31/12 ¡Último día del año, queridos habitantes del submundo! El Staff de Facilis Descensus Averni os desea una magnífica entrada de año y que os sucedan más cosas buenas que malas. ¡FELIZ 2019!


02/12 ¡Atención, atención! ¡Aquí os dejamos las noticias recién salidas del horno! ¡Pasaos cuanto antes para echar un ojo! Seguimos perpetrando maldades...


29/07 ¡Atención, atención! La limpieza por inactividad se realizará a partir de las 22:00 horas en adelante del 31 de julio. ¡Aprovechad los últimos momentos!


06/06 ¡Atención, atención! ¡El Staff os ha preparado una nueva sorpresilla curiosa! ¡Pasaos cuanto antes para echar un ojo! Seguimos perpetrando maldades...


01/05 ¡Atención, usuario! ¡El Staff os ha preparado una nueva Trama Global! ¡Pasaos cuanto antes para echar un ojo y apuntaros, adoradísimos habitantes del submundo! Las maldades vuelven a comenzar...


33 # 35
16
NEFILIMS
6
CONSEJO
5
HUMANOS
10
LICÁNTRO.
11
VAMPIROS
11
BRUJOS
6
HADAS
3
DEMONIOS
1
FANTASMAS

Wish you weren't here |Victoire C. Wintercloud| [+18]

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Recuerdo del primer mensaje :

WISH YOU WEREN'T HERE
→ Miércoles → 20:50 → Sótano del Scarlett's  → Cálido
Mientras estaba tirado en el sofá, me di cuenta de que había una mancha reseca en el techo del despacho de Jannik.

Lo había descubierto el otro día, mientras esperaba pacientemente a que terminase con uno de sus clientes. Aunque aquella noche no teníamos planes ni nada por el estilo, había ido a visitarle después de acordar cosas yo con mi propio cliente -una madre, una mundana, que me había contratado para que asustase al acosador de su hija; nada que me fuese a suponer demasiado esfuerzo- para charlar un rato, para distraerme, porque había estado soberanamente aburrido en mi apartamento toda la mañana.

Esa noche había pasado más o menos lo mismo. Durante el día había localizado al tipejo que se dedicaba a ir detrás de adolescentes para empezar a establecer su ruta diaria y poder pillarle en el momento más inesperado en el sitio más tranquilo que pudiese buscar para nosotros dos. Casi como una cita. Resultaba romántico, ¿no? Luego había decidido pasarme a ver al brujo. No había sido en absoluto porque hubiese recibido una llamada de mi madre esa misma tarde preguntándome cuándo pensaba volver, ni por la discusión que habíamos mantenido, casi a gritos, sobre que mi deber era estar a su lado; tampoco porque el colofón de la misma hubiese sido el llamarme desagradecido y me soltarme, frustrada, que era un fracaso como hijo, para luego ponerme esa voz de súplica que sabía adoptar también cuando sabía que me había herido en lo más profundo.

No había sido porque le hubiese colgado mientras me hablaba con voz vacilante -søn, me había llamado, hijo, como sólo hacía cuando estaba al borde del llanto- pidiéndome perdón. Ni porque no soportase la idea de haber dejado a mi madre llorando en el rincón más oscuro de nuestra casa, sola, ni porque en el fondo aquello no me removiese en lo más profundo para volver junto a ella. Siempre he querido a mi madre más que a mi padre, pero cuando me ofrecieron el trabajo en New York me di cuenta de cuantísimas ganas tenía de marcharme de allí, porque ella seguía siendo ese peso que me hacía ahogarme en lo más profundo sin posibilidades de escapar a ningún otro lugar. Tanto, que ni siquiera ahora que ya había llamado para informar de que no lo aceptaba, se me pasaba por la cabeza la idea de regresar.

Lo siento, madre. Mor. No volverás a asfixiarme tanto nunca más.

Cerré los ojos con pasotismo y suspiré, pasándome la mano derecha sobre los párpados, agotado después de todo. Conté hasta diez lentamente y luego volví a enfocar la mirada sobre el techo, pero la mancha seguía ahí. Igual que el dolor en el pecho, que me hizo plantearme no volver a coger el teléfono si reconocía el número de mi madre. Al menos no durante una temporada. Pero luego sonreí, desganado, sabiendo perfectamente que eso no podría pasar; a la mañana siguiente contactaría con ella para pedirle disculpas por la discusión -porque ella no lo haría, nunca le había visto pedirle perdón a nadie- y el asunto quedaría zanjado. Al menos de momento.

El silencio del despacho acompañaba mis pensamientos. Jannik había tenido que subir un momento por la puerta trasera a buscar a no sé qué otra persona que había solicitado su ayuda hacía un buen rato. Por el tono de voz que había puesto al teléfono debía de haber sido alguien que le cayese en especial gracia, pero no había dicho nombres. Eso no era especialmente extraño; ese maldito brujo era muy dramático y le encantaba crear la sensación de desconocimiento y de misterio cuando sabía que dos personas iban a conocerse. Sin embargo ya estaba tardando. O eso, o la persona a la que estaba esperando había tardado. Tamborileé los dedos sobre el vientre, cantando entre dientes una canción de Pink Floyd que habían puesto en la radio a la hora de comer; Wish you were here, creía recordar que se llamaba. Supongo que era muy oportuna para el momento que estaba viviendo. Volví a colocar el brazo sobre los ojos mientras los acordes de la guitarra resonaban en mis oídos casi como si la estuviese escuchando en esos momentos; esa canción me hacía sentir casi como si estuviese siendo mecido en una hamaca por el compás del viento, a pesar de lo triste que era.

How I wish, how I wish you were here.
We're just two lost souls
Swimming in a fish bowl,
Year after year,
Running over the same old ground.  
What have we found?
The same old fears.
Wish you were here.

La voz de Jannik empezó  a sonar por las escaleras mientras bajaba, hablando probablemente con la persona que había ido a buscar. Dejé de cantar. La puerta se abrió, y Jannik lo inundó todo con su presencia, como siempre; podía sentirlo incluso estando de espaldas a él en ese momento. Y tras él...

Oh, sigues aquí —dijo con un deje divertido en la voz que me hizo enarcar una ceja. ¿Eing?— . Pensé que te habías ido.

Jannik, ¿qué chorradas dices? ¿La edad te pasa factura? —me senté en el sofá y le dirigí una mirada que pretendía ser burlona, pero que se congeló en el momento en que vi a la persona que estaba detrás de él. Entonces le lancé una mirada de odio tal que sólo le provocó una risotada que murió detrás de sus dientes—. Vaya. Cuánto tiempo, rubia.

Ahí estaba Victoire, de pie tras él, tan blanca, tan rubia y con los ojos tan azules como siempre. No la veía desde febrero, más o menos, y su rostro casi se me había olvidado, al igual que el calor de sus labios, pero las heridas que me había hecho protegiéndola habían resultado en nuevas cicatrices y la sensación que me había acompañado al besarla seguía ahí, dentro de mí, guardado bajo llave tras una puerta que no debía de volver a abrir. Había tenido suerte de no toparme con ella en todo ese tiempo, incluso aunque me debía una, según ella. Pero no quería cobrármela. No quería volver a verla. Pero Jannik era un cabrón y siempre lo sería, y ahí estaba, riéndose de mí en mi cara y yo sin poder rompérsela.

En realidad no contaba con que estuviese aquí, Victoire, querida. —puto mentiroso. Se apoyó en su mesa con las caderas y se cruzó de brazos, contemplándola como quien mira una pintura especialmente hermosa—. Pero siempre puede sernos de utilidad. Bueno, decías que me necesitabas para algo. Por favor, procede. Para mí será un placer ayudarte.


Última edición por Michael Stenberg el Vie Mar 30, 2018 11:27 am, editado 1 vez
Michael Stenberg
Mensajes : 109

Reliquias : 1199

Temas : 3/4


Hoja de personaje
Inventario:
Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8246-michael-stenberg-id#71144http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8247-lista-de-contactos-de-michael-stenberg#71145http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8248-michael-stenberg-s-chronology#71146
Mundano/a, con La Visión

Volver arriba Ir abajo


WISH YOU WEREN'T HERE
→ Miércoles → 20:50 → Sótano del Scarlett's  → Cálido
. Se sentía como una adolescente, había que decirlo. Los sentidos de ambos estaban bastante más relajados, tanto que de entrar un demonio por alguna razón en aquel momento, Victorie dudaba mucho que pudieran hacer otra cosa que no fuese reír por la ironía. Sus besos eran desenfrenados, el contacto de dos personas que habían estado conteniendo aquella explosión de emociones durante, demasiado tiempo. Había algo posesivo en sus caricias, como si quisiera compensar el hecho de no haberse dejado llevar antes; captando toda la atención que pudiera obtener de él. Se río cuando sintió que el peso de ambos acabaría por tumbarlos en el sofá, pero aquello no sucedió lo cual por alguna razón, le causó más risa. Maldito tequila. La sinfonía que los rodeaba era una mezcla de ocasionales risas ahogadas por el contacto de sus labios, gemidos y suspiros de placer, tanto graves como suaves, dependiendo si era ella o Michael quien los dejaba escapar. Maldito mundano, maldito el momento en que poso los ojos en él y se dejó llevar a aquel maremoto de sensaciones.

Pronto tuvo que esforzarse por no hacer más ruido del necesario. Los labios del mundano sobre la sensible piel de su cuello, llena de terminaciones nerviosas que se morían por enviar aquellos impulsos eléctricos a través de todo su cuerpo; la hicieron gemir suavemente. Luego empezó a morderla y conforme el aumentaba la intensidad de aquel contacto ella no podía evitar estremecerse arañando la piel de su espalda, ya no con delicadeza como en un principio, aquel era ya un roce algo más fuerte, debido a lo que el estaba provocando en ella. Ni siquiera se dio cuenta de en que momento Michael se había deshecho de su blusa, simplemente se unió a la de él en el piso.

Por un momento temió que Michael perdiera el equilibrio cuando se puso de pie. No porque dudase de su fuerza, porque al fin y al cabo, tenía sangre nefilim y eso le confería cierta ventaja; pero había tomado más que ella y Victorie por todo el entrenamiento que había recibido, no era precisamente ligera. La idea de que ambos se dieran de bruces contra el suelo le causaba cierta gracia, por lo que  cuando la levantó río suavemente mientras le besaba la mandíbula y la garganta antes de que el se pusiera a atacarla con los labios, dejando marcas por su piel blanca mientras ella le recorría la piel desnuda con la yema de los dedos, ejerciendo presión sobre sus músculos, suspirando mientras la llevaba como una exhalación a la habitación, donde se dejo caer con ella. Le dolía el contacto en ese momento, cada roce la hacia temblar. Cada beso la hacia gemir con intensidad mientras ahogaba cuanta emoción podía contra sus labios. Lamento que sus labios bajasen justo en el momento en que sintió aquella caricia bajo la tela, porque no hubo manera en la que pudiera ahogar aquel sonido de placer que le arranco de los labios.

Un estremecimiento de placer la recorrió entera. Oh. Si a alguna parte de ella, le podía quedar la más efímera duda que el danés tenía plena experiencia en que tenía que hacer para despertar cada fibra de su ser, se evaporó como el viento.

Hum... — fue todo lo que dijo, porque dudaba que Michael pudiera hacer algo que la lastimase. Sus mordiscos eran lo suficientemente fuertes como para hacerla gemir y dejarle marca posiblemente, por lo banca de su piel, pero no para lastimarla. Sus caricias eran demasiado precisas, tanto que apenas y podía pensar —dudo que eso pase, pero si llega a suceder te lo haré saber— gimió. El placer que la recorría la estaba enloqueciendo y las palabras de Michael eran tan poderosas como sus caricias bajo aquella prenda. La forma en que pronunció su nombre... Estaba casi segura que era la primera vez que pronunciaba su nombre de aquella forma, sin ningún tipo de ataduras que lo detuviesen.

Los ojos de Victorie eran casi tan oscuros como los de él en aquel momento —Tengo una o dos ideas de cosas que puedes hacer— dijo ella entrecortada entre suspiros. Que difícil le era concentrarse cuando lo tenia así. Le acarició el abdomen mientras su mano bajaba hasta llegar a regresarle el favor. Le atrapó los labios mordiendo y saboreando su boca. Su mano libre se dedico a recorrer cada centímetro de piel posible, mientras sonreía pícara. ¿Sin contenerse? Victorie no era conocida especialmente por ser una mojigata en la cama, no es que dejase que cualquiera la tocase (de hecho, la lista era demasiado corta, porque ella misma era exigente con quien compartía su cama) pero cuando lo hacía, era resuelta y no precisamente una mujer que se mordía la lengua para no decir lo que deseaba. Le empezó a besar el cuello hasta llegar a su oído donde susurro con voz suave —¿Sabes como quitar un brassier Michael...? — dijo ella con toda la intención de provocarlo, picar su orgullo para que la hiciera arrepentirse de sus palabras —¿O necesitas que te ayude con eso..?




- If I break the glass, then I'll have to fly -:

we don't get to choose whom we love:
Victorie C. Wintercloud
Mensajes : 160

Reliquias : 541

Temas : 3/6


Hoja de personaje
Inventario:
Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8381-love-is-a-beautiful-fear-victorie-c-wintercloud-idhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8423-nothing-but-i-m-damn-sure-it-s-more-than-you-victorie-c-wintercloud-rshttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8441-lights-will-guide-you-home-victorie-c-wintercloud-chronology
Miembro del Consejo

Volver arriba Ir abajo

WISH YOU WEREN'T HERE
→ Miércoles → 23:50 → Apartamento de Michael  → Cálido
Aunque en ese momento no lo pensé, porque mi cabeza estaba a otros menesteres, quizás no fue sino por la frustración de no poder acercarnos más de un roce por lo que habíamos estados irritados la mayor parte del tiempo que estábamos juntos. Porque si Victoire hubiese sido cualquier otra persona no me habría molestado ni en seguirle el juego, como la amiga de la Matadragones, con la que simplemente había sido desagradable porque era una criaja insoportable, y me había limitado a torearla y a contestarle secamente a sus estupideces. Victoire también me había resultado insoportable al principio, pero nunca había sido lo mismo. Nunca.

Y probablemente nunca lo sería.

El espasmo fue involuntario cuando sus dedos se perdieron más allá de mis pantalones, y la arrastré conmigo hacia arriba en la cama mientras me quitaba los zapatos de cualquier manera, y le mordí en el hombro mientras ella me besaba en el cuello, intentando mantener una parte de mi conciencia lo más despierta posible para continuar acariciándola. Aunque me reí ante su provocación, tan clara que resultó entrañable, aunque su aliento sobre mi cuello hizo que se me erizase hasta la última porción de piel que tenía al aire. Fue entonces cuando le introduje un dedo, y luego otro, intentando no derretirme por lo húmeda que estaba. Joder. Joder. Joder.

Bueno, de momento no he perfeccionado la técnica con una sola mano, pero si quieres que te lo quite yo paro ahora mismo… —Continué rozándole el clítoris con el pulgar mientras entraba y salía, y le mordía en el cuello y en la piel y los pezones sobre la tela del sujetador, que cada vez estaban más erizados—. Así que tú verás si me quieres ayudar o no, porque no me gustaría dejarte colgada ahora…

Sí que era verdad, no obstante, que sus pantalones empezaban a molestarme un poco. Ni que hablar de los míos. Pero no pensaba reconocerlo en voz alta después de su intento de tocarme las narices, ni mucho menos. Era capaz de mantenerme ahí embutido en los vaqueros hasta que ella fuese la que se lanzase a terminar de desvestirnos con tal de fastidiarle sólo un poco más, aunque estuviésemos en mitad de aquello. ¿Qué estúpido, verdad? Pero nuestra dinámica era la misma prácticamente desde el primer momento, la de incordiarnos para sacarnos de nuestras casillas mientras la otra persona terminaba riéndose, satisfecha, por lo divertido de la situación. ¿Por qué iba a ser diferente en la cama? ¿Acaso no era eso lo que hacía que tuviésemos tanta química?



You're my sin and we both know it:

Everything made by the precious Victoire C. Wintercloud
Michael Stenberg
Mensajes : 109

Reliquias : 1199

Temas : 3/4


Hoja de personaje
Inventario:
Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8246-michael-stenberg-id#71144http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8247-lista-de-contactos-de-michael-stenberg#71145http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8248-michael-stenberg-s-chronology#71146
Mundano/a, con La Visión

Volver arriba Ir abajo

WISH YOU WEREN'T HERE
→ Miércoles → 20:50 → Sótano del Scarlett's  → Cálido
Hijo de puta.

Victorie gimió arqueándose ante los movimientos que realizaban las manos del danés en aquella zona. Le costaba mucho mantener la cordura, mantenerse resuelta y tranquila para no ponerse a gritarle obscenidades en francés porque en mayor parte el inglés había sido borrado de su disco duro. A duras penas recordaba como se decía algo, posiblemente por el éxtasis que en aquel momento la recorría, ya no como suaves olas, las que se revientan contra la arena de la playa, no, aquello era el oleaje picado de las olas contra las rocas. Fuertes y que la hacían estremecerse. Su mano libre buscaba con desesperación algo a lo que aferrarse y como lo único cerca era el propio Michael sus uñas rozaban la piel desnuda de su espalda, de sus hombros, con la delicadeza suficiente para no ir a sacarle sangre o dejarle marca, pero con la fuerza suficiente para que él se diera cuenta de lo mucho que le estaba gustando aquello. La otra la traía terriblemente controlada, acariciando el largo de la erección del mundano, con el conocimiento y dominio de alguien que ha hecho aquello anteriormente.

Tal vez por eso fue que soltó ese comentario. Tal vez fue porque notó que ella estaba lo suficientemente alterada para querer hacerlo ella misma. Apretó los labios intentando contener los suspiros y gemidos de placer que el mundano provocaba pero por si fuera poco Michael decidió que era buen momento para empezar a mordisquearle la piel del cuello bajando hasta llegar a su sujetador rozando con los dientes la piel que había debajo, lo cual le provocó el mismo atontamiento que si le hubiese dado un buen golpe en la cabeza. Mierda. Se incorporó un poco, abandonando la entrepierna del mundano con un gruñido -porque odiaba que él hubiese ganado de aquella forma- y se deshacía del sujetador con un solo movimiento fluido. Sus pechos ya daban claras muestras de excitación si es que la humedad que recorría su intimidad no era suficiente y la ropa ya había causado suficiente incordio entre ellos.

Sonrió ladeando la cabeza antes de terminar de empujar el pantalón del mundano con las piernas, gimió debido a un nuevo estremecimiento de placer y maldijo en voz baja —por mucho que me duela decir esto, necesito que te detengas para quitarme el pantalón— dijo ella entre suspiros al mismo tiempo que tomaba la muñeca de Michael con fuerza y la apartaba antes de arrepentirse de aquello y dejarlo seguir por toda la eternidad, porque definitivamente no deseaba que se detuviera en algún momento cercano. Tuvo que cerrar los ojos durante algunos instantes antes de deshacerse de aquella prenda, de forma que sólo quedase su ropa interior y la de él como única barrera entre sus cuerpos. Porque si Michael creía que le iba a hacer el puto favor de quitarse toda la ropa estaba muy equivocado.

Incorporada como estaba le acarició la nuca antes de empezar a besarle de nuevo, atrayéndole lentamente hasta que ambos quedaron sobre la cama, mientras las piernas de Victorie le rodeaban el cuerpo como si quisiera evitar que se alejara. Lo empujaba con las piernas hacia si misma, suspirando de placer cada vez que sus cuerpos se rozaban maldiciendo el momento en que había decidido que meterse en la cama con aquel chico era una buena idea. Porque lo era, lo sabía. Se sentía despierta, viva, con los sentidos alertas mientras sus manos recorrían su cuerpo, alentándolo a acabar con aquello, a no postergar más aquella tortura, porque no sabía por cuando tiempo más podría contenerse antes de empezar a suplicar y no pensaba conferirle ese tipo de ventaja sobre ella.





- If I break the glass, then I'll have to fly -:

we don't get to choose whom we love:
Victorie C. Wintercloud
Mensajes : 160

Reliquias : 541

Temas : 3/6


Hoja de personaje
Inventario:
Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8381-love-is-a-beautiful-fear-victorie-c-wintercloud-idhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8423-nothing-but-i-m-damn-sure-it-s-more-than-you-victorie-c-wintercloud-rshttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8441-lights-will-guide-you-home-victorie-c-wintercloud-chronology
Miembro del Consejo

Volver arriba Ir abajo

WISH YOU WEREN'T HERE
→ Miércoles → 23:50 → Apartamento de Michael  → Cálido
Tuve que reírme entre dientes cuando Victoire decidió quitarse el sujetador ella sola, y estuve a punto de continuar metiéndome con ella pero lo cierto era que la visión de sus pechos me entretuvo lo suficiente como para que no se me pasase nada ingenioso por la cabeza. Tan redondeados, tan pálidos, de apariencia tan suave. Dejé un beso entre ellos mientras la rubia intentaba quitarme los pantalones con las piernas, y me sonreí contra ella antes de morderle suavemente y ayudarla a quitarnos lo que nos quedaba puesto. O eso intenté yo. Cuando vi que no me dejaba bajarnos la ropa interior enarqué una ceja, entre divertido y curioso, y me centré de nuevo en besarla, rozándole suavemente bajo las bragas en un movimiento pendular, aunque el sentir cómo sus piernas rodeándome me atraían hacia ella me estaba dificultando la tarea de concentrarme. ¿Acaso quería que entrase ya?

Qué impaciente —le susurré sobre los labios antes de descender por su cuerpo con un camino de besos que se detuvieron justo antes de llegar al único retazo de tela que ya le cubría el cuerpo— . Yo no tengo ningún problema en destrozar tu bonita ropa interior, o en hacerlo con ella puesta, pero no creo que te guste del todo.

Le besé el pubis y bajo él antes de volver a subir, acariciándole las piernas por dentro y por fuera con los dedos húmedos de ella. Me entretuve en sus pechos, en sus pezones, mientras dejaba la marca de mi mano sobre sus caderas, y me movía suavemente sobre ella y contra ella. Ahogaba los suspiros y eso me hizo reír de nuevo. La besé en los labios, en la mandíbula, le lamí la piel del cuello y le mordí en el lóbulo derecho de la oreja antes de volver a susurrarle.

Y yo que te dije que no te contuvieses y aquí estás, sin gemir ni un poco. ¿Es que te da vergüenza que te oigan? ¿O es que tengo que pararme? Igual es que no te está gustando todo esto...

Volví a desviar mis dedos hacia el interior de su ropa, acariciando, rozando. En el fondo estaba deseando mucho entrar dentro de ella, porque me parecía que iba a reventar. Pero me estaba divirtiendo demasiado provocándola así, escuchándola, y sobre todo me encantaba saber que en el fondo le estaba fastidiando que de momento yo llevase la voz cantante en ese momento, con lo orgullosa que era. Y no me daba la más mínima pena, porque estaba convencido de que en cuanto tuviese la más mínima oportunidad intentaría devolvérmela, y lo haría con creces, y yo terminaría igual que ella o peor. Pero joder, la idea me ponía demasiado y no pensaba dejarla pasar ni de coña. Era demasiado estimulante; demasiado electrizante.

Y ella era demasiado preciosa. Con la piel erizada, los pezones de punta, el pelo revuelto, los ojos brillantes, los labios hinchados y entreabiertos, sudada, demandante y exigente. Era una belleza diferente a la que había visto en su persona cuando había entrado en el salón de mi casa, y diferente a la nefilim y a la guerrera; no quedaba nada de ángel en esa figura, sólo todo lo que de mujer apasionada había en ella. Era la amante que estaba escondida dentro de Victoire, y estaba totalmente perdido y entregado a ella.



You're my sin and we both know it:

Everything made by the precious Victoire C. Wintercloud
Michael Stenberg
Mensajes : 109

Reliquias : 1199

Temas : 3/4


Hoja de personaje
Inventario:
Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8246-michael-stenberg-id#71144http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8247-lista-de-contactos-de-michael-stenberg#71145http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8248-michael-stenberg-s-chronology#71146
Mundano/a, con La Visión

Volver arriba Ir abajo

WISH YOU WEREN'T HERE
→ Miércoles → 20:50 → Sótano del Scarlett's  → Cálido
Había una sincronía entre ellos dos bastante interesante. Ella se movía y él se movía, como si estuvieran unidos por algún tipo de hilo que cuando uno jalaba el otro tenía que moverse hacía allá, como un imán y el metal. Los labios de Michael provocaban que cada centímetro de piel estuviese alerta, ansiosa por recibir su turno. Era pasional, lo cual ella ya se había imaginado por el temperamento del demonio que tenía, pero jamás se hubiera imaginado que así como podía ser duro e inflexible, tenía esa capacidad para ser delicado. Tan dual. Rió suavemente al ver su expresión y se encogió de hombros ligeramente, divertida. No iba a quitarlos ella claramente, ya había hecho suficiente trabajo, si él quería desnudarla, que lo hiciese con sus propias manos. O con los dientes. Aquel pensamiento la hizo estremecerse al mismo tiempo que volvían al ruedo, juntando sus labios mientras Michael volvía a su labor de volverla loca y ella gemía suavemente contra él.

¿Me dices a mi impaciente?— dijo ella suavemente mientras su mano volvía a descender realizando sobre su erección un único movimiento ascendente, apenas rozándole con la yema de los dedos antes de que el mundano recorriera su cuerpo con los labios haciéndola suspirar y temblar. Podía jugar durante más tiempo. Si, si lo necesitaba de cierta manera, porque se había sentido atraído hacia él desde el principio, pero también era una mujer orgullosa y no iba a suplicarle hasta que de verdad fuera lo único en lo que pudiese pensar, si es que no lograba que él suplicase primero —Me gusta este conjunto— dijo de forma entrecortada cerrando los ojos cuando sintió sus labios sobre la tela —Preferiría que no lo dañases, así que supongo tendrás que quitarlo— le retó con un suspiro de placer que no pudo contener del todo.

Sentir su propia humedad contra su piel la hizo estremecerse. Los gemidos ahogados entre sus labios con toda la intención de molestar a Michael eran algo que apenas y podía contener cuando sus labios se entretuvieron en aquella zona descubierta recientemente, jugando entre sus pechos, dejando marcas húmedas por toda su piel mientras sus caderas se rozaban una y otra vez. No era algo que la estuviese ayudando a contenerse precisamente y seguramente Michael se dio cuenta de aquello porque escuchó su voz, molesta e irritante contra su oído. Joder. Como le gustaba molestar.

No te detengas— masculló con suavidad pese a que estuvo casi tentada a mandarlo al diablo —Y si crees que pienso repetir aquello, estás equivocado— le advirtió con toda la seriedad que le fue posible, que teniendo en cuenta que estaba a dos de maldecir en todos los idiomas que conocía, no fue mucha. Cuando volvió a sentir sus dedos bajo la prenda gimió. Tenía la completa certeza de que Michael estaba haciendo aquello a propósito, porque tanto como disfrutaba tenerla a su merced, seguramente disfrutaba picar su orgullo, irguiéndose dominante sobre ella mientras la francesa suspiraba, gemía o se estremecía. Ya se la cobraría. Cerró los ojos mientras su pecho subía y bajaba, debido a que cada roce que sentía era multiplicado debido al estado de excitación que la envolvía como un manto.

Que buenas malas decisiones tomaba. Por lo menos aquella era una que estaba disfrutando; Michael había resultado tan bueno en la cama como compañero de cacería. O por lo menos eso era lo que había demostrado. Un nuevo gemido se escapó de sus labios y ella soltó un impropio en francés. Daba igual, Michael ya sabía que se había estado conteniendo. Y es que su maldita mano jugando en su intimidad la estaba enloqueciendo, sentía el placer golpeandola cada vez que el la acariciaba.

Y hubiera estado feliz de dejarse llevar de no ser que no estaba segura de que podría aguantar la cara de petulancia de Michael cuando terminasen.

Sin dejar entrever sus intenciones atrapó los labios del mundano posesiva. Lo mordió. Lo beso con fuerza y lo volvió a morder. Sonrió encantadora mientras se inclinaba para chupar suavemente la piel de su cuello, de su mandíbula... Y uso su agilidad como Nefilim, su fuerza; para empujar al mundano de forma que su espalda quedase contra el colchón y la rubia estuviese sobre el agazapada. Sonrió. Con el movimiento el había tenido que abandonar aquellos tortuosos recorridos sobre su intimidad y su mano brillaba debido a su humedad. Con lentitud la nefilim le acaricio la muñeca antes de llevarse sus dedos a la boca, lamiendo con una inocencia que no le correspondía pues en sus ojos claros se veía el brillo pícaro en sus ojos, la evidencia de que había hecho aquello a propósito. Su cuerpo se deslizó sobre el del mundano, entreteniendose un poco cuando sus pelvis se rozaron y profiriendo un gemido quedo, ronco mientras sus labios recorrían el abdomen duro del mundano, abajo, más abajo...

Termino subiendo a sus labios nuevamente con una sonrisa sarcástica en sus labios.





- If I break the glass, then I'll have to fly -:

we don't get to choose whom we love:
Victorie C. Wintercloud
Mensajes : 160

Reliquias : 541

Temas : 3/6


Hoja de personaje
Inventario:
Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8381-love-is-a-beautiful-fear-victorie-c-wintercloud-idhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8423-nothing-but-i-m-damn-sure-it-s-more-than-you-victorie-c-wintercloud-rshttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8441-lights-will-guide-you-home-victorie-c-wintercloud-chronology
Miembro del Consejo

Volver arriba Ir abajo

WISH YOU WEREN'T HERE
→ Miércoles → 23:50 → Apartamento de Michael  → Cálido
Esa vez la carcajada salió ronca y alta de mi garganta, al escuchar el intento de tono serio que procuró adaptar Victoire para hacerme saber que no pensaba hacer algo que pudiese darme más ventaja en esto. Me sentía como un idiota, en realidad, o como si fuese mucho más joven otra vez, probablemente de la edad de ella, intentando buscarle las cosquillas a quien me gustaba porque me encantaba verla rabiar, verla enrojecer o adoptar ese gesto de enfado que le fruncía los labios le hacía arder la mirada. Tan orgullosa… Quizás por eso disfrutaba intentando que terminase suplicándome, como sabía que ella lo haría conmigo si me tuviese en la posición en la que la tengo yo a ella. Se retorcía tanto debajo de mí, se contenía los gemidos, se movía de forma inconsciente contra mis caderas, buscándome, buscando más roce…

De pronto se aferró a mi boca de forma tan posesiva que gemí por la sorpresa al sentir cómo sus labios atrapaban los míos, cómo los besaba, cómo los mordía, cómo se hacía con ellos, y yo se lo devolví con toda la intensidad que pude. Por eso consiguió tumbarme bajo ella de esa forma tan repentina, arrancándome una risa que se convirtió en un gemido ronco al sentir cómo sus caderas se rozaban sobre las mías. Era un peso que estaba dispuesto a notar sobre mi cuerpo con todo el placer del mundo, porque sus piernas parecían encajar perfectamente en torno a mí.

Entonces se deslizó hacia delante con apariencia de gata, cogió la mano que se había salido de ella y lamió los dedos húmedos con una expresión que me despertó cada pequeña conexión nerviosa de mi cuerpo. Oh… ahí estaba. Ya iba a devolverme todo lo que le había dicho o hecho, y no sabía si sentirme más excitado, más nervioso, más encantado o más temeroso de lo que me sentía en esos momentos.

Joder, Victoire…

Entonces empezó a bajar. Despacio. Despacio. Rozándome la piel con los labios, con esa boca que me ponía más que cualquier otra que pudiese recordar en esta vida, y cada vez estaba más abajo, y aunque una parte de mi cabeza me decía que lo estaba haciendo sólo por fastidiarme, que sabía perfectamente dónde y cómo iba a terminar aquello, no pude evitar desear que lo hiciese. Porque sólo de pensarlo se me ponía incluso más dura de lo que ya estaba. Sin embargo cuando subió a besarme de nuevo tuve que reírme, y la recibí incluso con más ansias.

Qué rencorosa eres, rubia. Menos mal que eso es algo que me encanta de ti. —Le deslicé las manos por la espalda hasta las caderas y las apreté, incitándola a moverse contra mí, mientras le rozaba el borde de la ropa interior con los dedos, bajándola poco a poco—. ¿Quieres que te las quite ya? —Le acaricié la piel que iba dejando al aire libre y volví a remover los dedos dentro de ella, siendo más complicado desde donde estaba, pero quería seguir escuchándola… Me erguí, sentándome sobre la cama con ella encima y hablándole sobre los labios mientras los acariciaba con los míos—. Porque yo podría seguir aquí y así toda la noche hasta que te corrieses… —Le mordí en la mandíbula, cerca de la oreja, y esparcí besos por la piel ahora enrojecida de su cuello—. Así que dime, aparte de vengarte de mí, ¿qué quieres?



You're my sin and we both know it:

Everything made by the precious Victoire C. Wintercloud
Michael Stenberg
Mensajes : 109

Reliquias : 1199

Temas : 3/4


Hoja de personaje
Inventario:
Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8246-michael-stenberg-id#71144http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8247-lista-de-contactos-de-michael-stenberg#71145http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t8248-michael-stenberg-s-chronology#71146
Mundano/a, con La Visión

Volver arriba Ir abajo

Contenido patrocinado
está

Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.