29/07 ¡Atención, atención! La limpieza por inactividad se realizará a partir de las 22:00 horas en adelante del día 31 de julio. ¡Aprovechad los últimos momentos!


06/06 ¡Atención, atención!¡El Staff os ha preparado una sorpresilla curiosa! ¡Pasaos cuanto antes para echaros un ojo! Seguimos perpetrando maldades...


01/05 ¡Atención, atención! ¡El Staff os ha preparado una nueva Trama Global! ¡Pasaos cuanto antes para echaros un ojo y apuntaros, adoradísimos habitantes del submundo! Las maldades vuelven a comenzar...


30/04 Aun con cierto retraso, el Staff de FdA no se olvida de sus queridos users <3 Así que por San Valentín os hemos preparado una cosita muy especial. ¡No perdáis tiempo y pasaos por aquí!


29/03 Estimados habitantes del submundo. La limpieza de este mes se hará el día 31 de marzo. ¡Aprovechad los últimos ratitos para postear y no perder color!


26/02 Estimados habitantes del submundo. Atendiendo al hecho de que febrero no tiene treinta días, la limpieza de este mes se hará el día 02 de marzo. ¡Aprovechad los últimos ratitos para postear y no perder color!


37 # 34
15
NEFILIMS
7
CONSEJO
10
HUMANOS
7
LICÁNTRO.
10
VAMPIROS
12
BRUJOS
3
HADAS
7
DEMONIOS
1
FANTASMAS
Últimos temas
» Det å være familie betyr egentlig / What being family really means [Winter J. White]
Ayer a las 12:58 am por Winter J. White

»  Do you prefer a lie or the truth? Andreas Lightbound
Lun Oct 15, 2018 10:27 pm por Irina Volkova

» Socializing [Privado]
Lun Oct 15, 2018 12:52 am por Anouk Leafthunder

» I need a guide [Irina Volkova]
Dom Oct 14, 2018 10:49 pm por Irina Volkova

» Petición de afiliación normal
Dom Oct 14, 2018 7:32 am por Invitado

» Maestro lupino [0/1]
Vie Oct 12, 2018 11:59 pm por Jordi Wilson

» Ocean's 1 | Liam R.
Vie Oct 12, 2018 10:30 pm por Liam Reed

» Rumbo de investigación por interés [Winter J. White]
Vie Oct 12, 2018 9:25 pm por Furude Yukine

» Una noche diabólicamente divertida(privado Furude Yukine)
Vie Oct 12, 2018 8:52 pm por Furude Yukine

» Día Cero [privado]
Vie Oct 12, 2018 4:52 pm por Jordi Wilson

» Although our world is falling down, we must keep doing our job [Scarlett J. Williams]
Vie Oct 12, 2018 1:56 pm por Einar Sørensen

» Petición de afiliación élite
Vie Oct 12, 2018 1:16 pm por Invitado

» Everybody have their own secrets || S.S
Jue Oct 11, 2018 1:13 pm por Seth Schnee

» Long time. | Irina
Miér Oct 10, 2018 11:11 pm por Liam Reed

» Are you with me? || Cath
Miér Oct 10, 2018 9:48 pm por Winter J. White


Una hermana, es incluso mejor que un superhéroe || Isabelle S. Lightwood

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

"Llámalo clan, llámalo red, llámalo tribu, llámalo familia: como quiera que lo llames, quienquiera que seas, necesitas una".



Olía a algo conocido, tan familiar como la gravilla que se incrustaba en sus pequeños dedos. Olía a vida, a fantasía, humedad, calor y humanidad. Olía, también, a basura, humo y comida. Olía a Nueva York. Un aroma que arropaba su esencia, su existencia en éste plano trascendental, que le daba la bienvenida igual que al hijo pródigo, con una caricia de reconocimiento.

Maxwell Joseph Lightwood, murió de la forma menos pensada para un joven nephilim que era protegido en casa. Sus restos yacían en alguna comuna en la Ciudad de Cristal, donde su vida fue arrebatada y donde su hermana lloró sobre su cuerpo. Por mandamiento bíblico, se esperaba que el chiquillo se mantuviera allá, donde las almas reposan; sin embargo, pese a todo pronóstico, se encontraba…

—En casa— el sonido le atrajo a la realidad. El claxon persistente de los inequívocos taxistas y su eterna prisa.

No percibía el frío, pero al bajar la mirada, se percató que estaba descalzo. No recordaba haberse quitado los zapatos. Le causó extrañeza y cierta incomodidad sentirse, nuevamente, perdido. Reconocía la calle, de tiempo atrás, pero no sabía qué dirección debía tomar. Estaba oscuro, y por la simpleza, sabía qué hacía frío. Y él mismo se sentía incómodo con esta situación, quería regresar y escuchar lo que Gideon le había dicho. ¿Qué habría pasado con todos? Suponía que, preguntárselo, no ayudaba en nada. Si todos hubiesen regresado, lo habrían hecho en circunstancias similares, como él.

”Entonces no estarán aquí” se dijo, el acento, las manías al hablar, la cortesía en las sílabas y los modales, que ya conocía, no eran propios de Nueva York, aunado al tiempo en que habían vivido, estaban todas esas jergas clásica de cada país. Bajo ese precepto, el joven Lightwood caminó hacia el final de la calle. La noche avanzaba conforme un tiempo muy rápido que le agotó.

Un par de horas después y movido por el impulso de encontrarse en su hogar, avistó a la distancia la gótica Iglesia. Una fachada, por supuesto. Pero Max tuvo que fijar la mirada para desmembrar la visión y encontrarse con el Instituto de Cazadores de Sombras de Nueva York; su hogar.

Una sonrisa tiró de sus facciones, aún eran de ese niño cuyos ojos se escondían tras los cristales de sus lentes. Con el corazón durmiendo en la eternidad, se imaginó que latiría con total fuerza, rompería su pecho y caerían trozos en forma de lágrimas. Evidentemente, nada de ello sucedió. De pie, frente a la puerta que parecía tan alta como un gigante, colocó la mano. Cedió, y pensó que probablemente eso no hubiese sido necesario. Él no estaba vivo, lo supo desde el momento en que sus pies tocaron el mundo terrenal. Seguía tan muerto como debía ser…

Adentrándose al Instituto, inhaló profundamente, olía al calor de la chimenea. Movido por esa sensación de cobijo, entró a la sala de estar. El sillón seguía allí, junto a una mesilla redonda y sobre ella, un libro de gruesas pastas. Max volvió a sonreír. Su hogar.

Acarició la portada con la yema de los dedos, cogió el libro y de un salto, se sentó en el sillón. Siempre que pudiera durar el tiempo aquí, él podría acostumbrarse a esto. Ser siempre un niño, tenía sus ventajas, o al menos, eso lo consoló hasta el momento en que la luz se filtró de entre las corridas cortinas…
avatar
Mensajes : 60

Reliquias : 12

Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9437-max-lightwood-ficha
Hijo/a de
la Parca

Volver arriba Ir abajo

La habitación estaba completamente sumida en una oscuridad parcial, el rostro de la joven que yacía sobre la cama estaba bañado con el tenue fulgor de la luz de la ciudad, que venía de lejos, le resultaba muy ajena. La ventana estaba abierta de par en par, dejando pasar un aire húmedo y pesado, cargado de contaminación y los restos de calor del día, que poco a poco iba dando paso al frío de la noche. Sobre la cama, con los pies sobre la almohada y la larga y espesa cabellera negra cayendo por el borde final de la misma, Isabelle Lightwood no podía dormir.

No era sorprendente, era la triste monotonía de cada día y ya ni tan solo conseguía frustrarla. El sonido del reloj en la mesilla de noche llenaba el ambiente, más fuerte que el lejano bullicio de Nueva York. Nunca se lo había planteado pero el Instituto siempre parecía estar detrás de una niebla espesa, que dejaba pasar sonidos y luz, pero que de algún modo lo mitigaba todo. Si se hubiera detenido a pensarlo habría llegado a la conclusión que no podía ser otra cosa que obra del magia. Pero Isabelle sólo tenía un tema en mente, mejor dicho, una persona. Que ahora nunca dejaba de perseguirla. Nunca dejaba de pensar en él.

Y era Max quien no dejaba que su hermana mayor durmiera, por supuesto no por su culpa, sino más bien por su causa. Una sensación asfixiante en el pecho hizo que la chica cerrara los ojos con fuerza, murmurando por debajo de su aliento “perdóname”.

La noche iba pasando, las horas se escurrían entre sus dedos sin que ella se diera cuenta. Sin moverse de la misma maldita posición, completamente helada por el frío de la noche, la joven Lightwood dejó pasar el tiempo creyendo que así todo sería más fácil. Que sufrir era lo que le correspondía. Y de algún modo, su tormento personal le parecía justo, le calmaba por la mañana. Saber que a pesar de odo de algúnmodo podía estar pagando sus errores.

No supo cuanto tiempo había pasado pero cuando la luz empezó a filtrarse por la ventana decidió ponerse en marcha. Después de vestirse y arreglarse, sobretodo corrigiendo el aspecto que tenía su rostro de no haber dormido más que una hora en total después de sueños que no duraban ni cinco minutos, salió de la habitación. El Instituto, en silencio sepulcral le pareció mucho más acogedor que cuando había ruido por doquier, y sin pensarlo se dirigió a la sala dónde ayer había dejado el libro que iba a necesitar en clases aquel día. Su madre había insistido en que se ocupara, no sólo entrenando, sino siguiendo con la educación que le correspondía.

El libro, de pasta gruesa, no estaba dónde lo había dejado. Y la revelación de aquello volvió a oprimir su pecho con una fuerza increíble. Por un momento realmente creyó que iba a ahogarse.




Spoiler:
avatar
Mensajes : 42

Reliquias : 11

Temas : 0/4

Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9330-isabelle-s-lightwood-idhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9333-i-am-pure-at-heart-it-repels-the-dirt-izzy-s-relationships#81232http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9334-izzy-s-crono#81235
Nefilim cazador/a

Volver arriba Ir abajo

El libro describía a las hadas. Era un mundo extraño para el menor de los Lightwood, pues si de brujos jamás había sabido la gran cosa, de las hadas era un desconocedor absoluto. Allí, la pintura de la Reina Seelie destacaba con gran elegancia, desde su cabello adornado por flores, hasta los cojines a su alrededor que brindaban la esencia de la altivez. Maravillado, el chiquillo leyó con interés la historia de la reina y la separación de los reinos entre las hadas, sus refinadas palabras, sus delicados modales y lo arcaico de su sistema de poder. Tan entrado estaba con las proezas de la corte que cuando se dio cuenta la luz ya alcanzaba a llenar la habitación, y con ella, llegaba el rostro atónito de su hermana, la dueña de la voz que siempre lograba recordar con mayor nitidez.

Sonrió poniéndose de pie de un salto y corrió hacia ella. Aún estaba descalzo y no le importó en ese momento en no tener la capacidad de percibir el frio en sus dedos o el calor de la chimenea mientras leía. Solamente lograba pensar en que tenía la facilidad de volver a ver sus hermanos y a su madre. Por ello, no evitó esbozar una sonrisa de profunda alegría, cosa que pocas veces había podido percibir en vida, ya que era un infante que vivía en la hondonada quietud de su niñez rodeada de limitados —pero no necesitados— lujos.

—¡Izzy!— gritó lanzándose a su cintura para abrazarla. En algún momento había soltado el libro que yacía solitario en un lugar del piso. Ni siquiera había escuchado el sonido de las solapas al golpear la dura madera. Y es que estaba ansioso por dejarse arropar por los brazos de su hermana mayor y su fragancia a vainilla.

—Izzy— susurró removiendo su cabeza en el estómago de la chica. No, su calidez no llegaba a causarle ninguna impresión, sin embargo, no desaprovechó su cercanía y necesidad de ella, —te extrañé, los extrañé a todos.

No sabía cuánto se quedaría allí, quizá solo fueran un par de horas más, un día, un año o la eternidad. O tal vez fuese como William Herondale, que tenía la facilidad de ir a ambos mundos cuando casos inconclusos le requerían. Pero, Max estaba decidido a afrontar lo que restaba de esta experiencia para dejarse llevar por los sentimentalismos terrenales y vigilar de cerca a su familia. No era de mucha ayuda, por supuesto que no, y no importando ello, esperaba quedarse por mucho tiempo.
avatar
Mensajes : 60

Reliquias : 12

Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9437-max-lightwood-ficha
Hijo/a de
la Parca

Volver arriba Ir abajo

Desde la guerra el Instituto había perdido aquel aroma a viejo. Era algo difícil de describir pero siempre le recordaba a aquellas cuatro paredes en las que había nacido siendo así la primera Lightwood no nativa de Idris. Con la llegada de los nuevos inquilinos, todo había sido alterado. Incluso la esencia tranquila y polvorienta de aquel histórico edificio. Ya no quedaban recovecos en los que evadirse de su familia, sitios sin explorar... Todo estaba ocupado, hasta el más remoto rincón. Y ya no se sentía como en casa.

Con los zapatos repicando por el suelo rompía el silencio de los lugares a los que iba, y la sala en la que entró a por su libro no fue una excepción. Le fascinaban las hadas desde que era una niña y siempre había sido su área de estudio, pero a pesar de crecer escuchando cuentos y mitos -todos reales- nunca se habría imaginado que le sucedería lo que estaba viendo.

Dentro de una butaca, acomodado y leyendo el libro que a duras penas era más pequeño que su cabeza, estaba... Su hermano pequeño. Su bebé. Max. De haber llevado algo en las manos lo habría dejado caer porque sintió como el alma se le caía a los pies. Observó al niño, que se levantó de un salto, emocionado y fue a abrazarla. No sintió nada, y si hubiera estado razonando sospecharía de todo aquello. Podría ser una trampa. Pero Izzy no pensaba, Izzy solo veía a su hermanito.

-¿Max? -Murmuró por debajo de su aliento, incapaz de reaccionar. Tenía la mente embotada, como si aquello no fuera más que un sueño. Que en realidad sería la opción más lógica para darle sentido a aquel galimatías. -¿Maxie? -Susurró, bajando la cabeza para observar al niño, que reposaba su cabeza en el abdomen de la nefilim. Lo tocó pero la etérea materia de la que estaba formada su imagen apenas le daba superficie de contacto. -¿Eres tu? -Se agachó para estar al mismo nivel que él, aun con la sensación de estar soñando. Una mano se adelantó hasta su rostro, queriendo retirarle el cabello alborotado de la frente. Pero nada más intenarlo sintió el frío que desprendía. Le recordó a la piel de cierto vampiro y por un segundo creyó que él también lo era. Pero algo en ella, le dijo que no era así. Que Max no era nada que hubiera visto antes. Cualquier nefilim con su experiencia y que estuviera pensando quizás opinaría que se podría tratar de un demonio con la forma de su mayor remordimiento, de su mayor fracaso, de su mayor miedo. Pero no. Ella no lo veía así, no desprendía ninguna energía sospechosa. Además, su colgante no estaba vibrando, no le advertía de nada peligroso. Todo él era calma e Isabelle quiso llorar. -Oh, Max, mi pequeño Max... ¿Qué te he hecho? -Murmuró muy bajo, con lágrimas amenazando con desbordar del límite de sus ojos. Aún cabía la posibilidad del sueño y le recordó a las noches en vela que pasaba desde entonces.




Spoiler:
avatar
Mensajes : 42

Reliquias : 11

Temas : 0/4

Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9330-isabelle-s-lightwood-idhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9333-i-am-pure-at-heart-it-repels-the-dirt-izzy-s-relationships#81232http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9334-izzy-s-crono#81235
Nefilim cazador/a

Volver arriba Ir abajo

La voz de morena le hizo querer sollozar, abrazarse con fuerza a su cuerpo para que calentaran muy hondo de él, como si con eso pudiera traerle de vuelta el corazón, latiría con extrema y renovada fortaleza. Él viviría gracias a eso. Pero no podría y se sintió desolado, un poco. De hecho, tenía presente que mientras sus brazos le rodeaban, él no era capaz de transmitir ese calor humano, el de la realidad. Ah, pero claro que si podría transportar la realidad, porque Isabelle alcanzaría a percibir la muerte en él, lo etéreo de su presencia y su voz quebrada por la sinfonía del pacto con el tiempo. ¿Qué más daba si salía corriendo y creía que esto no era más que una cruel broma de su imaginación? Él se volvería a afianzar a su cuerpo, igual que en su último respiro.

—¡Soy yo, Izzy!— elevó la mirada cuyos lentes absorbían el color inocuo de su ser. Él no era capaz de traspasar las cosas como un fantasma tradicional, no como lo que los demás estaban esperando, pero sabía que su presencia no era del todo natural así que poco a poco se fue apartando de la chica. “Debí pensar en que se asustarían” se dijo sin con el cuerpo tenso, deseaba poder ser menos tétrico. ¿Estaba su rostro blanco? ¿Y qué tal si toda su apariencia gritara “muerto”? No se había puesto a pensar en cómo lucía realmente, sabía que su ropa no estaba manchada por su sangre y que no tenía zapatos, que sus lentes continuaban intactos en el tabique de su nariz y su cabello era ligeramente crecido. Pero por lo demás, su visión de sí mismo seguía siendo la del niño que había muerto aquella noche en Idris.

—No— negó con suavidad regresando al alcance de la chica, —Izzy— lo que menos habría querido es que su hermana siguiera llorando por él. Su último recuerdo era el de ella llorando su muerte. —Izzy, estoy aquí, no sé porque, y no sé cómo, pero estoy aquí. He regresado— la idea del regreso le consumió el habla. Quizá solo fuese por un día, asegurar un regreso se hablaba de un para siempre, o casi. Era muy pequeño para comprender esa clase de “promesas” implícitas en las palabras.

Se estiró para alcanzar el rostro de su hermana y acarició su mejilla en un roce de sus dedos. Percibía la suavidad de su piel y nada más. No había calidez. —Estoy aquí— estando así recordó que su hermana era muy alta y que su piel siempre había sido de lo más tersa, que su cabello se balanceaba grácil y que sobre la oscuridad de sus ojos negros, brillaba la juventud, la vida y la fuerza. Intentó hacerse de todo eso, de quien era realmente un Lightwood, Isabelle Lightwood; para que el día en que debía regresar “al más allá”, tuviera los elementos suficientes para recordarla hasta que ella se uniera a su camino.
avatar
Mensajes : 60

Reliquias : 12

Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9437-max-lightwood-ficha
Hijo/a de
la Parca

Volver arriba Ir abajo

Sus ojos reconocían el delicado rostro de su hermano, uno que todavía no había sido marcado por la pubertad, que conservaba sus facciones infantiles casi intactas. Y lo no lo tocaba, pero le sentía. Sentía su presencia. ¿Pero como era posible? Había leído en más de una ocasión mitos de fantasmas y aunque todos los nefilim tenían que saber la realidad de los mitos, los fantasmas eran los más fantásticos de todos. Poca gente podía asegurar que había visto uno, y aunque ella no lo pondría nunca en entredicho, aquello le resultaba demasiado complejo.

Su voz le resonó en el cerebro, yendo a una zona dónde la reconoció como la aguda voz de su hermano pequeño. La reconocería en cualquier sitio. Pero tenía un trasfondo extraño, como si viniera de algún sitio lejano y de alguna forma rebotara y llegara a ella.

Las lágrimas resbalaban por las impecables mejillas de la joven adulta que parecía volverse cada segundo más pequeña. Más niña. La ilusión y la confusión se confundían en sus ojos oscuros, que miraban ansiosa a su hermano pequeño. -Pero... ¿Maxie? ¿Como es posible? -Murmuró, con la voz rota mientras sus manos se afianzaban lo más fuerte que podía a sus brazos. No sabía si le hacía daño, no sabía si aquello que sentía entre sus dedos era él o era su imaginación ¿se podía tocar con intensidad a una masa etérea? A algo incorpóreo por definición pero presente a la vez.

Vio como él levantaba la mano para tocarla y cuando sus dedos hicieron contacto con sus mejillas no sintió contacto, pero si presencia. Como una brisa, como una presión pero sin tacto. Estaba ahí, de alguna forma extraña y difícil de explicar. Tal vez para torturarla por su error. Nunca se perdonaría que siendo una nefilim de pies a cabeza no había sido capaz de defender a un niño, a su hermano, de un único lunático. No le tendría que haber supuesto ningún problema. Y aún así, Max estaba muerto. Y se culpaba, lo haría toda su vida. Y siempre creería que en el fondo, todos los demás lo hacían también. Ella tendría que ser la presencia etérea, no él.




Spoiler:
avatar
Mensajes : 42

Reliquias : 11

Temas : 0/4

Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9330-isabelle-s-lightwood-idhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9333-i-am-pure-at-heart-it-repels-the-dirt-izzy-s-relationships#81232http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9334-izzy-s-crono#81235
Nefilim cazador/a

Volver arriba Ir abajo

Max no sabía cómo había sucedido aquello, un segundo estaba hablando con Gideon sobre sus limitaciones extrasensoriales y al siguiente era arrastrado hacia aquí, el lugar conocido de su infancia. Con todo lo que debería ocurrir, jamás habría pensado en esto, y aunque fuese por demás extraño, prefería estar ahora con su familia. ¿Y qué podría esperar de todo esto? En realidad no lo sabía, se le llenaba de congoja el corazón de pensar en una apresurada partida, tal cual llegó, irse, sin ceremonias de despedidas.

—No lo sé— volvió a decir, con una negación de cabeza —no sé por qué estoy aquí, Izzy, tampoco quien me trajo— se encogió de hombros —bueno, llegué al Instituto caminando, ¿ves?— bajó la mirada hacia sus pies descalzos, pensó que quizá tuvieran la suciedad de una ciudad abarrotada como esta, pero estaban intactos. Max frunció el ceño, —pero no sé cómo esto es posible. Solo sé que estoy aquí, ¿te… asusta que este aquí?— elevó la mirada hacia su rostro. Vaya que sí era muy alta, incluso, más alta de lo que recordaba, o quizá él era tan bajo como su edad.

—Yo también estoy asustado— mintió. No sentía temor, salvo una ligera sensación de inquietud, pero era culpa del nerviosismo de saber qué era lo que pensaba Isabelle respecto a esto, a él. ¿Y qué diría su familia? Todos estarían conmocionados, sin duda. Eso es lo que le estaba ocasionando un molestar creciente. No alcanzaba a adivinar si estarían tan asustados como para ignorarlo, creyendo que no era más que una triste alucinación.

—No sé lo que está pasando, ni cuánto tiempo estaré. Quizá sea el único día, o unas horas o tal vez— suspiró, el aire frío de su boca ascendió con naturalidad, podría deberse al clima que se aclaraba conforme los minutos daban la bienvenida a la mañana cálida, —solo haya sido esta noche. ¿Qué pasará entonces, Izzy? ¿Tendré que irme de nuevo y no volver…, no volver a verlos?
avatar
Mensajes : 60

Reliquias : 12

Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9437-max-lightwood-ficha
Hijo/a de
la Parca

Volver arriba Ir abajo

La joven nefilim tenía dificultades para terminar de comprender aquella situación. Parecía que todos sus años de entrenamiento, de ver cosas sobrenaturales, no habían sido suficientes para enfrentarla a sus peores temores, a sus más anhelados deseos. Y es que la situación estaba a medio camino entre un sueño idílico y una pesadilla. ¿Cuantas veces había deseado tener de nuevo entre sus brazos a su hermano pequeño? Pero jamás habría pensado que si se cumplía su deseo, no iba a poder tocarle de verdad, no lo podía sentir junto a ella.

Se agachó a la altura de sus ojos, mirándolo intensamente, y sintió un vacío inmenso en el estómago cuando vio el velo difuminado que los cubría, alejando su mirada clara de ojos azules que había tenido... En vida. -Claro que no tengo miedo, Maxie. Eres tú. Y no sé como lo sé, pero simplemente sé que eres tu, nada peligroso ni demoníaco. -Aunque su collar también podría haber sido de ayuda, dado que no reaccionaba a la presencia de Max, ni siquiera recordaba el accesorio. Era algo más visceral, algo que le decía su instinto, no una pieza diseñada para reconocer presencias demoníacas. -No tengas miedo, Max, no voy a dejar que te suceda nada malo. -Murmuró, intentando acariciar su mejilla. No podía prometerle eso, no sabía que estaba pasando pero llegaría hasta el fondo de la cuestión y esta vez, iba a protegerlo a toda costa.

-No lo sé, no sé qué va a pasar pero será mejor que busquemos ayuda... Alec... Tenemos que contárselo. -Y tal vez cualquier persona que entrara la vería hablando al aire, tal vez era todo fruto de su imaginación, e las noches sin dormir, y parecía una absoluta chiflada. Pero quería ir con Alec, contárselo todo, porque de algún modo tenía la sensación de que iba a saber exactamente qué tenían que hacer o lo que sucedía. Y con un peso en el corazón se dio cuenta de cual había sido su mayor fallo: no saber ser una buena hermana mayor para Max, porque se había limitado a ser una insufrible hermana menor para Alec.




Spoiler:
avatar
Mensajes : 42

Reliquias : 11

Temas : 0/4

Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9330-isabelle-s-lightwood-idhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9333-i-am-pure-at-heart-it-repels-the-dirt-izzy-s-relationships#81232http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9334-izzy-s-crono#81235
Nefilim cazador/a

Volver arriba Ir abajo

”Nada peligroso ni demoniaco” repitió dentro de sí esas palabras. ¿Cómo podía llegar él a ser peligroso? ¿Y qué había en lo demoniaco? Sabía de la existencia de demonios capaces de jugar con aquellos profundos deseos. Alguna vez leyó sobre ellos, pero se dijo que lo más perturbador que podría resultarle era levantarse un día con el desayuno de su hermana en la cama. Eso sería de miedo. Era una chiquillada, ahora lo veía, pues lo más crudo, cruel y doloroso, habría sido perder a su familia, y es que, aunque ahora pareciera que lo había hecho, la realidad es que en su consciencia, su familia vivía como un retrato antiguo, igual que las imágenes de una caja de cereal: mamá, papá, hermanos y hermana sonrientes. Tan lejos. Allá, donde lo vivo era inexistente y el recuerdo latía sin dolor, como un reconfortante suspiro.

La miró a los ojos, captando las tonalidades oscuras. Oscuro sobre oscuro; como un cielo oscurecido por una enorme tormenta, cuyas nubes se arremolinaban esponjosas y cruelmente perfectas para derramar el agua del recuerdo. Max pensó que jamás había logrado captar lo admirable y preciosa que era su hermana, ante eso, sonrió tocando sus cabellos, estaban enmarañados allí donde se salían de su tranza. Ella solía hacer eso, trenzarse el cabello para dormir. Al chiquillo le gustaba cuando lo dejaba suelto y se convertía en una bruja del bosque tortuoso para corretearlo por la mañana cuando era demasiado pequeño para recordarla siendo una niña también.

Asintió con una sonrisa, —he venido a casa, Izz— quiso abrazarla, pero no estaba seguro de mantener su energía sólida, así que simplemente volvió a asentir, la morena y prácticamente todos solían recurrir a la mente despejada y fría de su buen hermano mayor. Eso servía de mucho aliento, además de que para Max, eso significaba volver a ver a Alec, esperaba que ellos pudieran darle una buena introducción para con su madre, ella estaría alucinada con todo esto, y eso sí que le causaba temor, odiaría que Maryse hiciera una escena comprometiendo sus lazos.

—Deberíamos buscar a Jace también— sugirió poniendo especial empeño en materializar su mano para poder tomar la de su hermana.

En un respiro, que no necesitaba, deslizó su mano entre la de su hermana; podía sentir lo tersa de su piel, delgados dedos y con ellos, nuevamente los recuerdos de un ayer no tan lejano como se creía. Apretó la mano queriendo sentir su calor, pero solo percibía el palpitar de la sangre, Max ensanchó la sonrisa comprobando que su mano se mantenía firme aunque poco a poco comenzaba a difuminarse.

—Hay que quedarnos así, un ratito…— “al menos, hasta que esto se termine”, su mirada bajó a sus manos unidas y el tiempo les cobraba caro con solo unos segundos de la firmeza entre sus pieles.
avatar
Mensajes : 60

Reliquias : 12

Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9437-max-lightwood-ficha
Hijo/a de
la Parca

Volver arriba Ir abajo

Isabelle sonrió a pesar de si misma con el dulce comentario del niño, siempre pensando en todos, en sus hermanos mayores. Recordaba cuanto los había idolatrado siempre, como Max quería ser siempre igual que Jace o Alec, y no le extrañaba. -Claro que sí, vamos a tener que buscarlos a todos. -Sonrió suavemente. Pero no podía dejar de sentirse inquieta, por algún motivo, no conseguía alegrarse del todo. Algo la echaba atrás. -Alec es la prioridad, porque él sabrá qué pasa... -Murmuró, por debajo de su aliento, con la mirada algo perdida.

Pero aunque su mente la urgía a moverse, a buscar respuestas, a su familia, la chica no se movió. Por un breve momento notó la mano de Max entre la suya, realmente la sintió, físicamente. Bajó la mirada, en el fondo esperando que el retrato etéreo del niño fuera cosa del pasado y ahora su presencia fuera más material. Y por un momento lo pareció. Así que se quedó completamente quieta, como si temiera que un mal gesto pudiera arruinar la situación. Que le haría desaparecer.

Sin pensarlo se arrodilló junto a él, sin soltarle la mano, para quedar a su altura. Los ojos oscuros de la nefilim, tan diferentes a todos los demás Lightwood, azules claros tan característicos, indagaron en el interior de los de su hermano pequeño. Había algo que necesitaba decirle, desde hacía tanto, y sabía que no haría ninguna diferencia pero él tenía que saberlo. -Max.. Lo siento. Fue todo mi culpa y no hay día en el que no me arrepienta. Lo siento muchísimo. No tengo ni palabras para justificarme. Debería haberte protegido con mi propia vida y no lo hice... Y sé que no me odias, porque eres demasiado bueno para eso, pero yo... Lo siento tanto.




Spoiler:
avatar
Mensajes : 42

Reliquias : 11

Temas : 0/4

Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9330-isabelle-s-lightwood-idhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9333-i-am-pure-at-heart-it-repels-the-dirt-izzy-s-relationships#81232http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9334-izzy-s-crono#81235
Nefilim cazador/a

Volver arriba Ir abajo

Habían existido muchas que cosas que Max deseó en su vida mortal. Muchas tantas con las que llenó de berrinches su existencia para que sus padres soltaran un "si" y ninguna de ellas se comparaba con su inmenso deseo de quitarle la enorme carga que su hermana  —y posiblemente todo en casa— tenía sobre sus hombros. Así que se limitó a sonreírle y acariciar su cabello suavemente, percibía el contacto liso de las hebras oscuras, como una parte de sí mismo, pues siempre solía jugar con el cabello de su hermana cuando era pequeño.

—No te preocupes por eso, Izzy— murmuró soltando su mano y colocando ambas manos sobre sus hombros, —no ha sido tu culpa, ¿quién podría culpar a la única persona que estuvo para mí en ese momento?— Max inhaló como si realmente necesitara ese oxígeno llenándole los pulmones y le costara trabajo. Y es que, ante el recuerdo vívido de aquel instante donde el dolor fue un mero hecho momentáneo frente al calor y la oscuridad, le hizo querer abrazarse con fuerza a la persona que le consoló con su llanto y tiernas palabras de despedida. Todavía, en sus memorias, alcanzaba a encontrar la frágil voz de Izzy escarchada por el llanto mientras le pedía perdón. Él había ascendido como se piensa que hacen los "espíritus", simplemente se había visto rodeado de oscuridad en una extensión infinita, en donde lo único que lo mantenía allí era el incontrolable sollozo de su hermana.  

—Fue gracias a ti que no tuve miedo de irme, porque te escuchaba llamándome, hablándome de amor, Izzy, por eso… por eso no existía nada que pudiera atarme aquí, como a otros— "no hasta ahora" —ningún cazador de sombras que murió ese día fue tan amado en el momento final como lo fui yo, no podría desear una manera mejor de morir, hermana. No hay culpa en la muerte, y contigo, tampoco hay culpa en la vida. El único culpable sabes bien quién es y no es ninguno de ustedes…

Se inclinó hacia ella y depositó un beso sobre su mejilla. Quizá apenas y pudiera sentir la esencia fría que representaba el pequeño, y ese gesto no fuese más que puro simbolismo de algo que hubiera querido hacer; abrazarla con todas sus fuerzas y llenar de besos su acongojado rostro, para volver a ver la Isabelle patea traseros a la que estaba acostumbrado.

—¿Sabes con qué sería bueno despertarlos?— "y matarlos del susto para después llenarles el estómago…" sonrió con complicidad, —¡panqueques azules!— la receta era de su madre, y de las cinco veces que Izzy los intentó hacer con ayuda del enano Lightwood, solo una habrían podido denominarse  "panqueques". Y aunque no estuviera seguro de que él comería o sería capaz de continuar aquí, estaba encantado por intentar hacer de desayunar una vez más.
avatar
Mensajes : 60

Reliquias : 12

Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9437-max-lightwood-ficha
Hijo/a de
la Parca

Volver arriba Ir abajo

A Izzy se le terminó de romper el corazón al escuchar las tiernas palabras de niño. A pesar de lo poco que había podido vivir, Max parecía mucho más sabio a sus eterna y escasa década de edad que lo que jamás iba a madurar ella. Y se sintió desolada de nuevo. Pero retenía como podía el llanto porque no era justo para él, no se merecía que sus pocas horas en la tierra fuera a pasarlas consolando a la persona que tendría que haberlo defendido. Porque a pesar de lo que dijera, sabía que era la mayor culpable. Por ingenua. Por inútil. Y nadie le haría cambiar de opinión durante lo que le quedara de vida. Así que para ocultar las amargas lágrimas que le rodaron sin control por el rostro, la chica se abrazóa la presencia de su hermano pequeño, queriendo darle amor, calor humano. Darle su vida si la quería. Era suya. Lo daría todo por cambiarle el sitio. -Te quiero mucho, Maxie, y siempre te voy a querer. No lo olvides. -Le susurró, antes de soltarlo.

El cariñoso gesto del niño consiguió que Isabelle se acongojara más. Lejos del propósito de Max al hacerlo, pero la morena no pudo evitarlo. A penas le notó. Era como si supiera que estaba ahí pero en realidad no era capaz de sentirle. Sólo le intuía a penas, sabía que su presencia la acompañaba pero la simple imagen del niño no era suficiente para convencerla. Y aquel beso, que en realidad no notó, simplemente vio como se acercaba y como si de un soplo de viento se tratara, algo fresco rozó su mejilla. Quiso echarse a llorar pero sabia que de los dos, ella tenía que ser la fuerte. Por una vez, debía comportarse como una buena hermana. Tal vez sería la última vez que podía.

Así que dibujó su mejor sonrisa en los labios tintados de carmesí y le acarició suavemente la mejilla, o al menos lo intentó. -Pues no perdamos más el tiempo. -Dijo, sonriente mientras le tendía la mano para ir a la cocina. No había sido capaz de negarse a esa cara adorable nunca, ni cuando estaba vivo, ni cuando se le aparecía para atormentarla ni cuando se materializaba de la nada... Siempre querría cumplir sus deseos.




Spoiler:
avatar
Mensajes : 42

Reliquias : 11

Temas : 0/4

Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9330-isabelle-s-lightwood-idhttp://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9333-i-am-pure-at-heart-it-repels-the-dirt-izzy-s-relationships#81232http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9334-izzy-s-crono#81235
Nefilim cazador/a

Volver arriba Ir abajo

Sin calor, fue abrazo dado a un cuerpo incapaz de sentirlo. Pero él no necesitaba percibir los brazos rodeándole la espalda para saber que el amor se percibía con el “corazón”, allá donde nadie podía arrancarle el sentimiento, donde podía cobijarlo con ternura y adoración. Y eso hizo, lo sintió así, mientras dejaba que la energía de Izzy lo llenara por completo, igual que una batería recargada. El mundo de los vivos tenía mucho que ofrecerle a los personajes como él, por ello, muchos de los fantasmas decidían quedarse, como anclas para volver a sentir. Maxwell, no lo entendió hasta este momento que su esencia se nutrió de algo poderoso y primitivo. Él sonrió en respuesta, queriendo acallar la culpa de su hermana con su propia habilidad, con su propia existencia en el aquí y ahora, aun sabiendo que eso, esto, era algo momentáneo.

Con una sonrisa de complicidad, apretó la mano de la joven, su cuerpo había tomado cierta corporeidad mientras transcurría el tiempo en el mundo terrenal, a este paso, lograría acostumbrarse a estar así, como algo que no debería, pero que disfrutaría. Con la sonrisa infantil que jamás desaparearía del rostro de un niño perpetuo, se dejó llevar hasta la cocina. Seguía igual que siempre, ¿qué esperaba, de todas formas? No es como si a su muerte todo sería renovado, incluso, continuaban  la cantidad de sillas destinadas al desayuno. Pese a que, dentro del Instituto, lograba percibir tantas presencias que resultaba chocante para su postura, sin embargo, benéfico para la manipulación de energía en un contexto sensorial. Logró mantenerse corpóreo incluso cuando le soltó la mano y corrió a ver el bote de galletas, abrió el frasco sin problemas y echó una mirada, nada. Y es que allí nunca habían existido galletas, apenas alguien traía algo a casa, todo mermaba como si los mismos demonios hubiesen acabado con el azúcar. Max sonrió.

—¿Crees que les guste la sorpresa?— inquirió dejando cerrando el frasco y girándose hacia la morena, —yo creo que sí, no hay nada mejor que despertar con panqueques— se alzó de hombros con una sonrisa pícara en el rostro, acto seguido, jaló una silla para ponerla en el lugar donde siempre estaba mirando cocinar a Izzy, se divertía de lo lindo viendo la cantidad de cosas que metía en el balde antes de que la cocina se llenara de aromas no tan agradables. Después, venían la serie de reclamaciones de chicos al entrar atraídos por quien sabe qué y terminaban pidiendo comida de algún comercio cercano. A menos que cocinara su madre, entonces allí todos esperaban con impaciencia antes de dar la impresión de no haber comido en días.

—¿Izz?— golpeteó suavemente la enorme barra de acero inoxidable, —cuando estaba en ese lugar— ”el más allá”, ¿sería prudente llamarlo así?... —jamás llegó Sebástian— su nombre apenas un murmullo, —¿él… él no ha cruzado?— quizá debería decir, muerto.
avatar
Mensajes : 60

Reliquias : 12

Ver perfil de usuario http://www.cazadoresdesombras-rpg.com/t9437-max-lightwood-ficha
Hijo/a de
la Parca

Volver arriba Ir abajo

Contenido patrocinado
está

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.