía y la habilidad de alguien que hace esto cada vez que va a salir. En su brazo tenía enroscado un látigo de oro que era un arma inusual en ella pero hacía poco se la había regalado Claire, a la que siempre llamaba por su nombre pues pensar en ella como su abuela era bastante... Extraño, la hada pasaba perfectamente por su hermana o por lo menos como la hermana menor de su madre. El mismo tenía motivos de enredaderas en el mango y parecía más bien algún tipo de liana enroscada en su muñeca. Sus chakrams estaban de igual forma en su cinturón así como varios cuchillos serafín y por último su espada. Lo básico para matar como diría su antiguo compañero de caza en Cannes.

Diez minutos después se encontraba frente al Instituto. La gótica edificación como siempre imponente se alzaba sobre ella mientras con una elegancia y soltura la rubia caminaba por los pasillos, como si los hubiera recorrido mil veces. Algunas cabezas se giraron para verla pero por lo que podía ver Robert no había mentido; el instituto estaba casi vacío en ese momento. Girando la cabeza siguió el camino que había seguido la última vez que había puesto pie en aquel lugar hasta llegar a la oficina del director. La rubia entró esperando encontrar la  director pero en su lugar en la habitación había otra persona que era imposible de no reconocer. Incluso de espadas el cabello y aquella figura eran inconfundibles y estaba segura de que en cuanto hiciera un mínimo ruido vería aquellos ojos claros tan similares a los suyos propios...

¿Por qué? ¿Qué había hecho para que Raziel la odiara tanto? Apretó los dientes mientras sentía el sabor metálico de la furia sólo del recuerdo de su encuentro, pues incluso sin su memoria fotográfica, las palabras de aquel nefilim se habían grabado a fuego en cada fibra de su cuerpo. Apenas dio un paso dentro de la habitación podía sentir sus músculos tensos por la anticipación. Casi estuvo tentada a darse media vuelta e irse pero en su lugar entró desganada —Christopher— dijo con una mezcla de frustración, irritación y resignación en su voz, escondidas en un tono ligeramente inflexible —El Director Lightwood me pidió que viniera, ¿Sabes donde está? Me enviaron un mensaje de fuego sobre un niño nefilim secuestrado— Casi deseaba que el rubio le dijera donde podía encontrarlo, que ella se pudiera marchar y no tener que verle porque verle dolía demasiado y también para que negarlo; hacía que le hirviera la sangre.

 —No respondas— dijo mientras sentía la imperiosa necesidad de frotarse las sienes y golpear su cabeza contra la pared ¿Ese efecto tenía su medio hermano en ella? Magnífico, simplemente magnífico. —Sólo dime que pasó y lo que supongo tenemos que hacer o no estarías aquí esperando— no era su intención analizarlo, de verdad que no, era algo que hacía casi de forma involuntaria, no podía evitar fijarse en como prácticamente el francés era un reflejo de ella misma; misma molestia y enojo, mismas ganas de irse, no hacía falta ser una experta para leer su lenguaje corporal como seguramente él podía leer el suyo. Dios santo pero si tendrían suerte si no se mataban ¿Cómo demonios iban a trabajar juntos?





- One Woman Army -:
avatar
Mensajes : 99

Reliquias : 689

Temas : 3/6


Hoja de personaje
Inventario:
Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8381-love-is-a-beautiful-fear-victorie-c-wintercloud-idhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8423-nothing-but-i-m-damn-sure-it-s-more-than-you-victorie-c-wintercloud-rshttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8441-lights-will-guide-you-home-victorie-c-wintercloud-chronology
Miembro del Consejo

Volver arriba Ir abajo

You are gonna go far, Kid
→ VIERNES → 22:00 HRS → Insituto de N.Y → Frío-Nevadas Intensas (7° G)
Al menos me puede decir, ¿porqué hace esto?— He repetido la misma pregunta por tres veces en diferente contexto y durante las mismas no hay cambio en la sombría expresión del director que no deja el gesto de padre sin arrepentir después de poner el castigo más odiado por el "adolescente rebelde" que tiene a su cargo. Sé que le estoy haciendo perder el tiempo; yo mismo perdería la paciencia sí un subordinado se negara a la tarea que le he encomendado y sólo porque el acompañante que le tocó no puede verlo ni en pintura. Ése es mi caso, ¿qué no fue suficiente mala suerte por una semana?.

Los detalles de la misión fueron concisos, no existían opciones -según Lightwood- para dejar pasar una oportunidad como tener las pistas del paradero de los secuestradores pero no descartamos que pudiera ser una trampa de los chupasangre. Y sí, de acuerdo, me preocupaba lo suficiente el niño para olvidarme del inconveniente con Victorie, mi posiblemente hermana/prima/familiar, aunque lo que no soportara era la disposición y confianza a ciegas del director con ella porque, a ver, ¿quién llevaba más tiempo conociendo N.Y?. Lamentablemente mis ruegos por cambiar de compañero se pasaron por el Arc de Triomphe tan veloz cuando mencioné que prefería mil veces a Adeline Geller en lugar de la "femme de chambre parisienne".

Y ahí estaba yo, solo en la oficina de Lightwood después de un "llamado urgente" que debía atender personalmente -o francamente, se desesperó de lo renuente que fui por aceptar- estar en silencio me permitió analizar la situación, de mi lado tenía que, gracias al Ángel, nadie más aparte de Adeline y los Directores sabían mi verdadero apellido, y no tendría porqué mal interpretarse que especialmente a mi se me diera el honor de "guiar a una recién llegada" en la ciudad. Punto para mi. El otro lado de la moneda era soportar a la única persona en el planeta con un endemoniado carácter tan semejante al mío y regresar en una sola pieza con el niño a salvo. Punto para ella, "odiaba" su obstinación tan exageradamente irritante.

Exhalo por la nariz, exasperado, mis ojos fluyen la lectura en el archivo (un folder grueso; papeles, fotografías de escenas, descripciones, cartas de los testigos y la orden emitida de emergencia tras la desaparición) que me hizo entrega el Director, cuesta leer el inglés cuando te has acostumbrado la mitad de tu vida en aprender el francés perfectamente. Casi 3 años en Nueva York y me sigo sintiendo el extranjero perdido. Demoro mi lectura en la fotografía y descripción del infante desaparecido; un nudo en la garganta obstruye el aire a mis pulmones, cierro el archivo velozmente al escuchar el pomo de la puerta girar, aclaro la garganta y recupero el estado sereno. Preparo el folder bajo mi hombro creyendo que se trata del Director con más información o quizás el regaño final para aceptar a... ¿y esa voz?.
-Merde- Maldigo cerrando los ojos, es decir, ni siquiera se dignó la princesa en saludar, no, inició con ese tonto tan soberanamente superficial que ni a mi abuela -sí tuviera- podría ocultarle lo mucho que desea NO estar ahí conmigo. Bien, el sentimiento es mutuo. Inhalo profundamente, me apoyo del escritorio frente a mi para ponerme de pie, giro apretando a mi costado el archivo bajo mi brazo izquierdo y encuadro la mandíbula mientras elevo el rostro con seriedad. ¿Qué, es la única que cree que puede ser indiferente?. Muerdo mi lengua, la dejo hablar, es obvio que ya pintamos nuestra raya pero, ni hablar, trabajo es trabajo; sin embargo, cuando la veo de arriba a bajo y lo que se ha decidido por vestir, me pregunto sí yo me siento tan extraño como ella de no usar siempre la etiqueta "Nefilim" con el cuero, cinturones y a saber dios qué más escondites secretos para las armas. Sin ofender pero prefería más mi "style de haute couture".

Joshua Aldertree— Hincho el pecho cuando llevo las manos a mi espalda —es el chico que buscaremos— no escucho mi voz como mía, diablos, las "dos rayitas" de paciencia que debía usar se fueron por el garete sí quería "parley" entre ambos. Frunzo el ceño, detesto tanto las manías que Brenand me dejó. Avanzo a la puerta abierta pasando junto a ella, suponiendo que me sigue, en el camino por los pasillos hojeo una vez más el archivo —14 años de edad, hijo de Jean y Hanna Aldertree, la última vez que se le vio fue en el Instituto de Chicago cuando sus padres le negaron salir con su amigo más cercano, Roger Silverstone, al centro de diversiones y videojuegos en el sur de la ciudad. Ambos escaparon a las 17:00 hrs, o al menos eso se estima, y se envió una patrulla de 4 Nefilim en su búsqueda a las 21:00 hrs— cierro el archivo para abrir la reja del ascensor con una fuerza innecesaria, la molestia que me dejaba Victorie y hacer un nuevo recuento de la información me provocaban dolor de cabeza como estrés mientras entraba al espacio después de que ella lo hiciese. Cierro la reja, aprieto el botón y espero el horroroso estremecimiento del metal peligrosamente oxidado para continuar con el informe aunque me cueste hablar con la garganta ronca—En el centro de diversiones encontraron un cuerpo sin vida y drenado de toda su sangre, se trataba del pequeño Roger pero no se halló a Joshua. Y, con la esperanza de encontrarlo como ruego de sus padres, más aparte todas las pruebas, la Clave decidió que era mejor dejar ésto en manos de miembros del Consejo en lugar de Cazadores que por lo visto no son lo suficientemente especiales— hago entrega del archivo a la rubia sin dirigirle la mirada, evito ver su reflejo en las paredes doradas del incómodo elevador y estuve por suspirar de alivio cuando llegamos a la planta de la Iglesia. Retiro la reja, cedo el paso una vez más, hago una mueca por el penetrante perfume picar mi nariz, salgo y me apresuro en caminar por el centro de la nave con el pequeño tic nervioso de mi pulgar en la mano derecha que ocurre siempre al encontrarme en ése espacio tan frío, sombrío, oscuro... diminuto...; escucho pero no presto atención en ella, me tiembla la mano cuando la meto en el bolsillo de mi abrigo sacando la única llave electrónica en el llavero con la Torre Eiffel a escala de un meñique. Entono la garganta.

Ya que un taxi privado o de la comunidad nos podría llevar sin cobrarnos la millonada y sospechar que somos potenciales asesinos seriales, iremos en mi auto— Anuncio enseguida de dejar atrás la verja del Instituto, bajo de la banqueta, cuido que en ningún flanco venga cualquier loco conductor neoyorquino y atravieso la calle avanzando a la recién adquirida "discreta camioneta". ¿Qué, un nefilim no puede transportarse con clase?, -podría haberlo dicho-. Uso la llave electrónica para abrir las puertas del copiloto y piloto, rodeo el auto, subo al piloto y cierro suavemente la puerta; el olor a nuevo lastimó mi nariz, digo, qué bueno y distintivo el aroma de cuero casi pulido pero no era el momento para apreciarlo, no cuando un niño posiblemente estaría muerto... Encendí el motor apretando el famoso botón automático y conduje a la avenida.
-Raziel, dame paciencia-



¡Visita mi  "Galerie Parisienne" !
We're a cool team, no?:
All begins like a normal relationship, don't you think? But...:

¡Patito, gracias por el regalo! :)
You're right, I was wrong, you never be my little sister and I love you for that.:
avatar
Mensajes : 814

Reliquias : 718

Temas : 8/8 (¡xD OUT!)


Hoja de personaje
Inventario:
Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t4395-let-me-show-again-chris-id-ficha-de-pjhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t4418-oh-come-on-im-ready-for-youhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t4478-well-done-mr-nephillim-cronologia
Miembro del Consejo

Volver arriba Ir abajo

You are gonna go far, Kid
→ con Christopher O'Dare → 22:00 → Instituto de Nueva York  
Ladeó la cabeza ligeramente observándole con detalle. Christopher era bastante alto seguramente le sacaría por unos ¿Diez centímetros? ¿Cinco? Ella no podía estar segura en aquel momento, tenía los mismos ojos que ella, azules como el mar, pero mientras los de ella eran de un azul cristalino tirando a violeta, algo innaturales por su sangre feérica, él los tenía de un apacible color azul mar, a veces verdes, a veces azules, ¿De verdad eran parientes? Fuera de uno que otro detalle en los rasgos y aquella obstinada y terca personalidad, ella no encontraba ningún parecido entre ambos... Suspiró, regresando su atención al cazador de sombras parpadeando mientras escuchaba el nombre. ¿Aldetree? ¿Cómo el antiguo Inquisidor? Curioso, tal vez por eso la Clave estaba tan empeñada en encontrarlo. Lo observa pasar y sin poderlo evitar aprovecha para hacer la comparación, seguramente eran siete centímetros, diablos, odiaba esa manía suya de no poder dejar una cosa en paz una vez se le metía en la cabeza.

Dando una media vuelta, empezó a seguir a su hermano por los pasillos del Instituto mientras trataba de captar cualquier detalle que podía de aquel lugar. Todos los Institutos eran bastante parecidos supuso, porque fuera de la disposición de las habitaciones, el color de las paredes y uno que otro detalle, aquel lugar era exactamente igual al lugar del que había escapado, simplemente perfecto. Lo escuchó con atención mientras la escena fluía en su mente y ella intentaba poner en orden la información que poco a poco se iba introduciendo a su memoria, recordaría cualquier detalle por supuesto, eran las ventajas de tener una mente como la suya, donde cualquier detalle se fijaba y una vez dentro sería imposible sacarlo. Estaba intentando con todas sus fuerzas morderse la lengua para decirle a su hermano que si tanto le molestaba, le dejara el archivo y ella se iría sola. Incluso pensó en disculparse, pero en ese momento la mera idea le parecía tonta, se limitó a suspirar mientras mantenía un semblante tranquilo, ignorando olímpicamente la clara molestia del rubio. Miró el archivo y estuvo tentada a pedírselo, pero decidió esperar a que este terminase por lo menos de explicarle lo que él había leído. Muerto, un niño muerto, así que los vampiros de verdad no sabían controlarse últimamente, el espacio antes suficiente repentinamente empezó a ahogarla mientras recordaba la mirada de aquel vampiro mientras le decía de una forma implícita lo que planeaba hacer con ella. Las náuseas se apoderaron de ella y se apoyó en la pared del ascensor mientras aquel estúpido ataque de estrés postraumático la dejaba. Ella era una nefilim y las amenazas de un puñado de hijos de la noche no le afectaban menos cuando tenía que concentrar todos sus esfuerzos en ocultar lo irritada que estaba ¿No eran lo suficientemente especiales? Vaya, pero si a alguien no le hacía falta autoestima. Recibió el archivo tranquilamente y se dispuso a darle una rápida leída mientras los diferentes detalles de la investigación se grababan en su mente, observó la foto del chico y luego las otras fotos de la escena del crimen de su amigo, que terrible, ella no entendía como algo tan malo le podía haber sucedido a aquellos niños, ojalá el pequeño estuviese bien. Salió en cuanto el ascensor dejó de moverse, dedicándole una última mirada a aquel montón de papeles antes de pasárselo de nuevo al rubio, no olvidaría ni un detalle de él así que no lo necesitaba más.

Una risa se escapó de sus labios que apenas logró ahogar ante aquel comentario, si, ella había tenido una mala experiencia como aquella en los primeros días que había recorrido la ciudad, había decidido pedir un Taxi después de que un demonio Oni le hubiese dado pelea, tenía la sangre del cabrón en su chamarra y había limpiado la hoja del cuchillo en ella antes de enfundarlo y subirse a la unidad. Había acabado en la estación de policía donde había permitido que le quitasen todas las armas y tras determinar que la sangre era de "algún animal que no lograban identificar" ella se había aplicado un glamour y había tomado todas sus armas ante la incredulidad de los mundanos, abrió la boca dispuesta a contarle aquello pero la cerró de golpe, no, no podía bromear de esa forma con él, seguramente, no se lo tomaría a bien —Por supuesto, no creo que un viaje al departamento de policía sea lo que necesitemos en este momento— se dispuso a seguirlo mirando aquella camioneta, vaya que era hermosa, ella siempre había amado más los coches de carrera pero podía apreciar la belleza de aquel vehículo. El aroma, una mezcla de cuero, productos de fábrica y algo que sólo podía definir como "a coche nuevo" la envolvió y con un dedo recorrió aquellos asientos de cuero maravillada —Debes ser como parte del elitista grupo de diez nefilims en todo el mundo que sabe conducir— soltó sin poderlo evitar y casi se arrepintió al momento, pues posiblemente ese tipo de bromas estaban fuera de lo que se consideraría aceptable entre dos personas que apenas pueden mirarse el uno al otro. Se mordió el labio y la tensión se volvió a apoderar de ella.

Ojalá le cayera un rayo en ese momento, para evitarse la tortura que seguramente le procedería.

*****

Estoy segura de que es por acá— dijo ella por ¿Segunda? ¿O ya era la tercera vez? Ella y Christopher se encontraban frente a una división del camino que ambos estaban siguiendo; teniendo en cuenta que rastrear vampiros era extremadamente difícil (para empezar, con las runas era imposible y los malditos casi no dejaban olor) saber hacia a donde se habían ido era más una cuestión de analizar el terreno, atar cabos, ojalá tuvieran algo del niño, así podrían rastrearle. Señaló el túnel y con tranquilidad se puso a decir en voz alta sus observaciones —El otro tiene huellas en el polvo, huele a sangre si, pero... se acercó y rascó un poco de la pared con un cuchillo revelando las capas de pintura con extraños símbolos —Estoy segura que estos son símbolos de bandas mundanas o algo así, a menos que quieras desmontar un cartel de drogas... En cambio el otro túnel— dijo ella, señalando el que a su parecer deberían seguir —Míralo, casi no tiene huellas y si que tiene polvo hay un montón de ratas— Victorie frunce el ceño. un tanto asqueada —Si, no huele a sangre pero no creo que los vampiros fueran a dejar un rastro obvio para que siguiéramos.

Sacó su piedra runa de luz iluminando el otro camino buscando otra pista que la ayudase a descartarlo, su anillo no detectaba ninguna presencia demoníaca pero como no detectaba tampoco subterráneos no es como que fuera de mucha ayuda. Ella seguía viendo lo mismo, incluso le parecía detectar un aroma muy fuerte a muerte, tal vez si que había un nido de demonios delante, razón de más para que los vampiros evitasen ese camino ¿No? —Creo que hay un nido de Raums o algo así, apesta a demonio ahora que lo pienso. Pero no es lo que estamos buscando, estoy segura.





- One Woman Army -:
avatar
Mensajes : 99

Reliquias : 689

Temas : 3/6


Hoja de personaje
Inventario:
Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8381-love-is-a-beautiful-fear-victorie-c-wintercloud-idhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8423-nothing-but-i-m-damn-sure-it-s-more-than-you-victorie-c-wintercloud-rshttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8441-lights-will-guide-you-home-victorie-c-wintercloud-chronology
Miembro del Consejo

Volver arriba Ir abajo

You are gonna go far, Kid
 VIERNES → 22:40 HRS → MILTON, N.Y (ZONA ALEJADA-TÚNELES) → FRÍO-NEVADA (-7° C)
Cruzado de brazos, negué por segunda vez con la cabeza, en definitiva Victorie había pasado demasiado tiempo encerrada en algún Instituto para poder diferenciar lo que era claro como el agua a una trampa que sólo le faltaba el cartel en la entrada con un titulo tipo: "Muerte segura, por aquí". Exhalo por la nariz pasando una mano por el cabello, contengo el impuslo de decir un improperio en francés, no digo nada mientras tomo camino por el túnel que ella estaba segura en seguir y del abrigo tomo mi propio cuchillo Serafín al que nombro "Amenadiel" mientras avanzo frunciendo el ceño.

Sólo para que conste, sí morimos ahí adentro será tu culpa, Wintercloud— espeto con una ironía que me sale como "rabieta" de no seguir mis propios instintos, ignoro lo que sea que haya dicho ella luego de dejarla varios pasos atras y aplico con la diestra un par de runas sobre mi antebrazo y yugular como: "Visión nocturna", "agilidad/equilibrio", "velocidad" y "resistencia". —Oh, mon dieu, ¿de verdad crees que no sé que ésto es una trampa?. Los vampiros siempre dejan un rastro mediocre para atraernos y emboscarnos. Ésto de aquí es sólo un nido -que como has dicho- nos guiará a Raums. ¿Y te preguntas porqué estoy tan molesto?— vuelvo a negar con la cabeza mirando al frente.

Estoy siendo demasiado necio, demasiado obstinado, tienes un efecto en mi que es como sí tuviera al mismísimo Brenand tratándome como chiquillo de 10 años, y no puede ser sano que toda esa bilis acumulada se deba a una metida de pata que en parte fue mi culpa pero que no hiciste más que avivar con tus "contactos". Claro, como sí alguien con sentido común se tragara lo que yo vi. Aprieto la mandíbula, pobres de los demonios en cuanto me tope con ellos porque destruiré al primero que se me ponga en frente sí lo que quiere es un pedazo de mi.

¿Sabes qué?, ¡porqué no, que vengan ya los demonios y nos den una paliza para que seas esa princesa en la torre esperando por un caballero heroico!— Giro caminando en reversa, encarando cualquier expresión que tengas, levanto las manos con actitud prepotente y... oh carajo, me estoy pasando, maldita sea. Cállate, O'Dare. —¡total, me da igual sí aún así me quitan las runas por atacar a la princesa!— escucho a mis espaldas un asqueroso y perturbador cuerpo reptar por el suelo; frunciendo el ceño, giro justo en el momento que un "pequeño" rapiñador estaba por abalanzarse a cualquiera de nosotros dos. Sin embargo, con mi ira y el impulso de destrozar algo -lo que fuera-, tomé el cuchillo Serafín entre ambas manos cortando de tajo de las asquerosas extremidades del demonio y en un amplio arco formado por la estela que dejó detrás el Serafín, atravecé la cabeza y hocico del ser burbujeante del Icor que me salpicó antes de volver a la dimensión donde el asqueroso pertenecía.

Me largo de aquí, no perderé tiempo en un nido de demonios cuando un niño ahí afuera. Victorie... ¡un niño está seguramente siendo torturado o ya muerto mientras nosotros limpiamos un nido!— Vuelvo por el túnel regresando mis pasos hacia la entrada, limpio mi cuchillo con el reverso del saco antes de enfundarlo en el cinturón —no te preocupes, seguramente tendrás más diversión aquí adentro y una medalla cuando regreses con las cabezas de todos los que caces. O mejor, gánate otro favor de ésa hada siendo informante o no— dios, me hierve la sangre, el sólo recuerdo de Central Park está saliendo a flote en el peor de los casos.

Olvido por completo las indicaciones del Director para entablar una buena relación entre los Nefilim "foráneos" y aquellos locales que tienen la ventaja de conocer casi todo el Estado de Nueva York. Pero no, no es rencor hacia ella, Victorie, ni que averiguara que compartíamos sangre... todo era culpa de la memoria de mi padre. ¿En serio, el hombre que me dio vida y crió, guardó el secreto de una segunda familia?, ¿mi madre y hermana murieron en vano siendo el entretenimiento de un patán?. Maldita sea, maldita sea. Tanto tiempo elogiando a mi padre, defendiendo su nombre y esperando el momento porque usar su apellido me diera orgullo en lugar de vergüenza... Brenand tenía razón, no pertenezco a un sólo lugar sí niego mi pasado y lo que me formó, pero qué -en nombre del Ángel- herencia tengo sí puedo ser yo un bastardo dejado en manos de un psicópata y traidor que creció con resentimiento toda su vida. Merde.



¡Visita mi  "Galerie Parisienne" !
We're a cool team, no?:
All begins like a normal relationship, don't you think? But...:

¡Patito, gracias por el regalo! :)
You're right, I was wrong, you never be my little sister and I love you for that.:
avatar
Mensajes : 814

Reliquias : 718

Temas : 8/8 (¡xD OUT!)


Hoja de personaje
Inventario:
Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t4395-let-me-show-again-chris-id-ficha-de-pjhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t4418-oh-come-on-im-ready-for-youhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t4478-well-done-mr-nephillim-cronologia
Miembro del Consejo

Volver arriba Ir abajo

You are gonna go far, Kid
→ con Christopher O'Dare → 22:00 → Instituto de Nueva York  
Victorie rodó los ojos, pero dejó que su hermano tropezara a ciegas como el imbécil que era. Hombres. ¿Qué no sabían escuchar? Al principio, cuando el nefilim empezó a tomar el camino que ella dijo NO era, pensó que le estaba tomando el pelo, que lo hacía para joderla, pero por su clara molestia llegó a la conclusión que escuchar no era uno de sus muchos talentos. Con un suspiro empezó a jugar con su estela, aplicándose runas en silencio mientras lo seguía, esperando el momento adecuado para decirle que ella jamás había dicho que debían ir por ese lugar, pero claro, primero lo dejaría despotricar un poco. Revisó su equipo de forma metódica, miró el anillo en su dedo, la piedra roja que empezaba a brillar débilmente advirtiendo la presencia de un demonio; los afilados Chakrams capaz de rebanarle la cabeza a alguien de un tiro bien ejecutado; los dos serafines (Raphael y Zophiel) enfundados a la espera de ser nombrados; y en su espalda su espada personal, desgarradora gélida, una bonita arma echa de adamas, obsidiana y oro, con runas recorriendo su hoja. Tenía aparte entre sus cabellos dos afiladas dagas empapadas en agua bendita, que mantenían sus rubios rizos fuertemente sujetos. Si, tenía lo suficiente como para sobrevivir a la estupidez de su medio-hermano.

Mi culpa, si, ajam— dijo ella sin prestarle atención, disfrutando un poco, de su confusión. Llevaba colgado en el cuello, en una cadenita el anillo de su familia y en ese momento lo acariciaba de forma distraída, todo con tal de no perder la paciencia. Ella no sería la que se viera como una niñata sin entrenamiento, que no sabía controlar lo que pensaba. Porque el rubio se veía a todas luces molesto, aplicándose runas mientras seguía un camino que los dos, sabían era el incorrecto, pero bueno —Si, de hecho si me lo pregunto, si siquiera hubieras prestado atención a lo que dije... Sabrías que yo dije que este no es el camino correcto, pero ah, te encanta hacer lo que te dicen que no hagas— masculló en portugués, con toda la intención de que su medio hermano, no entendiera nada. Podría haber farfullado en francés, pero habría perdido la diversión que le ocasionaba él que no entendiera absolutamente nada, a menos que hablase español, que en todo caso, seguramente podría entender un poco, en fin, no era su problema en ese momento.

Lo odiaba. Odiaba lo que él representaba, al principio pensó que lo que quería era respuestas, conocerlo, entender algo sobre la vida de su padre, alejarse un poco de la mano de su madre; pero lo odiaba. Era la viva imagen de que a su padre jamás le había importado ni su hija, ni su esposa, pues no había tardado mucho en conseguirse una familia con la que reemplazarlas. Ahí estaba Christopher, con sus cabellos rubios, sus facciones claramente francesas, aquellos ojos azules, mientras lo veía, no pudo evitar pensar que seguramente su padre se había visto así de joven y lo odió incluso más. No era su culpa, pero odiaba lo que la hacía sentir, menos. Se sentía como un juguete al que han abandonado, mientras juegan con otro reluciente y nuevo.

Así que aquel arrebato, le sentó como una patada en el estómago. Sus ojos, que antes mantenían una expresión serena, brillaron. Ya no eran las aguas calmadas de una laguna, eran la tempestad de un mismísimo huracán. Sin embargo contó hasta diez en su cabeza y no permitió que sus palabras le afectaran, sólo se le quedó viendo con una calma tan fría, que un ser humano normal hubiera retrocedido y cerrado la boca, pues era obvio que la francesa estaba manteniendo algún tipo de enojo visceral a raya. Pero claro, al parecer su medio hermano no tenía su capacidad para leer a las personas, porque siguió farfullando, llamándola princesa como si fuera una maldita mocosa malcriada que no sabía hacer absolutamente nada por su cuenta... El rapiñador la distrajo lo suficiente, pues empuñó el Chakram con una mano lista para acabar con él, pero no fue necesario, pues Christopher de un tajo, regresó aquella bestia a la dimensión infernal de la que venía. Y Victorie ya había tenido suficiente.

Christopher...— empezó, desganada dispuesta a decirle que ella jamás había sugerido que fueran por ese camino, que seguramente él la había escuchado mal y que lamentaba haberlo dejado seguir como un idiota, pero que se la había ganado, o algo parecido, tranquila, pero directa. Sin embargo su hermano empezó a escupir veneno en su dirección. Y Victorie ya había contenido demasiado su temperamento ese día, sin insultarlo ni una sola vez, mientras él se dedicaba a decirle cosas una y otra y otra vez, sin que la mujer siquiera parpadease, y Victorie Claire Wintercloud no era el maldito saco de boxear de nadie. No había forma de que Christopher pudiera haberse preparado para eso, porque no hubo una señal previa, ni un gesto de molestia, ni un grito de indignación, nada, Victorie había estado de pie con esa expresión fría de enojo pero sin mover un sólo músculo, hasta que como un relámpago cruzó la distancia que los separaba, deslizándose elegantemente, como una pantera, antes de acabar dándole una patada con la fuerza suficiente para tumbarlo al piso —¿Acaso eres imbécil? ¡Yo jamás dije que siguiéramos este camino!— estaba furiosa, pero su voz era un témpano de hielo, carente de sentimientos —Pero tú, te la has pasado demasiado distraído en lo mucho que me desprecias, como para poner atención cinco segundos a lo que yo digo. insultándome, llamándome princesa como si no supiera hacer nada— el enojo empezaba a dejarse entrever en sus palabras y no había manera de disimular las llamas en sus ojos. En fin, lo había intentado.

¡Pero eres un maldito niño mimado, haciendo una rabieta porque descubriste al igual que yo, que nuestro padre es un maldito mentiroso!— Se moría por golpearlo, de verdad, se moría por arañarlo, ver volar los Chakrams hacia su cabeza, descargar todo el enojo que traía en su contra, porque por muy controlada que fuera, Christopher había logrado sacarla de sus casillas. Lo miró con desprecio y se dio la vuelta, como si no le importara. Quería pensar que lo había provocado lo suficiente para que se abalanzara sobre ella, para que le diera una excusa para golpearlo, así que si bien caminó despreocupada, estaba esperando que él viniera a ella. Y sabía que era tan impulsivo como ella en esos momentos, así que era cuestión de esperar antes de que viniera a ella. Sonrió dejando que el mango del látigo se enroscara en su muñeca. Apenas lo escuchara venir el electrum lo recibiría con un chasquido. Hasta se tomaría la molestia de decirle que era un regalo de hadas, sólo para verlo enojarse. Maldita sea, ¿Así de rápido se habían ido al carajo sus planes de ser civilizada?




- One Woman Army -:
avatar
Mensajes : 99

Reliquias : 689

Temas : 3/6


Hoja de personaje
Inventario:
Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8381-love-is-a-beautiful-fear-victorie-c-wintercloud-idhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8423-nothing-but-i-m-damn-sure-it-s-more-than-you-victorie-c-wintercloud-rshttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8441-lights-will-guide-you-home-victorie-c-wintercloud-chronology
Miembro del Consejo

Volver arriba Ir abajo

You are gonna go far, Kid
 VIERNES → 22:55 HRS → MILTON, N.Y (ZONA ALEJADA-TÚNELES) → FRÍO-NEVADA (-7° C)
Tienen la misma mirada.
No es el mismo color de ojos, las pestañas son diferentes, el perfil tampoco le pertenece, y la pronunciada barbilla pone un retoque a los afilados pómulos. Sí hace dos semanas me dijeran que ella era su hija, lo rechazaría cortando desde raíz cualquier sospecha. Pero ahí estaba él. Una capa diluida de su personalidad sobre una belleza indescriptible; mirándome con el cólera conteniéndose en el autocontrol de su carácter, verificando las posibilidades y midiendo la gravedad para tomar el asunto en manos. Conocía lo que venía después de ello aunque hacía años que no experimentaba el mismo nudo en la garganta desde esa ocasión  -y cómo podría olvidarlo- cuando advertí por primera vez en mi infancia la explosión de un adulto enfurecido.
Yo era un niño muy curioso, atraído por los tesoros y descubrimientos arqueológicos, siempre fingiendo estar de exploración en las tierras de la granja. Corriendo por los maizales, recogiendo rocas y llegando a casa con lodo en las botas y un enmarañado cabello rubio cubierto de tierra. Nunca había sido mi intención angustiar a mis padres o sacarlos de sus casillas. Más lo que hice cuando una tarde encontré la caja "secreta" debajo de tablones sueltos en el granero me hicieron darme cuenta que todos ocultábamos algo por una u otra razón esperando olvidar "eso" para que jamás se permitiera usarlo en contra nuestra. Qué tonto había sido.

—¿Sí, Victorie?— Interrogué irritado poniendo énfasis en tu nombre con un medida ironía, detuve mi camino, obstinado fruncí el entrecejo aguardando impaciente. Ojalá que lo que tuvieras que decir fuera mejor para no largarme de ahí. Por una parte quería pedir disculpas, vaya, lo que salió de mi boca minutos atrás eran patrañas sin ningún destino más que sacar un poco de la frustración que llevaba conmigo día y noche hasta producirme insomnio. ¿Era tarde para pedir disculpas?. Lo dudaba. No quería que sonaran todas mis babosadas como desquite hacia ti, estaba furioso conmigo mismo por no entender qué pasaba o pasaría sí no veía el camino que pisaba a cada tramo de horribles experiencias. Y a lo que esperaba llegar -sí era el caso- podría haber sido una discusión... algo que zanjara de una maldita vez todo... un atajo para encontrar todos los detalles que nos ahorrarían dolores inmensos de cabeza. Al menos conservaba mi esperanza hasta que el aire escapó de mis pulmones con una gutural exhalación brotando de mi garganta al preciso momento que una costilla me crujió.

Mi cuerpo se dobló involuntariamente hacia el piso, nada detuvo mi caída cuando el rostro golpeó la grava y me abría una pequeña cortadura sobre la ceja con el vidrio de alguna botella echa añicos. Tosí, me removí y sujetaba el costado con mis dos manos haciendo presión sobre la zona que literalmente sacó toda mi reserva. El sonido sordo obstaculizando mis oídos nubló un poco la visión mientras trataba de jalar aire por la nariz.
Cerrando los ojos tuve la visión de estar parado con la cabeza gacha, llorando con hipo entre sollozos, temeroso del dedo índice que me señalaba a mi y luego al espacio vació que ocultaban los tablones en repetitivas amenazas; escuchando gritos severos en francés que incluían mi nombre mientras me era arrebatada la funda de cuero que protegía la caja de un material cristalino entre blanco y azul. Y después la imponente sombra alejándose de mi para dejarme encerrado en el granero con un silencio sepulcral.

Volver al presente era más doloroso que el recuerdo mismo, aquí ya no era un niño de 7 años lloriqueando por no comprender qué hizo mal, no, ahora entendía el daño pero me importaba lo mismo a que si matara una mosca rondando mi comida. Me perdía en el impulso.

No te...— Jalo una bocanada de aire para conseguir el mínimo aliento para hablar, toso colocándome de rodillas lentamente, paso mi mano por el cabello y en la nuca cierro con fuerza el puño —...sí dices una palabra más— corregí terminando apenas mi frase. Jadeaba hasta que el espasmo de dolor dejó de ser punzante en mi costado y pude erguirme aún al nivel del suelo. Negando con la cabeza, escupo un exceso de saliva hacia el lado contrario de ti, y estoy por incorporarme cuando sueltas la bomba verbal más dolorosa que una bofetada y golpe en los bajos. Sí pudiera verme a un espejo diría que estoy horrorizado al punto de querer vomitar todo desde el desayuno. La sangre se esfumó de mi rostro y sentí un frío gélido recorrer la espina dorsal con un millar de agujas. Ok, pasaste la raya.

Y para colmo, me das la espalda. Bravo.

Limpiando mi boca con el dorso de mi mano, agachado me precepité contra ti pero esperaba que algún contraataque bajo "tu manga" fuera demasiado obvio lo que esperarías de mi, y por ende, antes de llegar giré a un costado sobre mi cuerpo para poder lanzar en el impulso mi pierna creando así un medio círculo sobre la grava para golpear la parte interna de tus rodillas y hacerte caer. Mientras tanto, evitando o no un dolor lacerante que sentí llegar en un ángulo que no hice caso hasta abalanzarme sobre ti; me apresuré en forcejear con tus muñecas sujetas contra mis manos y luego impactar mi rodilla en la parte de tu cuerpo más cercana en ése ángulo. —¡No tienes ningún derecho a hablar así de él!— Grito con furia, apartándome, te solté con un empujón precaviendo algún ataque en respuesta —¡Ninguno Victorie!. Y jamás lo tendrás habiendo crecido con todo, ¿qué yo soy el mimado?, ¡mírate a ti!— lanzo un golpe al aire expresando mi desdén —¡Juzgando antes de conocer y sin un sólo sentimiento en todo lo que sale de tu boca!. ¿Qué demonios sabes de mi?, ¿qué merde sabes del hombre que pereció cubriendo a su esposa e hija ya muertas?. ¡Nada!, ¿me escuchaste?. ¡Lo único que has hecho es tachar a ése "maldito mentiroso" sin poner atención a que quizás ocultó todo por una razón!

Tras lo anterior una ola de calor me invadió, había jurado que cuando golpeara a una mujer sería el día/noche en donde perdiera absolutamente todos mis cabales sin retorno alguno, quería acabar con mi dolor golpeando lo primero que tuviera al frente. Igual que los costales de arena destruidos y apilados en la Sala de Entrenamientos. Ver mis manos heridas por la fricción del cuero contra la piel, sentir gozo del resultado que un puño vibraba en todo mi cuerpo por la velocidad y el golpe cuando me hacía olvidar el dolor interno que me derrumbaba hora tras hora. Deseaba penosamente el dolor para evitar la verdad.

En cámara lenta vi mi puño derecho tomando impulso desde una posición que se usa en el box, un grito furioso emanando de mi garganta y mi cuerpo reclinándose con el pie de apoyo a mis espaldas para no perder el equilibrio una vez que impactara mi golpe.

¿Por qué no puedo detenerme?.


¡Visita mi  "Galerie Parisienne" !
We're a cool team, no?:
All begins like a normal relationship, don't you think? But...:

¡Patito, gracias por el regalo! :)
You're right, I was wrong, you never be my little sister and I love you for that.:
avatar
Mensajes : 814

Reliquias : 718

Temas : 8/8 (¡xD OUT!)


Hoja de personaje
Inventario:
Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t4395-let-me-show-again-chris-id-ficha-de-pjhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t4418-oh-come-on-im-ready-for-youhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t4478-well-done-mr-nephillim-cronologia
Miembro del Consejo

Volver arriba Ir abajo

You are gonna go far, Kid
→ con Christopher O'Dare → 22:00 → Instituto de Nueva York  
El látigo cobro vida en su mano.

Victorie jamás había usado un arma como aquella. Estaba acostumbrada a cuchillos, espadas o la elegancia de los chakrams; armas donde si tu oponente cambiaba de dirección, fallabas. Armas que dependían en mayor parte de tu habilidad y entrenamiento; pero aquel látigo era una extensión letal de su brazo. Apenas lo escucho venir se dio la vuelta, desenrollando por completo aquella arma y haciendo un arco en su dirección. Christopher lamentablemente, estaba bien entrenado y cambio de dirección en el último momento, por lo que el látigo falló su objetivo principal que era el esternón y golpeó el costado de su medio-hermano, con una fuerza tal que de haber sido un mundano, posiblemente le habría quebrado una o dos costillas. Pese a eso, Christopher logró su objetivo y Victorie acabó en el suelo, tirando del látigo con fuerza para desequilibrarlo mientras caía, por lo que él se vino encima de ella con la gracia de un gato, aterrizando con un rodillazo en su costado que la hizo soltar un alarido furibunda. El rubio había logrado medio controlar sus manos, por lo que la rubia se empeño en regresarle el rodillazo apuntando a aquella zona que si bien era literalmente, un golpe bajo (y trampa a toda luces) cumpliría el objetivo de la rubia de quitárselo de encima. Sin embargo su rodilla alcanzó su estómago justo en el momento en que su hermano furioso la soltó para empezar a hablar.

Error.

¿Por qué Christopher? ¿Por qué él te prefirió a ti y decidió que podía olvidarse de mi existencia como si nada? ¿Cómo no me crío pierdo el derecho a darme cuenta de que seguramente mentía cuando decía que le importaba mis yo y mi madre? Y claramente, les mintió a ustedes pues jamás les dijo absolutamente nada— aquellas palabras salieron como dagas heladas revelando el dolor que realmente sentía. No importaba lo que decía aquel chico, que tal vez su padre había tenido una buena razón, claramente, había podido hacerse con otra vida sin ningún problema, sin siquiera molestarse alguna vez en aparecer para dar una explicación. Ella se río fría. Victorie no parecía ella misma, no había ni rastro de la chica de sonrisa amable, que se ganaba a todo el mundo con sus modales y su forma alegre de ser, estaba completamente llena de ira y dolor. Se sentía traicionada, pateada y olvidada, alguien sin valor, y odiaba tener que ver a Christopher a la cara, porque su existencia era el recordatorio de que su padre le había tenido tanta estima como los dueños de los perros de raza, que los quieren mientras son cachorros bonitos y tiernos, para después dejarlos abandonados en una carretera, sin detenerse a mirar atrás —¿Sin ni un solo sentimiento? — bramó dolida, no supo en que momento se había incorporado, pero ahora de pie, chasqueó el látigo en su dirección nuevamente, deseando quitarle aquella mirada del rostro, la mirada de su padre. —¿¡Cómo crees que me siento imbécil!? ¿Cómo te sentirías tu si supieras que tu padre, el hombre al que de alguna forma habías aprendido a perdonar, pese a que te dejo, le rompió el corazón a tu madre; tuviera otra familia, como si jamás le hubieras importado? ¿Qué lo juzgo sin saber? ¿Saber qué? ¿Lo poco que le importaba? Lo dejo bien en claro y tu eres parte prueba de ello. — se calló al ver venir el golpe de su medio-hermano y sonrió petulante.

Aksel le había enseñado como detener justo un ataque como aquel. Su parabatai tenía una fuerza condenada por lo que calculo, tendría que aplicar lo mismo que hacía con él. No se movió, dejando venir el golpe, y en el último segundo, su brazo cobro vida, golpeando con fuerza el antebrazo en dirección lateral, desviando el golpe y si el Nefilim no reaccionaba a tiempo para proteger aquella artículacion, le dislocaría el hombro. Casi deseaba que no se diera cuenta de lo que pretendía, pero algo le decía que sus entrenamientos eran similares, por lo que no espero mucho más que causarle dolor cuando el nervio que pasaba por el antebrazo en aquel punto que ella había golpeado, enviara sensación de dolor a través del mismo.

Lo miró a los ojos entonces. El azul antinatural de sus ojos topándose con aquel azul celeste. Lentamente se empezó a mover alrededor de él buscando una brecha en aquella defensa. El látigo en su mano se empezó a retraer enroscándose posesivamente a la espera de que su dueña le diera una señal para salir disparado. Podría empezar a luchar con los Chakrams pero Christopher no estaba usando armas realmente, así que ella no pensaba jugar con una ventaja tan sucia como aquella; pocos cazadores de sombras sabían como luchar contra alguien armado contra armas tan poco usuales como lo eran aquellos discos afilados en su cinturón. Tras pensarlo suficiente se lanzó ágil y rápida, cambiando de dirección en el último momento, apoyando todo su cuerpo en un salto contra la pared para tomar vuelo y enroscar sus piernas alrededor de él, en una llave que inevitablemente los llevaría a ambos al piso. Luego fue una lucha de golpes, codazos, arañazos por parte de ella, mientras ambos cazadores de sombras luchaban por ver quien saldría dominante en aquel intercambio, buscando inmovilizar al otro.

Christopher le ganaba en fuerza por lo que cuando alcanzaba a agarrarla Victorie se lastimaba para zafarse, sin embargo ella era mucho más rápida que él por lo que atraparla era bastante complicado, se libraba y golpeaba en cada oportunidad que tenía, respirando agitada debido a la activación de cada musculo en su cuerpo. Ella había llevado siete años invicta hasta que aquel día en Central Park su hermano había logrado ganarle, no iba a darle ese gusto nuevamente. Logro empujarlo con la fuerza suficiente para conseguir ponerse de pie antes que él y entonces reanudaron aquella danza mortal. Pero de pie era cuando la joven tenía la ventaja, era rápida, flexible y por cada golpe que Christopher lanzaba, ella lanzaba dos. Claro, que un solo golpe de su hermano era suficiente como para desestabilizarla, pero de cierta forma, su velocidad igualaba la fuerza, por lo que era una pelea, lo suficientemente reñida para que su final estuviera lejos.

Zigzageó hacia atrás, esquivando o bloqueando los movimientos que le fueran posibles. Su cuerpo protestaba ya y no le sorprendería que al día siguiente se levantara llena de hematomas por todos lados; pero no le importaba. Ya ni siquiera era por lo que le había dicho, era la necesidad de sacar toda la furia que tenía y de derrotarlo —Vamos hermanito— dijo ella burlona y con todo el sarcasmo del mundo, mientras se movía a su alrededor con la gracia de una pantera —No te contengas, me ganaste una vez, pero no pienso darte ese gusto de nuevo — apenas dijo eso lanzó una patada en su dirección, empujándolo contra la pared. Intentar inmovilizarlo era inútil, Christopher posiblemente se zafaría y ella acabaría atrapada. No, tendría que vencerlo de alguna otra forma.

Que ganas tenia de enroscar el látigo en sus piernas para tirarlo y entonces con esa ventaja, acabar con aquello.




- One Woman Army -:
avatar
Mensajes : 99

Reliquias : 689

Temas : 3/6


Hoja de personaje
Inventario:
Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8381-love-is-a-beautiful-fear-victorie-c-wintercloud-idhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8423-nothing-but-i-m-damn-sure-it-s-more-than-you-victorie-c-wintercloud-rshttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8441-lights-will-guide-you-home-victorie-c-wintercloud-chronology
Miembro del Consejo

Volver arriba Ir abajo

You are gonna go far, Kid
 VIERNES → 23:15 HRS → MILTON, N.Y (ZONA ALEJADA-TÚNELES) → FRÍO-NEVADA (-7° C)
No era cierto, un hombre como mi padre no podría haber hecho daño ni siquiera a una mosca, y pensar por una milésima de segundo que era el cobarde... el desnaturalizado padre de familia que abandonó a su primer matrimonio con una hija sin aparentemente alguna explicación. ¿Victorie mentiríaa?, ¿me costaba admitirlo?. Claro que no. El mundo de mi infancia se derrumbaba entre recuerdos de picnic a la sombra del más grande roble junto al maizal; sonrisas de un amor profundo entre él y mi madre, luego la llegada de Dena iluminando nuestros días con todas sus risueñas risas advirtiendo que se encontraba despierta.
En definitiva, Victorie se equivocaba.

Enfurecido, no vi la intención que guardabas bajo la manga sí me extrañó que no movieras un sólo músculo mientras me avecinaba a ti con el claro golpe a un rango alto de impacto. Qué lógica tenía aguardarme. Pero eras lista y -podría jurar- leías los movimientos que me costaron años de prácticas bajo la tutela más pesada de Brenand con constantes llamadas de atención las cuales terminaban en castigos o golpes obligados a sanar por el tiempo y no bajo un iriatze. Fui inconsciente de la realidad en donde yo no era mejor pese a tanto entrenamiento y experiencias. El dolor engarrotando mi brazo era el premio de un descuido y tan cerca estuvo de dislocar mi hombro. Y el grito gutural que brotó de mi garganta era la mínima expresión de un orgullo caído.
Regresando la guardia con el brazo herido tendido tras mi espalda para esperar a que el calambre desapareciera un poco, en mi defensa tenía el brazo zurdo levantado con el puño cubriendo mi barbilla y en el minuto de contraataque supe definir cuáles eran tus planes de proseguir la batalla.

Había regalado la posición delantera con esa llave de tus piernas a mi cuello, quería que impactáramos en el suelo y ahí rematar a tu cuerpo con técnicas de sumisión al estilo de las marciales mixtas entre codazos como duros rebotes levantando tu cuerpo en ocasiones de que por segundos quitarían el aliento. Más tus rasguños lastimaban mi cuello, mejillas y espalda. No saldrías tan fácilmente de mi sí lograba mantenerte debajo inmovilizando la pierna de apoyo con ahora una llave mía enroscándose tal pitón; no es que deseara matarte, eso era el límite de mi autocontrol pero sí tú continuabas golpeándome yo tendría la obligación de defenderme no dando golpes definitivos ni tocando tu rostro por más al alcance que estuviese. Sin embargo, nuestra tosca separación por tu empuje me hizo rodar sobre la grava apoyando mi peso en un sólo pie para volver a incorporarme; jadeando, sudando por completo y el lacerante dolor de mi costado que tenté ligeramente observando la sangre manchando mi mano al separar. El látigo era una artimaña y te hice ver mi sangre mostrando el reverso de mi mano amonestando silencioso que sí usabas una vez más el electrum no me dejarías otra alternativa que usar cualquier arma en defensa.

Mientras tanto, posicionándome, ladeé la cabeza quitándome con el hombro el exceso de sangre cayendo tras mi oreja producto de un profundo rasguño, y frunzo el entrecejo torciendo la boca con una mueca desagradable. No respondería a tu intento de humillación. Ya podía levantar los dos brazos al menos lo suficiente para recobrar una defensa de porcentaje mayor para mi salud sí es que lograbas pasarla; no podía y no quería entrar en frenesí como aquella noche en Queens donde Amelia me encontró matando a golpes al mundano ebrio que tuvo un peor final con el coma inducido en el mismo hospital donde yo escapé junto a la pelirroja. Había estado mal. Estaba fuera de mis límites volver a perder la conciencia y parecerme a él... a Brenand... su sombra me perseguía hasta en pesadillas.
Lamiendo mis labios, saboreé el amargo metálico de la sangre y volví a escupir una flema carmesí. Esperando.

"Puede morder, romper y aniquilar a todo tu oponente. La ira da poder pero el temple de tus pensamientos son la clave de toda táctica sí necesitas finalizar de inmediato. Observa bien."


Soplando lentamente el aire por la boca, relajé la tensión de mis hombros y espalda, antepuse mi pie derecho unos centimetros delante del izquierdo para girar en el precismo momento. Y tú, tu patada, había sido imprudente. Esperaba el impacto de la espinilla, salté ligero cuando hiciste contacto pero doblé mi costado en el ángulo del golpe evitando así la intensidad completa y prolongar el tiempo de respuesta que tendrías de saber lo que yo planeaba. —¿Quién dijo que quería ganarte?— Pronuncié severo sujetando por debajo de tu muslo la pierna de la patada con un gancho a la rodilla, pegada a mi con toda mi fuerza para retenerte, el otro puño hizo de las suyas golpeando tu costado una y otra vez con salvajas descargas de adrenalina antes de hacer un medio círculo llevándote a mi lado contra el muro en el que exactamente me habías empujado minutos atrás.

Solté tu pierna y -tal cual ring de box- propinaba al torso una serie de golpes hasta que tu cuerpo desapareció de mi rango y pasé a hacer grietas en el muro. Pelando mis nudillos entre la fricción y la descarga de toda mi fuerza. Vociferé una maldición que interrumpí por un sonido... un peculiar corte en el aire que erizó cada bello de mi cuerpo.



¡Visita mi  "Galerie Parisienne" !
We're a cool team, no?:
All begins like a normal relationship, don't you think? But...:

¡Patito, gracias por el regalo! :)
You're right, I was wrong, you never be my little sister and I love you for that.:
avatar
Mensajes : 814

Reliquias : 718

Temas : 8/8 (¡xD OUT!)


Hoja de personaje
Inventario:
Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t4395-let-me-show-again-chris-id-ficha-de-pjhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t4418-oh-come-on-im-ready-for-youhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t4478-well-done-mr-nephillim-cronologia
Miembro del Consejo

Volver arriba Ir abajo

You are gonna go far kid
→ 22:45 → Túneles debajo de N.Y.  


- Entiendo señor, si, iré de inmediato - Unas breves palabras se escucharon antes de que la línea se cortara, por unos segundos mire mi teléfono móvil un poco confundida.

Mientras me preparaba para salir de patrulla había recibido una llamada desde el viejo teléfono del Instituto, si bien había dejado mi numero telefónico en los archivos del despacho del director por si alguien me necesitaba era muy, pero muy raro que alguien me llamara desde el Instituto ¿Teléfonos móviles que me marcaban para aclarar alguna duda? Vale eso te lo paso y hasta lo esperaba pero ¿Al director Lightwood llamándome para cambiar mis deberes a ultimo momento? Eso ni en mis sueños mas locos se me pudo haber ocurrido. Y sin embargo estaba sucediendo. Me concentre en el acomodo de mi equipo espantando cualquier otro pensamiento sobre la misión, por el momento quería evitar esos pensamientos todo lo que pudiera. Colgué dos cuchillos serafín en una funda que rodeaba mi muslo, junto con mi estela y eche el carcaj con la docena de flechas sobre mi espalda, el arco Silverbow me miraba desde la mesa.

Envuelta en las ropas de caza de los Nefilims tome el primer taxi que había pasado frente a mi departamento, había agradecido el glamour que ocultaba mis armas cuando el conductor había lanzado miradas curiosas por el retrovisor, incluso me había preguntado si iba a haber algún concierto de metal en las afueras de la ciudad a lo que le había respondido que no. Necesitaba comprar un automóvil lo mas pronto posible si deseaba evitar situaciones incomodas como esta en el futuro. El hombre me había dejado a unas cuadras de donde debía estar y se había largado después de recibir el pago prometido.

Trace una runa de visión nocturna en mi cuello, del lado derecho, mientras me adentraba en los túneles que conducían al subterráneo de Nueva York, la ultima vez que había estado en este laberinto había sido con aquella loba y la experiencia no generaba un recuerdo grato, todo lo contrario, lo único que quería era encontrar a esos dos, terminar la misión y regresar cuanto antes a la superficie. Tome por segunda ocasión la estela y abrí la cazadora de cuero, dejando al descubierto la parte superior de mi pecho, lugar donde coloque una runa para la concentración. Tras cerrar la cazadora y colocar la estela en su lugar seguí caminando lentamente, sin hace el menor ruido posible, el túnel era bastante amplio, lo suficiente como para tener un escuadrón de Nefilims en el. O uno de vampiros.

A lo lejos escuche un murmuro, la clase de sonido que dejaba una conversación a gritos llevada en la lejanía y amplificada por el tipo de lugar en el que se llevaba a cabo. Apresure el paso siguiendo aquella señal mientras tomaba una de mis flechas y la acomodaba en el arco, por lo que sabia hasta el momento ambos Nefilims podrían estar peleando contra una horda de vampiros. O peor. Conforme me acercaba las palabras se hacían mas nítidas hasta el punto de poder comprender de lo que estaban discutiendo y el contenido de la discusión no me había alegrado mucho.

Me detuve frente a una intersección que dividía el camino en dos, el túnel de la derecha estaba en silencio, apestaba a sangre y orines rancios y tenia las paredes cubiertas de grafitis mundanos. En cambio el túnel izquierdo solo olía a polvo y metal oxidado, en sus paredes la única pintura presente era la que comenzaba a caerse por la humedad. Y el sonido, oh el sonido. Todo el subterráneo de Nueva York podría haber escuchado aquella discusión.

° ° ° °

Mi cuerpo se había movido casi en automático, la fuerza con la que aquella flecha había salido de mi mano había sido brutal, mucho mas de lo que se necesitaba, era como si toda mi frustración, decepción y enojo hubiera impulsado aquel proyectil de plata. Cortó el viento en milésimas de segundos y paso certera entre ambos Nefilims clavándose con un chasquido en el concreto, la grieta que genero recorría fácilmente unos treinta centímetros de lado a lado, el metal vibraba debido a la fuerza restante del impacto y las runas de mi familia, grabadas con máximo cuidado, bailaban con las vibraciones de forma acusatoria, como si le reprocharan al par de franceses por lo sucedido. El silencio había caído en el túnel, el único sonido era el eco de mis botas al caminar, lentamente, hacia la pareja magullada. Salí de las sombras ignorando la mirada de ambos, centrándome solo en la flecha que había dejado de vibrar.

Me pare rígida entre los dos, aun ignorando sus miradas y tome el proyectil con mi mano derecha sacándola del concreto con un jalón, guardándolo lentamente en el carcaj junto con sus hermanas, sacudí las palmas de mis manos contra el pantalón negro del uniforme y mire a mi izquierda, posando mi ojos azules en el hombre que me miraba en silencio, después hice lo mismo con la rubia que se levantaba del suelo - Queridos miembros del Consejo - Mi vos salió tranquila, inclusive suave, pero teñida con un tono que nunca antes había usado con ellos dos - Se supone que ustedes son la representación de lo mejor que nuestra raza puede dar - Me aparte de ellos, dándoles la espalda y deteniéndome justo frente a una mancha reciente de sangre - Ustedes son a lo que nosotros, los cazadores, debemos de aspirar. O por lo menos, así debería de ser- Tome una pausa, esperando cualquier palabra de su parte, no sabia exactamente que quería escuchar pero cualquier cosa hubiera sido mejor que el silencio que emanaba de ellos, escuchaba mi vos como si fuera ajena, la vos de alguien totalmente extraño a mi.

- Les han encomendado la misión de rescatar a un niño, un inocente cuya vida depende de vuestra pronta intervención ¿Y es esto todo lo que pueden ofrecer?- Les encare por segunda vez, en esta ocasión mirándolos a los dos dentro del mismo cuadro de visión - Mírense a si mismos, tratando de matarse entre ustedes, ignorando por completo las ordenes que les han dado, Ignorando por completo la vida de aquel inocente. Si es esto lo único que puede ofrecer el Consejo entonces entiendo porque los jóvenes se sienten tan desprotegidos y perdidos - Golpee el suelo con uno de los extremos del arco lanzando un pequeño chasquido, evitando cualquier palabra que quisiera llevarme la contraria ¿Qué estaba haciendo? Una Nefilim reprochando y dando ordenes a miembros del Consejo, a sus superiores ¿Por que creía tener el derecho a hacer eso?

No importaba, no pensaba en ello, lo único en lo que pensaba era en lo que tenia frente a mi, una escena que nunca creí llegar a ver - Tienen cinco minutos para aplicarse Iratzes, después de eso seguiremos el rastro del chiquillo, rastro que espero no hayan perdido gracias a su... Discusión. Tendremos que ir con cuidado y alertas, todo el subterráneo los ha escuchado y no me sorprendería que hubiera alguna emboscada esperándonos - Me colgué el arco a través de mi cuerpo y saque una piedra de luz mágica, iluminando tenuemente el túnel en el que nos encontrábamos - No hare llegar este incidente a los directores, pero saliendo de aquí espero explicaciones. De ambos.- Dicho eso volví a darles la espalda, examinando el túnel hasta donde me era posible, buscando con la mirada cualquier rastro o señal de peligro.




C'est la vie

Cosa bella (Gracias Sugar):

Cosas preciosas hechas por Christopher O´Dare:




Regalitos lindos de Seth:
[/url]
avatar
Mensajes : 171

Reliquias : 126

Temas : 7/5 + Trama Global... I´m On Fire!!


Hoja de personaje
Inventario:
Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8095-amelia-silverbowhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8141-enchante-relaciones-de-amelia#70438http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8142-c-est-la-vie#70439
Nefilim cazador/a

Volver arriba Ir abajo

You are gonna go far, Kid
→ con Christopher O'Dare → 22:00 → Instituto de Nueva York  
Victorie se detuvo en seco.

La flecha que cortó el aire entre ambos logró desconcertarla tanto como a su medio hermano. Se volteó incrédula, mirando aquella flecha plateada como si fuera una mosca en su plato, parpadeando confundida, preguntándose como había llegado ahí, sin razonarlo del todo hasta que su mente salió de su confusión inicial para fijarse en aquellas runas, delicadas, runas que le eran tan familiares que sintió como si le hubieran pasado un hielo por la espalda. Aquellas runas, aquella flecha, sólo podía pertenecer a una persona y a juzgar por la repentina incapacidad de emitir ruidos de Christopher, claramente no se equivocaba. Mientras se ponía de pie con una calma helada vio la figura de su mejor amiga moviéndose entre ambos para tomar aquella flecha con una mirada llena de sentimientos impropios en la chica que era tranquila por naturaleza.

Mierda. Sus palabras le sentaron como un bofetón y la joven se sacudió el polvo al mismo tiempo que se mordía los labios para replicar algo sobre que si había actuado tan poco profesional, era culpa de rubiales ahí presente. No era el momento ni ella tenía las energías para provocar otra discusión. Estaba sencillamente cansada, lo único que quería -pese a que en si, era lo último que hubiese querido- era regresar a Cannes, lejos de el fantasma de su padre, lejos de aquel chico frente a ella que sólo era un recordatorio de algo que jamás sería suyo, de alguien que había enterrado hacía tiempo y por impulsiva había dejado salir a flote, causando más daño que nada. Haber venido en busca de respuestas sobre su padre había sido el peor de los errores y estaba pagando por aquella decisión con sangre.

El recuerdo de aquella misión, hizo que apretara los labios. Victorie jamás había dejado que sus sentimientos intervinieran antes en un objetivo que le habían pedido, era por eso que era tan buena en lo que hacía, porque se mantenía calmada, siendo la perfecta hija de su madre, la segunda "mente maestra francesa", digna de su apellido, de su estatus, y de lo rápido que había escalado entre los suyos. Y ahí estaba, sin poder mirar a su medio hermano sin querer estrangularlo y siendo consciente también, de que aquel sentimiento tan visceral no era en contra de Christopher, no. Realmente con quien estaba enojada era con su padre. Su madre había tenido razón en decirle que debía dejar morir el asunto y ella, terca, había hecho cosas que jamás habría creído que haría —Entiendo como te sientes— dijo ella con una voz que no le pertenecía, demasiado seria y formal —Y te aseguro que nuestro comportamiento no representa al Consejo, no voy a excusarme, pero no lo representa— no volteó a verla directamente al decir aquello, demasiado sumida en sus propios pensamientos y a decir verdad, sin nada más que añadir; Amelia tenía razón y dudaba mucho que lograse perdonarse en mucho tiempo, si su madre escuchase de aquello, votaría por que le quitasen su puesto. Y Victorie en aquel momento pensaba que lo tenía bien merecido.

Victorie asintió y sacó su estela de su cinturón, dándose la vuelta para alejarse lo más posible de su hermano, antes de aplicarse runas de una forma mecánica, haciendo una mueca de dolor pues con la disminución de la adrenalina que antes la recorría, tuvo muy presente las heridas en su cuerpo. Por la forma en la que le dolía el tórax, tenía una costilla falsa rota lo cual tardaría bastante en sanar, pero fuera de eso, los moretones de su cuerpo empezaron a desvanecerse a los pocos minutos de aplicar las runas. En si, agradeció que su hermano no hubiera logrado ponerle la mano como en su primera pelea. En esta, él había salido peor parado por su impulso de usar aquella arma contra él, la herida en su costado seguramente tardaría más en sanar que sus propias heridas, debido a que el látigo de electrum en su muñeca no era precisamente una caricia delicada. Una vez sintió el Iratze dejaba de surtir efecto, volvió a aplicar otro antes de volverse hacia Amelia —No es por aquí— dijo con tranquilidad —Tenemos que regresar hasta el punto donde los túneles se dividían, tomamos el camino incorrecto— contuvo el impulso de mirar a Christopher para indicarle que fuera a cerrar la boca, pero algo le dijo que era innecesario; dudaba que alguno de los dos franceses quisiera entrar en detalles del porqué habían tomado el camino incorrecto, después de todo, había sido aquella decisión la que había provocado la cascada de golpes verbales y físicos que ahora los tenían en tan comprometida situación.

Sacó sus chakram, que separó de forma que tenía aquella extraña daga semicircular en cada mano, al mismo tiempo que miraba el anillo en su dedo, esperando que la piedra rojiza cobrase vida indicando la presencia de algún demonio. Miró a ambos nefilims evitando mirar directamente a su medio hermano y desviando lo mirada ante Amelia, dolida. No por la actitud de la chica, pues aquello se lo merecía,
si no por sentir que la había decepcionado de una forma que tardaría en recuperar su confianza. Caminó de regreso evitando pisar los cristales y cualquier objeto que pudiera provocar que ella hiciese ruido, por más mínimo que fuese; ya habían alertado a todo el subterráneo de su presencia como bien había dicho Amelia, no había necesidad de hacerlo y sin embargo, en aquel momento lo único que deseaba era pasar tan desapercibida como le fuera posible, para que la atención de la pelirroja no volviera a recaer sobre ella.

—¿Vamos?— preguntó sin dirigirse a nadie en específico.




- One Woman Army -:
avatar
Mensajes : 99

Reliquias : 689

Temas : 3/6


Hoja de personaje
Inventario:
Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8381-love-is-a-beautiful-fear-victorie-c-wintercloud-idhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8423-nothing-but-i-m-damn-sure-it-s-more-than-you-victorie-c-wintercloud-rshttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8441-lights-will-guide-you-home-victorie-c-wintercloud-chronology
Miembro del Consejo

Volver arriba Ir abajo

You are gonna go far, Kid
 VIERNES → 23:30 HRS → MILTON, N.Y (ZONA ALEJADA-TÚNELES) → FRÍO-NEVADA (-7° C)
Retrocedo como sí ella llevara un campo de invisibilidad que replegara todo a su paso, me avergüenza que su perfume me llevara de vuelta al recuerdo del Hospital donde tenía la misma o peor expresión que esa noche nos dedicaba. En mis hombros siento en el punzante dolor del estrés y una inquietante calma que me pone nervioso como sí esperara a que me quitaran las runas por mis impertinentes actos de los últimos tiempos; no descifro porqué -en el nombre del Ángel- es tu aparición como por arte de magia pero entiendo que no es una casualidad y eso sólo significaba que perdíamos la confianza de un alto rango perteneciente a Lightwood. Podría decir que era mi culpa, podría arrastrarme de rodillas de vuelta al Instituto... o podría seguir admirando los expectantes y bellos orbes azules con el mismo aire decidido que aquella ocasión en Idris cuando decidió que abandonarme era la mejor alternativa. Estaba enfurecida, lo leía en sus rasgos y movimientos.

Cuando habló su aparentemente bien ensayado discurso me percaté en lo grave de la situación, la espantosa discusión, el horrible final con la pelea injusta y, después, su "inesperada" aparición. Tenía toda la razón en ni siquiera dirigirnos la palabra abiertamente con nuestros nombres. Era pateticamente ridículo ser sermoneados por una Cazadora cuyas habilidades podrían dirigirla sin muchos contratiempos a un puesto del Consejo pero eso sólo indicaba la falta de "profesionalismo" que alguno de los dos "regañados" pudiéramos tener como para haber mordido la lengua el resto de la noche y seguir con una misión de protocolo. No tendría qué haber pasado así. Yo no actuaba como debería y qué pretexto ponía sí no era afrontar el maldito carácter con el que me cargaba día tras noche desde la destrucción del Gard. Tenía problemas de temperamento, sí, me merecía cada herida por descuidos y descontrol... tal vez hasta tomaría la palabra de aquella carta para abandonar mi lugar y dárselo a alguien que de verdad llevaría con honor tal título.
Con la mirada clavada en el piso, emito un suspiro hondo torciendo el gesto por el dolor de mi costado que era poco en consideración con mi orgullo por los suelos, y di un pequeño respingo cuando el arco Silverbow golpeó el suelo. Estaba decepcionado de mi mismo, sí, y no necesitaba un iriaze para calmar el dolor interno que sentía por todo lo que había fallado; al contrario, necesitaba de un dolor diferente para tener la mente despejada al menos para enfocarme plenamente en la misión sin nada más que me distrajera excepto la adrenalina y salvar al pequeño infante.

Silencioso levanté del suelo aquel Cuchillo Serafín que me quitó Victorie de las manos, no lo enfundé en mi abrigo como antes sí no lo sujetaba firmemente para llamarlo a la vida con su resplandor suficiente para ver mi propio camino, y mientras avanzo mantengo la distancia contra las dos mujeres. En mi posición formábamos un triángulo conmigo en la esquina izquierda. Atento a todo excepto a ellas, ignorando adrede el incentivo de Victorie por romper al menos la tensión del momento y, así mismo, evitando dirigir la mirada hacia la pelirroja de quien no tenía el derecho de recriminarle nada. Literalmente podría decirse que yo era el mudo del grupito para dejar que otros se hicieran cargo de hacer los comentarios meramente necesarios pero... hundido entre recuerdos, pensamientos y el suceso de mi pelea con mi media-temperamental-hermana... ¿no lo inteligente era guardar absoluto silencio?.

En el transcurso no notaba las pequeñas gotas de sangre escurrir por debajo del suéter, el frío sudor recorrer mi espalda me mantenía alerta, miraba de un flanco a otro esperando cualquier indicio de emboscada y, viéndolo por el lado positivo, sí seguía sangrando podría atraer a los vampiros quienes secuestraron al pequeño. De pronto me sentí vacío, desesperado por un poco de aire fresco, cuando había entrado a los túneles olvidaba porqué precisamente tenía la sensación de que algo andaba mal.. no era la misión, no era la pelea con Victorie... era yo y mi inconsciente sofocación cerniéndose cada paso que daba hacia adelante. Mi respiración se agitaba, no distinguía los aromas y la poca buena disimulación que tenía la perdía a medida que dejábamos atrás el único tramo de "salida libre"; quise detenerme, sudaba copiosamente y me di cuenta que ellas iban metros adelante cuando me apoyé de espaldas en el asqueroso muro del túnel debatiéndome entre volver a la salida o seguirles el paso mientras quitaba de mis sienes el exceso de sudor con la manga del abrigo.




¡Visita mi  "Galerie Parisienne" !
We're a cool team, no?:
All begins like a normal relationship, don't you think? But...:

¡Patito, gracias por el regalo! :)
You're right, I was wrong, you never be my little sister and I love you for that.:
avatar
Mensajes : 814

Reliquias : 718

Temas : 8/8 (¡xD OUT!)


Hoja de personaje
Inventario:
Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t4395-let-me-show-again-chris-id-ficha-de-pjhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t4418-oh-come-on-im-ready-for-youhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t4478-well-done-mr-nephillim-cronologia
Miembro del Consejo

Volver arriba Ir abajo

Contenido patrocinado
está

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.