01/01 ¡El Staff de Facilis Descensus Averni quiere desearos un muy feliz año 2018!


30/12 - Estimados habitantes del submundo. La limpieza se hará el día 31 de madrugada. ¡Detalles aquí!


03/12 - Estimados habitantes del submundo. ¡Los nefilims vuelven a estar disponibles!


07/08 - Estimados habitantes del submundo. ¡Aquí tenéis las noticias con las actualizaciones/nuevas propuetas/ideas del foro! ¡Pasaos cuanto antes a echar un ojo!


10/06 - Estimados habitantes del submundo. Ahora tenéis una forma de llevar el recuento de las habilidades especiales de vuestras armas. ¡Sólo tenéis que pasaros por este tema para tener al día el tiempo que os queda hasta la próxima recarga! ¡Pasáos cuanto antes!


04/06 - Estimados habitantes del submundo. Como habréis comprobado, la raza de los nefilim vuelve a estar abierta para todo el mundo <3 Y aunque aún no ha habido actualización de noticias... ¡no desesperéis! ¡Que antes de lo que podáis pensar estarán en vuestra bandeja de entrada ardiendo con el fuego celestial!


40 # 41
22
NEFILIMS
5
CONSEJO
13
HUMANOS
11
LICÁNTRO.
9
VAMPIROS
11
BRUJOS
6
HADAS
3
DEMONIOS
1
FANTASMAS
Últimos temas
» Two McFlurryettes for the road [Privado]
Hoy a las 4:47 am por Julyette Lutegui

» Bajo la lluvia de Otoño |Ulises|
Ayer a las 9:23 pm por Ary Nasser

» get up on the wrong side of the bed || Priv
Vie Ene 19, 2018 11:57 pm por Julyette Lutegui

» Delta Tau : Night 1 [Priv]
Vie Ene 19, 2018 3:37 am por Sugar Beth Gwendoline

» Registro de nombre
Jue Ene 18, 2018 4:57 pm por Kaisaki Satori

» Registro de avatar
Jue Ene 18, 2018 4:56 pm por Kaisaki Satori

» Registro de apellido
Jue Ene 18, 2018 4:54 pm por Kaisaki Satori

» Whosoever be worthy [0/7]
Jue Ene 18, 2018 2:58 am por Arthur Edgeworth

» Sr. y Sra. Grey [Privado]
Jue Ene 18, 2018 2:38 am por Bianca Salvatore

» Jaque Mate [Priv. Blake] FLASHBACK
Jue Ene 18, 2018 2:34 am por Aiden E. Blake

» ¡Sé mi 'compi' de piso! [Charles Fields]
Miér Ene 17, 2018 9:47 pm por Charles Fields

» Smile at a stranger and see what happens [Priv]
Mar Ene 16, 2018 11:34 pm por Gustave N. Grey

» ¿Why? || Elisabeth
Mar Ene 16, 2018 8:38 pm por Elisabeth Bathory

» Petición de afiliación normal
Mar Ene 16, 2018 6:08 pm por Arcángel Raziel

» Sugar Rush! [FB] [Nesquik]| Sugar & Winter ☾
Mar Ene 16, 2018 4:18 pm por Sugar Beth Gwendoline


Oh... Hi there! ❅ Uriah

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Oh... Hi there! ❅ Uriah

Mensaje— por Coraline Moreau el Vie Nov 24, 2017 6:15 pm

Oh... Hi there!
→ Lunes → 00:00 → Callejón  → Frío

Odiaba los lunes. Seguramente como cualquier persona habida y por haber en este mundo. En realidad odiaba todos los días de la semana, menos los sábados, los sábados me gustaban. Me solía quedar tumbada en la cama hasta las mil y una, cuando me empezaban a rugir las tripas demandándome que les alimentase. Eso solía ser sobre las cuatro de la tarde. Luego me pasaba la tarde danzando por casa, con la música a todo volumen aprovechando que Melissa nunca estaba por allí, sin hacer nada en concreto, hasta que me picaba el gusanillo de ir a explorar la ciudad. No me hacía falta nadie, mi bolso y yo éramos suficientes. Unas veces acababa dando vueltas sin más hasta llegar a Central Park, otras me daba por ir a algún club (tenía que aprovechar que ya pudiese ir legalmente después de cumplir los 21) y, en ocasiones, me daba por coger un autobús y plantarme en alguna de esas pequeñas ciudades que rodeaban la Gran Manzana. Siempre acababa haciendo algo. Pero los lunes… eso era otra historia. No sólo tenía que levantarme cerca de las 6 de la mañana para ir a clase, sino que me pasaba hasta casi las cuatro de la tarde entre una cosa y otra en la Universidad, para luego salir pitando y no llegar tarde a abrir la tienda a las 5 en punto. En qué momento se me ocurriría empezar a estudiar de nuevo. Cierto era que no me hacía falta trabajar mientras lo hacía, tenía ahorrado para pagar mis estudios y, en el caso de que no fuese suficiente, mis padres seguramente hubiesen puesto el resto, pero sentía que era el momento de dejar de ser una garrapata humana y buscarme mi propio espacio, y para eso tenía que seguir trabajando, los alquileres en la ciudad no eran especialmente baratos. Y como buen lunes que se precie, ahí estaba yo, casi las doce de la noche y todavía no había terminado de hacer todo lo que me tocaba en la tienda para dejarla preparada para la chica que trabajaba por las mañanas. Era, sigo y seguiré siendo un desastre andante.

Para cuando terminé de barrer el suelo, hacer las cuentas y ordenar toda la ropa eran las doce menos cinco. Menos mal que aquella noche le tocaba trabajar a mi hermana, si no la tendría desde hace casi una hora llamándome al móvil como si no hubiera un mañana. Dejé todo en su sitio y apagué el equipo de música antes de coger un post-it para escribirle una nota a la chica de por la mañana que coloqué en la puerta de atrás antes de salir.

Aquel callejón por el que tenía que salir todas las noches me ponía nerviosa. No era de esas personas a las que le diesen miedo muchas cosas, sólo había una que me pusiese de los nervios, la oscuridad, y aquella estrecha calle a penas tenía una pequeña bombilla sobre la puerta. No había ningún otro tipo de luz hasta la calle principal. Ya casi me había acostumbrado, casi, aunque los primeros días fueron los peores, solía pedir que me fuesen a buscar y me esperasen junto a la puerta. Ahora tenía mi propia técnica. Cascos puestos, música lo suficientemente baja como para poder oír por encima de ella y mirada al suelo. Ese era mi ritual para llegar hasta el mundo de luz artificial que tanto me reconfortaba por las noches.

Cerré la puerta con llave y emprendí mi ritual o, al menos, lo intenté; no llegué a colocarme el segundo auricular. Una sombra rondaba cerca de la farola de la calle principal. Comencé a caminar intentando ignorarla pero se dio cuenta de mi presencia. Seguí los pasos hasta que se movió y lo tuve lo suficientemente cerca para que la luz cerca de la puerta le iluminase mínimamente. -Hola, preciosa, ¿estás solita?- contuve la respiración. Normalmente simplemente le ignoraría, le apartaría de un empujón o usaría alguna de las técnicas de defensa que Melissa me había enseñado, pero él era diferente. Le veía los afilados colmillos asomarse en su sonrisa malévola, y esa piel tan extremadamente pálida. Los ignoraba, siempre lo hacía. Veía cosas, cosas que otra gente no podía. Sabía lo que era ese ser, y lo que quería de mí. Lo único que pude hacer es darme la vuelta y correr.

Me dí la vuelta, pero ahí estaba él. Di un respingo y volví a girarme hacia el callejón, ahí estaba de nuevo. No lo pensé, no solía hacerlo muy a menudo, me abalancé sobre él, apartándole de un empujón con el hombro y corrí, corrí tan rápido como pude y tan lejos como pude. Estaba sin respiración cuando choqué contra una pared de ladrillo al otro extremo. Sin salida. En qué maldito momento no se me había ocurrido echarle un ojo a ese lado del callejón cuando iba a trabajar. "Eres un desastre, Cora", era lo que rondaba mi cabeza en aquel momento. Me giré hacia el otro lado. Veía la luz al final de la calle, pero la sombra había desaparecido. Todo a mi al rededor estaba oscuro, a penas era capaz de ver poco más allá de mí misma. Dí algunos pasos, aferrándome a mi bolso como si eso fuera a salvarme en aquel momento. Entonces lo noté, un aliento gélido, forzado especialmente para mí, en mi nuca.
avatar
Mensajes : 8

Reliquias : 199

Temas : 1/3

Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9351-i-think-most-things-are-pretty-magical-c-a-m#81389http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9359-some-people-make-no-sense-coraline-moreauhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9361-words-save-our-lifes-sometimes-coraline-moreau#81472
Mundano/a, con La Visión

Volver arriba Ir abajo

Re: Oh... Hi there! ❅ Uriah

Mensaje— por Uriah Pellegrino el Dom Dic 10, 2017 12:00 pm

Oh... Hi there!
→ Lunes → 00:00 → Callejón  → Frío
Aún había noches en que las pesadillas no le dejaban dormir. Pesadillas en las que aparecían una fusta, un látigo, una enorme cruz de madera con un Cristo espantoso lleno de pústulas y de llagas que se encontraba en una habitación mohosa, de piedra fría, en la que sólo había una cama desvencijada con cadenas oxidadas en el somier de metal.  También soñaba a veces con cuerpos ensangrentados, con los ojos rojos de un demonio observando con lascivia el cuerpo de una joven mientras un bebé lloraba en plena noche hasta asfixiarse con sus propias lágrimas. Noches en las que escuchaba la voz rasgada, desagradable, del padre Adamo, susurrándole que un buen cristiano debe ser recatado y no ambicionar cosas para sí mismo, y que por eso ellos no deben comer más de lo necesario para sobrevivir. Que los pobres se lo agradecerán. Noches en las que se despertaba con lágrimas en los ojos, sudando, sobresaltado y asustado, hasta que él mismo empezaba a calmarse, presa de un miedo que nunca le abandonaría a que alguien apareciese en su habitación dando un portazo para encerrarle como castigo por perturbar la paz de la noche.

Hacía años que no podía gritar cuando se despertaba de un mal sueño. Había aprendido a base de poder contarse las costillas por encima de la piel con facilidad cuando era un niño, y ahora estaban tan reprimidos dentro de sí que sólo podía dar quedos gemidos mientras observaba la habitación con horror. Como esperando a que alguien le hubiese oído y surgiese de la nada para reprenderle por su mal comportamiento. Porque eso podía disgustar a Dios. Mario no había conseguido borrar ese terror que tan hondamente había calado dentro de su sobrino, porque él no hacía más que negarlo todo con esa sonrisa artificial que el hombre tantísimo odiaba, y ahora que había muerto no quedaba prácticamente nadie que pudiese arrancarle ese dolor.

Aquella era una de esas noches en las que se erguía de pronto en su cama, transpirando como si la vida se le fuese en ello, mientras las imágenes se le mezclaban en la cabeza. Con los ojos desorbitados y las manos crispadas sobre las sábanas, recorrió a toda prisa la habitación a oscuras, encontrándose con su macetero, con sus libros y con su violín, y tuvo plena consciencia de que seguía en el Instituto; que no había vuelto a la habitación común del orfanato y que los niños no se iban a lanzar sobre él para taparle la boca por hacer ruido. De modo que, tranquilizando su respiración, se aferró con fuerza a la cruz que le había dado el padre Pietro antes de abrazarse a sus propias piernas.

En esos días, antaño, Uriah se levantaba, se secaba y se duchaba, se ponía ropa limpia y salía a patrullar la ciudad aunque no tuviese ningún encargo ni ninguna misión en concreto con esa sonrisa artificial pintada en los labios. Había seguido haciendo lo mismo tras la muerte de su tío, solo que ahora había abandonado la expresión lúgubre y suicida por una más serena, aunque inmensamente triste. Amelia le había ayudado un poco apareciendo como alternativa a la desesperación, ofreciéndose como mano abierta, pero eso no conseguía opacar sus emergentes emociones negativas.

Después de quince minutos, con sus armas perfectamente guardadas bajo su gabardina negra y sus runas bien grabadas en su piel, el italiano salió del Instituto en dirección a la “Ciudad que nunca duerme”. En aquel momento eran las once. Se deslizó por tejados y azoteas, acostumbrado de sus rondas en los pequeños pueblos del norte de Italia, que era por donde más habían patrullado su tío y él. Saltaba con gran agilidad, deteniéndose cada pocos metros para observar el tumulto de las calles propia de la nocturnidad, sin percibir nada extraño. Le gustaba —ahora tenía más conciencia de ello, casi lo recordaba— asemejarse a un pájaro que podía verlo todo desde las alturas, porque de pequeño le había gustado observarles y disfrutar de la libertad que él sentía que nunca iba a alcanzar.

Todo fue más o menos bien hasta las doce de la noche. Entonces, mientras paseaba por la azotea de un edificio, vio a una muchacha estrellarse contra la pared del callejón sin salida. Eso le hizo posarse sobre el muro e inclinarse hacia abajo para ver mejor. Y lo percibió en seguida. Un vampiro. Un vampiro acababa de personarse tras de ella, amenazante, sediento… Se echó la capucha hacia detrás y corrió, raudo, hacia las escaleras de emergencia. Agilidad, equilibrio, velocidad y “sin sonido” eran las runas que siempre se aseguraba de llevar puestas cuando salía a patrullar, por si se topaba con una situación como esa, de modo que todo fue tan rápido, tan certero y tan silencioso que consiguió llegar junto al subterráneo cuando estaba a punto de morder a la chica sin que se diese siquiera cuenta; no, al menos, hasta que sintió su firme mano posarse en su hombro y el sabor de su bota en los labios al darle una patada que consiguió empujarle hacia detrás, casi tirándole al suelo.

Hacía un par de años habría sonreído a la chica sin decirle nada porque no sabía hacer otra cosa. En ese momento, sin embargo, con el glamour ocultándole se centró en su presa con el ceño fruncido y sus armas rozándole los dedos helados.

¡Puto Cazador de mierda!

No se sorprendió porque lo reconociese. Las runas siempre quedaban, algunas, a la vista. Sin embargo no cambió la mueca cuando miró al vampiro. Sólo se puso en guardia y sacó su cuchillo, callado, tan inmóvil como una estatua que de pronto había surgido ahí de la nada. No se movió un ápice hasta que su rival se abalanzó sobre él con un movimiento rápido, esquivándole y haciéndole girar en una dirección en la que la chica no estuviese, para alejarla lo máximo posible de su radio de alcance.


avatar
Mensajes : 97

Reliquias : 158

Temas : 3/3


Hoja de personaje
Inventario:
Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t6127-uriah-pellegrinohttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t6161-mi-interes-por-ti-es-meramente-profesional#53501http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t6162-el-mundo-de-sombras-de-uriah#53502
Nefilim cazador/a

Volver arriba Ir abajo

Re: Oh... Hi there! ❅ Uriah

Mensaje— por Coraline Moreau el Lun Dic 18, 2017 1:56 pm

Oh... Hi there!
→ Lunes → 00:00 → Callejón  → Frío
Cerré los ojos lo más fuerte que pude y contuve la respiración, con el cuerpo tenso, como una niña pequeña asustada bajo una manta, pensando que así desaparecería y no se daría cuenta de que estaba allí. Dicen que cuando se está a punto de morir pasan por tu mente las imágenes de los momentos que se suponen han sido las más felices de toda tu vida, o piensas en todas las personas que te van a echar de menos, pero en mi caso no fue así, yo sólo era capaz de pensar en que ojalá tuviese un spray de ajo y pimienta en el bolso, como tantas veces me habían dicho mis padres, aunque había tantas historias tan dispares acerca de esos seres que, al mismo tiempo, me preguntaba si hubiese servido de algo, si realmente el ajo les afectaba de manera tan eficaz como contaban las historias y se veía en las películas. Podría haberle rociado toda la cara, darle una patada en los mismísimos y correr como si no hubiera mañana hasta la parada de metro que estaba a dos calles de distancia, o simplemente hasta algún punto concurrido en la calle principal, sabía que probablemente no se atrevería a hacerme nada si había gente alrededor. Pero bueno, parecía que no iba a tener tiempo de comprobarlo por mí misma, ni de intentar escabullirme, al fin y al cabo no dejaba de tenerlo detrás de mí, acechándome en la oscuridad, preparado para lanzarse a mi cuello. Todos aquellos pensamientos rondaron mi cabeza en menos de tres segundos. La mente humana llega a ser de lo más compleja y peculiar. Solté el aire que había estado conteniendo, estaba preparada (en realidad no) para que se arrojase sobre mí y decirle adiós al mundo. Pero lo único que oí fue un ruido sordo golpear contra algo.

Abrí los ojos, dando un pequeño brinco, antes de girarme sobresaltada. Tenía la respiración entrecortada. No entendía qué estaba pasando. Debería estar muerta. Sin embargo, estaba allí de pie, vislumbrando en la penumbra a un chico, preparado para abalanzarse sobre el maldito encapuchado.—¿Qué demon...? —me dio tiempo de susurrar con el ceño fruncido hacia él antes de que el vampiro se dirigiera al muchacho. *Gracias* vocalicé antes de salir corriendo a esconderme tras un contenedor que había debajo de la escalera de incendios. Era una estúpida suicida por quedarme allí y no irme a la otra punta de la ciudad, o del país, pero tenía curiosidad y la curiosidad mató al gato, o eso dicen. Definitivamente mis hermanos tenían razón; estaba loca de remate.

Me agaché tras el contenedor, forzando la vista para ver lo que pasaba. Él podía verle, igual que yo. No parecía tener nada raro, ni colmillos, o piel de serpiente, o alas, nada de lo que había visto antes, pero, al fin y al cabo, tampoco era capaz de ver demasiado con aquella iluminación. Esos dibujos, esos especie de tatuajes en su piel, me eran familiares, sabía que los había visto antes, me llamaba la atención ver X número de personas, muchas veces juntos, con los mismos diseños, pero nunca le había dado importancia hasta aquel momento. Además, el vampiro le había llamado cazador, ¿qué demonios era un cazador? Dudaba enormemente que se refiriera al término habitual de la palabra, pero podía estar bien equivocada.

Estaba asustada. Las piernas y las manos me temblaban, no paraba de morderme el labio hasta tal punto que llegué a saborear algo de sangre, por lo que me obligué a mi misma a parar. Pero ya me daba algo igual lo que me pasase. Parecía simplemente humano, y podía ver a aquel horrendo ser, no estaba loca, sabía que no estaba loca y nunca lo había estado. Cuando era pequeña simplemente creía que lo que veía era producto de mi imaginación, o eso me habían dicho mis padres, pero a medida que crecía seguía viendo cosas que no eran del todo normales, empecé a pensar que estaba loca y tenía miedo de contárselo a nadie, así que aprendí a ignorar ese mundo de fantasía que me rodeaba. Tenía muchas preguntas y sabía que, si no aprovechaba esa oportunidad, podría no presentarse ninguna otra. Mi mirada no se apartaba de él, no quería perderle de vista y que se fuera sin más; necesitaba respuestas.
avatar
Mensajes : 8

Reliquias : 199

Temas : 1/3

Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9351-i-think-most-things-are-pretty-magical-c-a-m#81389http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9359-some-people-make-no-sense-coraline-moreauhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9361-words-save-our-lifes-sometimes-coraline-moreau#81472
Mundano/a, con La Visión

Volver arriba Ir abajo

Re: Oh... Hi there! ❅ Uriah

Mensaje— por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
está

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.